Nace SuperSonic

Es un cliché comenzar un post como este con una cita, pero no se me ocurre mejor manera de hacerlo que tomando prestadas las palabras de un tipo que, guste más o menos, dejó huella de su paso por este planeta.

“Things don´t have to change the world to be important”

La frase es de Steve Jobs, odiado y admirado, incomprendido e idolatrado al mismo tiempo, un hombre que nunca fue modelo de virtud pero cuyas ideas han transformado la manera en la que accedemos a la información. Como inspiración, me parece la más adecuada para dar a conocer un nuevo proyecto en el que algunos blogueros nos hemos embarcado: SuperSonic.

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SuperSonic es una publicación digital de carácter cuatrimestral que proporcionará contenidos en español de ficción (relatos, novelas cortas y extractos de novelas), así como de no ficción (artículos, columnas de opinión, reseñas, entrevistas y noticias). Confeccionada por blogueros, traductores, ilustradores, autores, reseñadores, periodistas, expertos y lectores, también ofrecerá la posibilidad de acceder a contenidos en inglés, generados por autores anglófonos que desean ser más conocidos en el mercado de habla española o por escritores que –teniendo como idioma nativo el español- escriben en inglés.

Esta iniciativa quiere ser una plataforma para dar a conocer autores noveles, otros que empiezan a despuntar y aquellos con una trayectoria ya consolidada. Además, quiere ofrecer un foro para debatir todo tipo de cuestiones relacionadas con la ciencia ficción, la fantasía y el terror en todas sus formas y tamaños, más allá de los 140 caracteres o de los muros de ciertas redes sociales.

La revista se publicará en formato epub y será comercializada a un precio asequible. Los fondos recaudados servirán para remunerar a los colaboradores, porque pensamos que la cultura no es un bien gratuito sino que merece ser valorado para fomentar la reflexión y el intercambio de ideas.

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El equipo editorial está formado por Miquel Codony (blog La Biblioteca de Ilium, podcast Los VerdHugos), videopodcast The Spoiler Club) , Elías Combarro (blog Sense of Wonder, podcast Los VerdHugos), Yolanda Espiñeira (escritora blog El Almohadón de Plumas), Felix García (blog El Almohadón de Plumas) Leti Lara(blog Fantástica Ficción, editora, podcast Los VerdHugos),), Alexander Páez (blog Donde Acaba el Infinito, videopodcast The Spoiler Club), Josep María Oriol (blog Voracilector, podcast Los VerdHugos),), Manuel de los Reyes García (traductor y blog Reyes y Truenos), Mariano Villareal (editor y blog Literfan), Xavi (blog Dreams of Elvex) y servidora (editora, escritora y blog Más Ficción que Ciencia). A estos se les unirán colaboradores puntuales y, por supuesto, aquellos escritores cuyo trabajo de ficción sea publicado en cada número.

La recepción de manuscritos o artículos comenzará después de la salida de la publicación en abril: al tratarse del número inaugural, hemos solicitado textos directamente a sus autores. Para cualquier consulta podéis contactar con por email con el equipo de SuperSónicos en supersonicmag@gmail.com

Para terminar, solo queda decir:

Baja tu escudo y rinde sus nave.
Sumaremos tus características técnicas y biológicas a las nuestras.
Tu cultura será adaptada para servirnos.
¡La resistencia es fútil!
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TerraNova 3: más y mejor

TerraNova, publicada por Fantascy, se ha convertido en tan solo unos años en una marca sinónimo de calidad dentro de la literatura de ciencia ficción en nuestro país. Iba a decir eso de “referente” pero no estoy segura de que al editor y a los involucrados (traductores, editorial) les gustase tal apelativo, cuando pienso sinceramente que no es el objetivo que persiguen. La audacia de Mariano Villareal de habilitar un vehículo para reunir narrativa breve internacional y nacional en un momento en el que pocos apostaban por las antologías, es encomiable pero, además, demuestra una visión muy acertada del mercado.

Las antologías son apetecibles porque permiten una lectura fragmentada: no es necesario leer los relatos de manera lineal y su disfrute se puede intercalar con otras lecturas. En mi caso, que tengo un claro déficit de concentración, son objetos maravillosos que me permiten entrar en otros mundos por espacio de unos minutos, sin pedirme demasiado tiempo a cambio.

A veces he tenido la sensación de que Villareal me había leído el pensamiento a la hora de seleccionar las obras que componen este tercer volumen. “¿Cuáles son algunos de tus autores favoritos, Cristina? Dime unos cuantos y te los reúno en una antología.” Egocentrismo 2.0, lo sé. Voy a intentar explicarme.

China Miéville

Ya es conocida mi querencia por China Miéville. El británico ofrece una rara combinación dentro del género, ya que es capaz de desarrollar ideas sorprendentes, lujosamente trabajadas, con una prosa muy por encima de la media. Me entero hace unos meses que un relato suyo será incluido en TerraNova 3 y, después de pre-comprar el libro en Amazon, es el primer texto que leo. “La Cuerda es el mundo” no es un relato en el sentido tradicional: no hay personajes ni una trama a la que estén adscritos. Se trata más bien de una pieza especulativa, una suerte de introducción a un futuro a medio plazo. Una de las cosas que me gustan de Miéville es la profundidad de sus ideas, enraizadas en una atenta reflexión sobre el destino del ser humano, y las implicaciones sociales y económicas de sus elecciones tecnológicas. Este relato me gusta y mucho, precisamente porque Miéville se evita el lastre de los personajes, la parte de sus historias que no está a la altura del resto, en mi humilde opinión. Teniendo en cuenta que el británico no es un autor fácil de traducir, la labor de Juan Carlos Pavón Pavón es realmente meritoria.

Ken Liu

“Mono no aware” del norteamericano Ken Liu fue el segundo relato que leí, aunque ya lo conocía en su versión en inglés. Me sorprendió gratamente la traducción de María Pilar San Román Navarro, capaz de transmitir el poder evocador del norteamericano con una prosa muy cuidada. Antes de nada, debo confesar que tengo un problema con Liu. Me parece un escritor de buenas ideas, pero éstas no logran emocionarme. El sentimentalismo del que hace gala en sus textos no me llega en absoluto. Ya sé que solemos achacar a la ciencia ficción su frialdad, su incapacidad para conectar con los sentimientos a favor de ideas elaboradas con posos científicos y poder especulativo. Y comprendo que Liu intenta ser un revulsivo, pero hay algo en su manera de abordar los temas que me repele un poco. Y no porque sea poco interesante el abordaje desde culturas asiáticas, eso es un punto a su favor, sino porque es previsible y yo necesito que me sorprendan un poco más. En concreto, este relato es de los que menos me han gustado de la producción de Liu, pero entiendo que pueda gustar a otras sensibilidades menos frígidas que la mía. De cualquier manera, aplaudo su inclusión en la antología, pues creo que el norteamericano es una de las voces más interesantes del género actual, precisamente por ofrecer una alternativa a las historias anglocéntricas.

Confieso que tenía mucha curiosidad por leer “Prolag” de Ricardo Montesinos, un autor que me gustaría que produjera más. Su prosa es muy fluida, sin artificios efectistas, pero repleta de matices sutiles que hacen reflexionar al lector: justo lo que me interesa. He disfrutado mucho con la historia de Montesinos, un monólogo dramático, no solo por el tono sino por recordarme a una pieza escénica. Esta historia se inicia con uno de los mejores comienzos que he leído en mucho tiempo:

Es un poco triste, pero la vida de una persona puede resumirse hasta caber dentro de una caja: un montón de fotos, algunos diplomas, unos cuantos recortes de periódico… Aquí está toda nuestra historia, nuestros triunfos, nuestros fracasos. Todo condensado y clasificado, ordenado por su fecha.

Montesinos consigue, con una narración sobre el determinismo cognoscitivo de la lengua sin pretensiones, todo lo que Liu no consigue, es decir, me engancha, me provoca reacciones emocionales y me incita a la reflexión. Me ofrece, por tanto, todo lo que yo le pido a un buen relato. Creo que es uno de los mejores relatos de la antología.

Jorge Baradit

“La policía del karma” del chileno Jorge Baradit es un viejo conocido. Llevo siguiendo de cerca la trayectoria de este escritor desde que lo descubrí hace un par de años y ya había leído este relato. Baradit siempre logra sorprenderme por la riqueza y originalidad de sus referencias, aunque a veces peque de reiterativo. Lo que me interesa de este autor es su sincretismo temático, su forma autóctona de entender el ciberpunk y de integrarlo con la riqueza cultural chilena y sudamericana.

Jonathan recibió con excitación el gesto de alerta de su comandante. Una vez que diera la señal para comenzar el asalto los intercomunicadores se encenderían, pequeñas dosis de ayahuasca entrarían en sus organismos y la coordinación sería perfecta. Todos serían una sola mente con la mama Tierra como un enjambre de abejas de carne y pólvora.

Precisamente es su capacidad para sorprenderme en cada línea, la fuerza de las imágenes que describe y sus asociaciones de ideas lo que más me atrae de la narrativa del chileno. Solo espero que siga sorprendiéndome por muchos años.

Paolo Bacigalupi

No entiendo por qué no he leído nada de Paolo Bacigalupi hasta ahora. Sé que hay recopilaciones de sus relatos en nuestro idioma y que ha recibido numerosos reconocimientos en los últimos años, pero hasta ahora no me había cruzado con un texto suyo. Admito que me atrajo el poder disfrutar de la magnífica traducción de Manuel de los Reyes, un profesional cuya labor admiro desde que le conocí a través de las redes sociales. “El jugador” es un relato no solo capaz de atrapar en sus redes a una licenciada en Ciencias de la Información como yo, sino a cualquier persona consciente de la influencia de los medios de comunicación. También me gusta el trasfondo histórico y familiar de la narración, mucho más sugerente e interesante que el de otros relatos. Leer “El jugador” ha despertado en mí unas ganas incontrolables de consumir más narrativa de Bacigalupi.

Liu Cixin

“¿Quién cuidará de los dioses?” de Liu Cixin está traducido directamente del mandarín por Javier Altayó, un gran acierto ya que la equiparación de significados es más fluida al no mediar la traducción inglesa. La historia de Cixin se desarrolla como una narración oral, como si un bardo del futuro contara a una audiencia esta tragicomedia en la que podemos percibir hasta la gestualidad de los personajes cuando hablan. Cixin utiliza una prosa sencilla, casi naive, para transmitir poderosas ideas relacionadas con el futuro de la humanidad, su papel en el universo y la forma en que otras civilizaciones pueden percibirla. La especulación exo-humana del autor chino es, a pesar de su componente alienígena, tanto o más humana que la terrestre y, como hacen las buenas historias, deja la puerta abierta a la meditación sobre nuestra propia naturaleza. “¿Quién cuidará de los dioses?” me ha dejado con ansias golosas de leer The Three-Body problem, la primera entrega de la saga de Cixin que se ha traducido al inglés.

Eduardo Vaquerizo

“M34” de Eduardo Vaquerizo es una historia sobrecogedora que habla de la otredad, concretamente de la mirada del monstruo. También es un thriller biopunk situado en un futuro en el que la medicina es capaz de reparar profundos daños físicos. Vaquerizo consigue crear con gran éxito un futuro a medio plazo caracterizado por extraordinarios avances médicos y tecnológicos. Es en la confluencia entre ambos donde se origina el conflicto que genera la trama. Debo reconocer que las páginas finales me recuerdan al final de otro cuento, esta vez de Borges (La casa de Asterión) y uno de mis favoritos por cierto, en el que también se habla de la mirada pesimista del monstruo desde su propio punto de vista. En el relato de Vaquerizo hay dos monstruos, uno humano y otro no, que los convierte en criaturas torturadas y conscientes de su otredad. Como se trata de uno de los temas que más me interesan a nivel personal he disfrutado mucho con las aventuras de la protagonista -Susana del Río-. Creo que el relato tiene implicaciones filosóficas profundas que sería muy largo desgranar pero que lo convierten en uno de mis preferidos de esta antología.

Sofía Rhei

Conozco varias de las obras de Sofía Rhei, algunas de ellas muy íntimamente, y fue una grata sorpresa enterarme de que había ganado un lugar en esta antología a través de la convocatoria abierta. “Ánima” es una historia biopunk asentada también en el futuro no muy lejano, en el que la reproducción humana requiere de complejos procesos y no todo el mundo es fértil. Una de las críticas que se suelen hacer a la ciencia ficción es su torpeza para integrar aspectos humanos en las historias: muchas veces faltan sentimientos y personajes creíbles que sirvan para exponerlos. El relato de Rhei explora este terreno, desde las relaciones de pareja a las paterno-filiales a la manipulación emocional. Creo que la autora ha sido capaz de crear un futuro posible, mucho más aterrador de lo que podría parecer a simple vista, con una prosa fluída y evocadora que engancha y consigue emocionar. Algo nada fácil.

Miguel Santander

“La epopeya de los amantes” de Miguel Santander es un relato suméricamente teslépico, un término acuñado al alimón con su autor. Estructurado en dos partes: la primera narra una antigua leyenda sumeria que sirve de excusa temporal para las aventuras que se describen en la segunda parte. El protagonista es el inventor y hombre de ciencia Nicola Tesla, reivindicado desde hace unos años como uno de los cerebros más brillantes de su época e injustamente olvidado por la historia, y su máquina capaz de viajar en el tiempo. Las aventuras se suceden con mayor aceleración hasta llegar a una conclusión épica, si se me permite la expresión, en el sentido de legendaria, pues se mezclan algunos elementos históricos reales con numerosos fantásticos. ¿Es posible declarar los viajes en el tiempo como ciencia ficción y no como fantasía? Quizás podríamos definirlos como fantaciencia o ciencia fantalizada. Creo que Santander ha mejorado respecto a obras anteriores en lo que respecta a construcción de personajes y se maneja con más soltura en los esqueletos narrativos tradicionales. Es loable que no se quiera encasillar como un escritor de ciencia ficción dura e intente explorar todo tipo de temáticas, como ya lo hizo con La costilla de Dios, su novela divinepunk.

Paul McAuley

“La decisión” de Paul McAuley es un relato ambientado en una Gran Bretaña inundada debido a los efectos devastadores del cambio climático pero que se ha adaptado a una vida en palafitos y pequeñas islas. Después de todo, los británicos son ya islanders. El joven protagonista ve su vida completamente alterada cuando un artefacto alienígena desciende a la superficie terrestre. Raúl García Campos traduce de manera impecable una historia innecesariamente larga. ¿Cómo hace Villareal para rodearse de profesionales de la traducción de esta calidad? ¿A quién le ha vendido el alma? Esta historia propone un escenario muy interesante pero es tan lenta y tan atropellada en ciertos momentos que desconcierta. Es una pena que una idea con tantas posibilidades, simplemente como metáfora de la xenofobia (se me ocurre, por ejemplo, hacia ciertas ideas religiosas venidas de Oriente Medio), no se desarrolle de una manera más eficaz. El protagonista se mantiene siempre bloqueado, inmerso en un inmovilismo que bien pudiera representar un desinterés vestido de tolerancia.

Emilio Bueso

“La próxima vez que se desate la tormenta sobre nosotros” de Emilio Bueso es un relato geriantopunk que nos presenta un mundo distópico en el que la naturaleza reclama la Tierra y se dedica a castigar al ser humano. El relato de Bueso en la antología Mañana Todavía de Fantascy me gustó mucho más que este, cuyo final no he entendido. Probablemente se deba a que no le llego a coger el paso al autor valenciano, que me deja como una sensación de coitus interruptus: parece que lo bueno va a llegar y nunca llega.

El interminable empellón del mundo hecho nevera duró hasta el alba.

A Bueso, en mi humilde opinión, le sienta mejor un estilo más sobrio que el que desarrolla cuando utiliza eslóganes para escribir novelas. También entiendo que él defienda su estilo, y muy bien que hace, porque es difícil desarrollar uno propio. Para mí, el Bueso contenido gana en calidad y hace justicia a sus buenas ideas.

TerraNova 3 es una antología que ha superado, para mí, TerraNova 2, que ya contaba con estupendos autores y obras. Me parece una iniciativa imprescindible en el panorama actual del género en español, porque aúna textos de reconocidos autores internacionales con los de escritores solventes y con nuevos talentos que empiezan a despuntar en las letras españolas. El equipo de Villarreal, desde los traductores a Elías Combarro scout para obras internacionales-, destaca por su profesionalidad y profundo conocimiento de los entresijos de la literatura de ciencia ficción. Deseamos larga vida a este proyecto, y que otros muchos se sumen para seguir apoyando el género que más nos maravilla.

Terra inNova

No hay nada como comenzar el año nuevo estrechando los lazos de la concordia, la amistad, el compañerismo y bla, bla, bla… con los seres que nos rodean, que traducido al lenguaje prosaico del blog significa que nos vamos de pesca. No me ha dejado proponer alternativa alguna. ¡Lógico! Para algo tienen que servir esos meses abonado a “Jara y Sedal”, el barbour pijo, el vadeador impoluto y las botas de goma de caña alta. Del resto de aparejos relacionados con la captura de pescado en río, como lo llama el blog, solo he reconocido las cañas, los cebos y los anzuelos… el resto podría ser instrumental de cirugía anorectal en lo que a mí respecta.

Mientras estábamos sentados -vestidos de verde- en la ribera del charco elegido, empezamos a murmurar para pasar el tiempo sobre un libro que nos auto-regalamos estas Navidades: Terra Nova, Antología de ciencia ficción contemporánea. Publicada en diciembre en nuestro país por la editorial Sportula, esta antología es una rara avis en el panorama nacional de la ciencia ficción, como el carpfishing extremo que diría el blog. El motivo por el que éste y una servidora comenzamos a hablar sobre el libro se debe a un comentario de un amigo bloguero que se lo pasó en grande el pasado 28 de diciembre anunciando la antología Terra Nova 2 con claras referencias marítimo-pescadoras http://sentidodelamaravilla.blogspot.com/2012/12/se-filtran-la-tematica-y-las-posibles.html. Coincido con lo que estáis pensando: el blog y yo somos muy literales.

En 340 páginas, Mariano Villareal y Luis Pestarini han reunido ocho cuentos que intentan ofrecer una visión actualizada de la producción en castellano de un género tan borderline como es la ciencia ficción. No sé si os suenan los editores mencionados, pero para refrescaros la memoria a unos y hacer las introducciones pertinentes al resto, tengo que presentároslos. Villareal tiene a su cargo el portal “Literatura Fantástica” http://literfan.cyberdark.net, un referente imprescindible en nuestro país con toda la información más sobre el sci-fi. Por su parte, Pestaniri dirige la revista y la colección de libros “Cuásar” http://www.edicionescuasar.com.ar/revista_cuasar.html que lleva 25 años intentando ofrecer desde Argentina un espacio para dar a conocer textos enmarcados en los géneros mencionados.

Si tenemos en cuenta las colaboraciones del ilustrador Ángel Benito Gastañaga con una portada de otro mundo y de la labor de Claudia de BellaAna Díaz Eiriz y Manuel de los Reyes como traductores, el resultado es una buena captura de textos. A ellos hay que añadir el trabajo de búsqueda de material del propio de los Reyes y de Elías Combarro, quien además se ha ocupado de la promoción internacional de este proyecto.

Ocho para uno y uno para ocho

Los estadounidenses Ken Liu y Ted Chiang son los encargados de abrir y clausurar la antología. El primero, con su internacionalmente reconocido y premiado cuento “El zoo de papel” que nos descubre un mundo de fantasía casera mezclado con la incomprensión generada por el desarraigo y la incomunicación. Se trata de una historia deliciosa, bien armada, que engancha con un anzuelo sugerente y efectivo, y cuyo ritmo fluye como una corriente transparente de sentimientos que nunca caen en la sensiblería barata. Comenzando con este maravilloso regalo literario, el blog y yo teníamos las expectativas muy altas.

Tengo que reconocer que “Deindre”, de la madrileña Lola Robles, no logró conquistar por completo mi atención, quizás porque ya había leído  “El Ciclo de Vida de los Objetos de Software” de Chiang, al que me remitía constantemente. Ambos relatos exploran la complejidad de la conciencia artificial pero lo hacen desde historias y perspectivas muy diferentes: en “Deindre” se habla de androides y en el cuento de Chiang, de seres virtuales.  La narración y el estilo de Robles no pudieron seducirme por más que intenté zambullirme en la trama. Quizás la culpa fue mía por no leer los relatos en el orden propuesto por los editores. Sospecho que la narración en primera persona, un recurso muy osado, no ayudó demasiado. Sin embargo, al blog le encantó.

El cubano Erick J. Mota firma el tercer cuento de la tanda: “Recuerdos de un país zombi”. Aunque el estilo a veces me pareció un tanto apresurado, tengo que reconocer que la historia es fresca, interesante y socialmente mordaz a pesar de tratar la manida temática zombi. Este autor ha sido todo un descubrimiento, primero por ser capaz de re-utilizar un contenido extenuado en los últimos tiempos y segundo por saber utilizarlo sin estridencias para mostrar los descosidos de la realidad cubana. Nos preguntamos si alguien habrá pensado en esta historia como material para un corto… El blog cree hay madera de guión en “Recuerdos de un país zombi”.

“Enciende una vela solitaria” del tinerfeño Victor Conde es una de esas pocas historias que, después de releer, he seguido sin comprender. No sé si será su factura arriesgada, esas frases monógamas en las que la palabra solitaria se supone que te abre a un mundo de sugerencias. Lo siento, no lo pillo. No entiendo el título, ni la estructura, ni tan siquiera soy lo suficientemente espabilada como para entender la trama. Debe ser mi única y huidiza neurona que se sobrecalienta en estos casos y deja de funcionar como dios manda … no culpo al autor, que conste. Al blog le pareció un gran relato, pero ya sabéis que raramente solemos coincidir: por cierto, el listo es él.

Afortunadamente después aparece “Cuerpos” del madrileño Juanfran Jiménez y me animo. Hacía bastante tiempo que no me reía tanto con un cuento y que no disfrutaba tanto con su redacción. La primera frase ya anuncia algo extraordinario: “El purgatorio era una sala de espera sin revistas”. Simple, claro y sin pretensiones. El protagonista, el indio Padovani es uno de esos canallas que caen bien, incluso si te toca como compañero de celda. La acción te atrapa y no te suelta y el final es sencillamente una perita en dulce que no os voy a desvelar para que lo disfrutéis como se merece. Tiene algo de cómic, o novela gráfica como se llaman ahora, porque la acción trepidante se une a unas descripciones texturizadas sobre los distintos elementos de la historia. Claro que al blog le ha gustado menos, como es natural.

El británico Ian Wantson es el autor de “Un día sin papá” en el que la personalidad digitalizada de un ser querido, ya difunto, es almacenada en la mente de sus familiares. Todo un gran plato para abrir boca si no fuera porque, en mi opinión, no se exploran todas las posibilidades de la historia que parece cogida con alfileres y entretelada. Me dio la impresión de que el final era un poco precipitado y, a posteriori, esa es la sensación que me dejó la totalidad del texto. El blog me recuerda que no sé de lo que estoy hablando la mitad de las veces y que debo bajar la voz para no espantar a los peces.

Cuando llego al relato “Memoria” de la bonaerense Teresa P. Mira de Echevarría creo haber perdido la capacidad de sorpresa. Y de nuevo la magia surge de entre las páginas y empiezo a soñar despierta con un cuento inteligente con sabor a Bradbury. ¿Será que Marte me puede y toda historia que se escenifica allí me tiene ganada desde el principio? ¿Será la apuesta por una trama nada convencional y por un estilo emotivo pero sin estridencias ni pretensiones banas? Lo único que sé es que, a diferencia de al blog que a todo le pone “peros”, a mí me dieron ganas de transportarme al planeta rojo para conocer a Jedediah y a Áyax. Estoy convencida de que viven allí o vivirán, no lo sé con certeza, pero aquel mundo es su hogar y así me lo hizo sentir la autora. Lo anterior es solo una torpe manera de intentar expresar aquí mi admiración por este cuento, como podéis suponer. Yo recomendaría leer “Memoria” a quienes argumentan que la ciencia ficción trata superficialmente los sentimientos. Este relato también sedujo al blog. Es raro que coincidamos… tendré que consultar con un especialista.

Como ya dijimos, cierra la antología “El Ciclo de Vida de los Objetos de Software” de Ted Chiang. En realidad se trata de una novela corta que sirve como un fantástico colofón a una antología bien pensada y gestionada. Uno de sus aciertos es el de alejarse de la primera persona, ofreciendo una cierta distancia que favorece el anclaje de la narración. Quizás haya un exceso de saltos temporales de un año, que bien podría haberse ahorrado Chiang sin dañar la historia. Los seres virtuales del estadounidense se presentan desde una perspectiva original que da mucho juego y brinda la oportunidad de reflexionar sobre las implicaciones legales, éticas, sociales e incluso psicológicas de las conciencias artificiales. Este es el relato que más ha impactado al blog, supongo que porque describe con inquietante fidelidad el hipotético ciclo vital de seres que comparten su misma naturaleza. Sin embargo, dice que no se siente realmente identificado con ellos: le parecen infantiles e inocentes.

Quienes crean que Terra Nova, Antología de ciencia ficción contemporánea es un mero muestrario de ciencia ficción en español se equivocan: se trata de un excelente trabajo de avistamiento, recopilación y gestión de textos ingeniosos que tienen cabida en dicho género pero que también incluyen temáticas fantásticas y algo de terror. Es un auténtico lujo poder contar con iniciativas semejantes en el mercado iberoamericano, algo que debería hacerse más y con mayor frecuencia. El blog cree que este tipo de proyectos es fundamental para apoyar la literatura en general y los géneros que tanto nos gustan en particular, todo ello unido al intercambio de textos y opiniones por parte de los lectores –los blogueros que todos conocemos-.

Llevábamos horas intentado capturar algún ejemplar cuando la caña del blog comenzó a curvarse por el peso de un barbo común. Lo pescó él solito, todo hay que decirlo, aunque a mí me tocó cocinarlo aquella noche.

No sé si el día de pesca ha servido para que mejoremos nuestra relación. Al menos hablamos de literatura sci-fi, por lo que el día no fue en vano… creo…