Erick Mota: ucronía con sabor cubano

Hace unos meses dábamos cuenta en este blog de Terra Nova, Antología de ciencia ficción contemporánea, publicada por Sportula, y cuya reseña podéis consultar aquí http://blogs.libros.com/literatura-ciencia-ficcion/2013/01/09/terra-innova/. Al blog le entusiasmó uno de los relatos recogidos, Recuerdos de un país zombi de Erick Mota, y no ha dejado de relatar desde entonces sobre su posible adaptación cinematográfica. En su momento dijo que sería visualmente impactante, que el escenario atraería la atención del público urbanita y que la temática Z está de moda.

El otro día se presenta armado con guión, story-board a carboncillo, plan de rodaje, memoria de producción, lista de casting, permisos de rodaje, claqueta y hasta silla de director con la palabra “BLOG” escrita a rotulador. Le digo que me impresiona su capacidad de trabajo pero que con qué va a rodar el cortometraje. Me mira resignado y deja caer en mi regazo una factura de compra de una cámara semi-profesional.

Después de ver la cifra e hiperventilar varios minutos, llamé al psicólogo del blog, que me aseguró que esto es solo es una fase pasajera de su adolescencia dirigida a reafirmar su identidad. Me animó a interesarme genuinamente por el proyecto y yo, que soy sensible a sus necesidades y a mi bolsillo, me puse en contacto con el inventor de la historia, el propio Erick Mota.

Lo que viene a continuación es la entrevista que mantuve con Erick, publicada la semana pasada en la revista digital miNatura, y que podéis disfrutar gratuitamente aquí http://www.servercronos.net/bloglgc/index.php/minatura/. Quiero agradecer a su director Ricardo Acevedo su gentileza a la hora de autorizarme a reproducir esta conversación. Además, en un ejercicio bloguero políglota simultáneo, mi amigo Elías -conocido como @odo en Twitter- está teniendo la amabilidad de difundir en este mismo momento el artículo en inglés en su blog Sense of Wonder http://sentidodelamaravilla.blogspot.com/2013/03/cristina-jurado-interviews-erick-j-mota.html . Esta web es un espacio de información  y opinión bilingüe sobre literatura sci-fi que se actualiza diariamente y que no podéis dejar de consultar pues avisa sobre e-books gratuitos, publica entrevistas con autores del género y aporta reseñas relevantes sobre los últimos títulos aparecidos en el mercado.

¿Qué hace un físico escribiendo ucronías?

El cubano Erick Mota es licenciado en Física Pura por la Universidad de La Habana y cuenta en su haber con un curso de técnicas narrativas del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Con motivo de la publicación de su primer libro Bajo Presión (Editorial Gente Nueva, 2007), gana el certamen literario La Edad de Oro de Ciencia Ficción para jóvenes. Muchas de sus historias aparecerán recogidas en diversas antologías y publicaciones. En 2010 publica en Casa Editora Abril un recopilatorio de cuentos, Algunos recuerdos que valen la penaLa Habana Underguater -como colección de relatos- sale a la luz ese mismo año en la editorial Atom Press, para posteriormente publicarse como novela con el mismo título. Erick ha sido reconocido con el premio TauZero de Novela Corta de Fantasía y Ciencia Ficción ( Chile, 2008) y Calendario de Ciencia Ficción (Cuba, 2009). Como ya hemos mencionado, su relato Memorias de un país zombi acaba de aparecer en España en Terra Nova: la Antología de Ciencia Ficción Contemporánea de la editorial Sportula.

 

Cristina Jurado: ¿Qué atrae a un licenciado en Física a probar suerte en el mundo literario? Tu formación académica ¿fue el motivo por el que elegiste escribir ciencia ficción?

Erick Mota: Para poder contestar a eso, primero debo explicar por qué estudié Física siendo un lector empedernido. La respuesta es: porque la investigación científica es emocionante. Sobre todo por lo de indagar en la búsqueda de la verdad y hacerte una idea de cómo funciona el mundo. A medida que avanzaba la carrera, me di cuenta que  pasaba más tiempo creando historias que estudiando. Finalmente me gradué y comencé a escribir ciencia ficción.

El verdadero motivo por el que elegí escribir ciencia ficción tiene que ver con la forma en la que veo el mundo. Yo veo toda mi vida diaria en términos fantásticos y voy creando historias a cada paso que doy. Mi formación académica ayuda… y mi ciudad también.

 

CJ: He leído en alguna entrevista que citas a Robert Heinlein y Stanisław Lem como influencias tempranas en tu obra. ¿Qué hay de los autores de habla española? ¿Cuáles son tus referentes?

EM: En mi formación como escritor tuve pocos referentes de habla hispana en lo relativo a la ciencia ficción. Los que tuve fueron de mi propio país y estoy orgulloso que sean ellos y no otros. Sin pensarlo dos veces debo hablar de Agustín de Rojas y su maravillosa utopía/distopía “El año 200” y Daína Chaviano, quien con sus “Fábulas de una abuela extraterrestre” me dio una lección de humildad. Ha pasado el tiempo y he leído a otros autores en español, pero esos dos son indudablemente los que más forjaron mis ideas sobre el género en mi lengua materna.

 

CJ: Sientes predilección por la historia alternativa ya que muchas de tus obras abordan ucronías. ¿Consideras que la realidad es demasiado descorazonadora como para tener que re-describirla?

EM: No, para nada. Lo que pasa es que todos estamos demasiado próximos a la realidad y entonces los árboles nos impiden ver el bosque. Sólo cuando partimos de una historia re-escrita y ponemos en ella los elementos de nuestra realidad actual, es que podemos realmente reflexionar adecuadamente sobre nuestra vida. La ucronía es dentro de la ciencia ficción la manera más efectiva de poner a la gente a pensar sobre sí misma y el mundo en que vive. Si hacemos una historia que se desarrolla en el futuro, los lectores tienden a ver esto como una realidad ajena, dado que está por venir. Si hacemos una historia que se desarrolle en el espacio o en un planeta alienígena, tanto las características propias del universo que se crea como la tecnología futura crean una cierta distancia entre el lector y la historia. Pero si les contamos algo en un universo que pudo ser posible, en otro presente, la cosa cambia.

No es lo mismo que yo cuente una historia que cuestione (y esto es sólo un ejemplo hipotético) y hable de las raíces del patriotismo en mi país y cómo esto se ha manipulado a favor de unos cuantos. Si narro este relato, la Historia que cada cubano ha dado en la escuela lo condiciona desfavorablemente para asimilar mi relato, puesto que cada uno de nosotros se encuentra ligado al simbolismo patriótico y las historias épicas de nuestras guerras de independencia contra el colonialismo español. Pero si en cambio yo hablo, y cuestiono, los sentimientos patrióticos en un mundo alternativo resultado de la victoria de los ingleses al tomar La Habana en 1572 y cuento sobre una Habana perteneciente a East Cuba donde hay un movimiento de independencia llamado West Cuba Republican Army WCRA y se cree una situación semejante a la de Irlanda -pero con las mismas relaciones de manipulación patriótica de la Cuba actual- entonces los lectores pueden comprender y reflexionar mejor sobre cómo son manipulados en su realidad. Pueden poner en tela de juicio las raíces del patriotismo, y la manipulación política relacionada con el concepto de nación, sin estar prejuiciados por la historia que han aprendido en la escuela. Así pasa con cada país y cada temática. Mi ejemplo es sólo ilustrativo porque es la realidad y el país que tengo cerca. Simplemente la ucronía ofrece infinitas posibilidades para analizar/cuestionar nuestra realidad presente.

También es algo que debe saber manejarse bien en función de los lectores. Si yo escribo una historia alternativa donde nunca existió el 9/11, puede ser interesante si la desarrollo en Estados Unidos o en Irak, pero en Cuba o en Miami no tendrá tanto impacto como una historia alternativa donde el cambio ocurriera en 1959 o en 1962.

 

CJ: ¿Cuáles son los elementos que diferencian y caracterizan la ciencia ficción y la fantasía de Latinoamérica?

EM: En mi corta experiencia, pues me queda mucho por leer, Latinoamérica posee una perspectiva diferente del mundo y la tecnología. Por tanto, su ciencia ficción es de manera natural diferente. El cyberpunk que se hace en países como México tiene una mirada desde la pobreza ajena a ese alienamiento anglosajón de sus primeros autores o ese entusiasmo por las tecnologías informáticas de los últimos. Son historias escritas desde el fondo de una botella llena de violencia y desesperanzas. Es ciberpunk con “i” latina como yo le llamo.

Otra característica es que Latinoamérica posee una historia política muy convulsa y llena de dictadores, guerrillas y escuadrones de la muerte. Cuando un héroe clásico Heimleniano desembarca en un planeta selvático, si el autor es anglosajón, uno puede imaginarse a los marines cargados de alta tecnología caminando por la selva sub tropical al estilo Vietnam. En América los soldados guardan sus armas y sacan sendos machetes. El uso de semejante herramienta/arma viene cargada de un tanto de falta de estética CF, pero indudablemente todos en América sabemos que esta terrible arma en manos de militares, paramilitares, guerrilleros o fanáticos puede ser más terrorífica que cualquier láser de pulso.

Otro punto interesante es que la ciencia ficción de Latinoamérica usa el elemento religioso y teosófico como elemento científico en la ciencia ficción. Mientras en la ciencia ficción anglosajona los elementos mágico-religiosos son simples piezas de tecnologías mal interpretadas, en América los espíritus son reales o están hackeados por operadores a través de teclados-ouija como sucede en la obra de Jorge Baradit, por sólo poner un ejemplo.

En lo personal pienso que no se ha dicho todo respecto a la CF de Latinoamérica. Poseemos una cultura fruto de la intersección de, al menos, tres culturas (la indígena, la europea y la africana) que a su vez se subdividen en muchas más. Creo que si los autores aplican sólo un 3% de la cultura de sus países (que marca una radical diferencia con Norteamérica y Europa), tendremos una ciencia ficción mucho más novedosa que la que se ha escrito.

 

CJ: En España se van conociendo poco a poco más autores de sci-fi procedentes del otro lado del Atlántico y, concretamente de Cuba. ¿Cuál es el panorama actual del género en la isla?

EM: La ciencia ficción en Cuba ha avanzado un gran trecho en lo referente a temáticas y estilo. Cuando hablo de este asunto, me gusta referirme a ella como una épica batalla. Tuvimos una Primera Gloriosa Edad en los años 60 cuando nació nuestro movimiento de CF, tuvimos una Edad de Oro en los 80 y una Edad Oscura en los 90. Creo que la ciencia ficción de la Isla ha derrotado muchos demonios y le quedan otros tantos por vencer. Hemos conseguido separarnos del lado oscuro de la ciencia ficción soviética que se basaba en hacer una especie de literatura pulp centrada en la moral y en la política. Demoró años que nuestras editoriales aceptaran historias asociadas a futuros poco optimistas y desesperanzadores. En la primera década de este siglo se han publicado relatos y novelas con una diversidad temática asombrosa. También hemos captado la atención de nuestras editoriales y, pese a que no estamos en un mercado competitivo, poco a poco puede notarse una evolución tanto temática como estilística. Hemos dejado atrás tanto la utopía socialista como los OVNIS, cosa que ya es un logro.

 

Orisha-Punk

CJ: En un artículo tuyo sobre Unicómix 2011 analizabas la intervención de la escritora argentina Angélica Gorodischer que hablaba de un agotamiento de la ciencia ficción, opinión de la que también se hacía eco Ursula Le Guin. Es un tema muy debatido en los foros de aficionados al género. ¿Podrías compartir con nosotros tu posición al respecto?

EM: Como ya dije una vez, la primera vez que leí este criterio, me sentí insultado. Después hice un recuento de cuántas historias con temáticas verdaderamente originales había leído en la última década. Tuve que darle la razón a la Gorodischer. Pero mi análisis de la situación dio otros resultados. Casi todo lo que había leído era ciencia ficción norteamericana/inglesa o sus copias al español. Entonces comprobé que lo que llamamos, alegre y festivamente, ciencia ficción es sólo un tipo de literatura de ciencia ficción que resultó popular en Norteamérica y se extendió al resto del mundo como fórmula de éxito. La mayoría de las temáticas, estereotipos y conflictos de la ciencia ficción francesa, alemana, checa o rusa anterior a la II guerra mundial no se han agotado. Lo que sucede es que nos hemos concentrado en los últimos 40, 50 años en repetir la formula de la ciencia ficción norteamericana (Campbell, hard-cf, new wave, cyberpunk) hasta la saciedad y esa ciencia ficción ya está agotada por ellos y por nosotros. El mundo mismo ha cambiado y la manera en la que interactuamos es radicalmente diferente. Que yo esté en la Cuba socialista y me hagan una entrevista en España a través de una interconexión de redes informáticas conectadas a un arreglo de satélites y que eso pueda descargarse desde un teléfono de bolsillo. ¡Por favor, eso SI es ciencia ficción! Si partimos de ahí, no hay un límite temático, y el futuro de este tipo de literatura se nos vuelve ilimitado y esperanzador.

Sólo si nos estancamos en repetir una fórmula (que creo que es lo que ha pasado tanto a autores angloparlantes como hispanohablantes), entonces sí es cierto que se han agotado los temas en la ciencia ficción.

 

CJ: En el estupendo relato Memorias de un país zombi, incluido en la antología Terra Nova, eres capaz de dar un aire nuevo y fresco a una temática muy desgastada. ¿Cómo surgió la idea para este relato? ¿Crees que la denuncia social es uno de los caminos de futuro de la sci-fi?

EM: La responsabilidad moral de este relato la tiene mi amigo y hermano Ricardo Acevedo. Él me pidió un cuento con temática zombi para una antología. Eso solo se hace por un amigo, me dije: ¿Cómo hago yo un relato de ciencia ficción sobre zombis? Salí a la calle y me puse a mirar la gente, encontré un viejo letrero de una propaganda vieja pintado en una pared al final de una calle. “Esta calle es de Fidel” decía, y enseguida mi mente se llenó de consignas: “Este Zombi es de Fidel”, “Nuestros Zombis son revolucionarios”, “Junto a los Zombis por el socialismo”, “el Zombi que no salte es yanqui”. Y así seguí caminando y leyendo cada letrero de propaganda política revolucionaria y viendo zombis por todas partes y policías parándote en la calle y pidiéndote los papeles del zombi. El resto fue escribir primero un relato corto que se llamó Secreto a vocesporque tenía que cumplir con Acevedo y después escribir con calma y sin límites de formato la historia que tenía delante. Así nació Memorias de un país zombi.

Y sí, creo que la denuncia social es uno de los caminos. Por una sola razón: la denuncia social hay que hacerla de una u otra forma, y la ciencia ficción no puede estar ajena a ello. De hecho, la ciencia ficción nos permite exagerar sin perder el tino y eso es muy importante.

 

CJ: ¿Cómo definirías tu último libro La Habana underguater?

EM: Esa pregunta es bien difícil de responder porque en Habana Underguater hay muchas cosas. Trata de una ucronía pero no es una ucronía y tampoco es un futuro cercano. Asume que la URSS derrotó a los norteamericanos en la guerra fría pero la historia se desarrolla mucho después del 2016, luego que un mega ciclón desolase la Habana. Es un futuro ucrónico si se mira desde una óptica ortodoxa. Pero si añadimos que la “internet” de este mundo usa servidores soviéticos desde estaciones espaciales tipo Mir en lugar de satélites y estaciones terrenas y que los orishas de la religión Yoruba (originaria de Nigeria pero muy popular en Cuba y en Brasil) tienen una presencia virtual en esta Red Global… bueno imagino que es muy difícil de clasificar. Algunos por aquí le llaman Orisha-Punk pero no es una clasificación en serio.

Underguater es la novela (y saga de novelas pues recién termino la segunda parte, que aún no publico) que más me ha divertido hacer. Está pensada para un lector que le guste esa tosquedad ciclópea y eficiente que poseía la tecnología de la antigua Unión Soviética. Es una extrapolación moderna de aquel modo de hacerlo todo igual, desde un tanque hasta una lavadora. Las personas de mi edad que vivieron en Cuba saben de lo que hablo.

 

CJ: En tu opinión ¿qué ingredientes debe incluir una historia de ciencia ficción de calidad?

EM: No hay una receta para esto. Una historia debe sorprender, estar bien anclada en el universo propuesto, y al mismo tiempo debe hacer pensar al lector sobre el mundo fuera de la ciencia ficción. No puede ser aburrida pero no puede ser del todo entretenimiento o peripecia. Y debe tocar el alma, ser desgarradora de ser posible, pero tampoco puede ser una tragedia como las del realismo soviético. Debe estar en un punto medio difícil de obtener. Es como la alta cocina, hay recetas y cada chef tiene su punto. Y claro, hay muchos paladares.

 

CJ: El mundo editorial está sufriendo una importante transformación a raíz de la proliferación de las plataformas de auto-publicación. Además,  los modelos tradicionales de negocio están sufriendo los efectos de la crisis económica generalizada. ¿Cómo ves la situación a corto y largo plazo? ¿Qué te parece la auto-publicación?

EM: Es un hecho que está ocurriendo un cambio en el mundo editorial es. En mi opinión todo cambio es a largo plazo bueno, no soy partidario de mantener por mucho tiempo un mismo estado de cosas. También es justo decir que yo vivo en un país donde ni siquiera se aplican correctamente los métodos tradicionales del libro, por lo que puedo caer fácilmente en hablar de un tema que desconozco. En lo personal, pienso que para autores como los cubanos, que dependen de un solo criterio editorial válido para todas las editoriales de la isla, la auto publicación me parece la única tabla a la cual asirnos para no hundirnos. Claro, también existe la preocupación acerca de que sólo publicarían entonces los que tengan el dinero suficiente para hacerlo. Mi pregunta es: ¿Acaso no sucedía igual con el método tradicional de las editoriales? ¿Daba el método anterior realmente oportunidades de imponerse en el mercado a los jóvenes escritores de países pobres? Si me lo preguntan, todos los métodos tienen sus defectos y sus virtudes. En mi opinión, mientras más oportunidades tengan los que normalmente no las tienen, pues mejor.

 

CJ: Eres un autor reconocido en numerosos certámenes: el premio Juventud Técnica 2004, el premio La Edad de Oro de Ciencia Ficción para jóvenes 2007, el TauZero de Novela Corta de Fantasía y Ciencia Ficción de Chile 2008 y el Calendario de Ciencia Ficción de 2009. ¿Qué consejos das a los escritores noveles?

EM: Que sean ellos mismos. Es el único consejo que creo que sirve. Que traten de ser auténticos y no copien o pretendan ser nadie. Uno se inspira en los grandes escritores del pasado pero no puede dejar de ser uno. Esa es la clave. Que salgan a la calle y lo miren todo y a todos: después sabrán qué hacer. Y divertirse, claro. Sólo si te diviertes escribiendo esto funciona, en caso contrario siempre hay mejores formas de ganar dinero.Bukowski decía algo sobre tomar mucha cerveza, no es un mal consejo tampoco.

 

Estamos de rodaje. En casa. Que ya no es mi casa sino una casa de La Habana. El blog es el director. Al resto del equipo que ha invadido mi hogar, no lo conozco.

Hoy me siento como un extra de mi propia vida.

 

 

 

Terra inNova

No hay nada como comenzar el año nuevo estrechando los lazos de la concordia, la amistad, el compañerismo y bla, bla, bla… con los seres que nos rodean, que traducido al lenguaje prosaico del blog significa que nos vamos de pesca. No me ha dejado proponer alternativa alguna. ¡Lógico! Para algo tienen que servir esos meses abonado a “Jara y Sedal”, el barbour pijo, el vadeador impoluto y las botas de goma de caña alta. Del resto de aparejos relacionados con la captura de pescado en río, como lo llama el blog, solo he reconocido las cañas, los cebos y los anzuelos… el resto podría ser instrumental de cirugía anorectal en lo que a mí respecta.

Mientras estábamos sentados -vestidos de verde- en la ribera del charco elegido, empezamos a murmurar para pasar el tiempo sobre un libro que nos auto-regalamos estas Navidades: Terra Nova, Antología de ciencia ficción contemporánea. Publicada en diciembre en nuestro país por la editorial Sportula, esta antología es una rara avis en el panorama nacional de la ciencia ficción, como el carpfishing extremo que diría el blog. El motivo por el que éste y una servidora comenzamos a hablar sobre el libro se debe a un comentario de un amigo bloguero que se lo pasó en grande el pasado 28 de diciembre anunciando la antología Terra Nova 2 con claras referencias marítimo-pescadoras http://sentidodelamaravilla.blogspot.com/2012/12/se-filtran-la-tematica-y-las-posibles.html. Coincido con lo que estáis pensando: el blog y yo somos muy literales.

En 340 páginas, Mariano Villareal y Luis Pestarini han reunido ocho cuentos que intentan ofrecer una visión actualizada de la producción en castellano de un género tan borderline como es la ciencia ficción. No sé si os suenan los editores mencionados, pero para refrescaros la memoria a unos y hacer las introducciones pertinentes al resto, tengo que presentároslos. Villareal tiene a su cargo el portal “Literatura Fantástica” http://literfan.cyberdark.net, un referente imprescindible en nuestro país con toda la información más sobre el sci-fi. Por su parte, Pestaniri dirige la revista y la colección de libros “Cuásar” http://www.edicionescuasar.com.ar/revista_cuasar.html que lleva 25 años intentando ofrecer desde Argentina un espacio para dar a conocer textos enmarcados en los géneros mencionados.

Si tenemos en cuenta las colaboraciones del ilustrador Ángel Benito Gastañaga con una portada de otro mundo y de la labor de Claudia de BellaAna Díaz Eiriz y Manuel de los Reyes como traductores, el resultado es una buena captura de textos. A ellos hay que añadir el trabajo de búsqueda de material del propio de los Reyes y de Elías Combarro, quien además se ha ocupado de la promoción internacional de este proyecto.

Ocho para uno y uno para ocho

Los estadounidenses Ken Liu y Ted Chiang son los encargados de abrir y clausurar la antología. El primero, con su internacionalmente reconocido y premiado cuento “El zoo de papel” que nos descubre un mundo de fantasía casera mezclado con la incomprensión generada por el desarraigo y la incomunicación. Se trata de una historia deliciosa, bien armada, que engancha con un anzuelo sugerente y efectivo, y cuyo ritmo fluye como una corriente transparente de sentimientos que nunca caen en la sensiblería barata. Comenzando con este maravilloso regalo literario, el blog y yo teníamos las expectativas muy altas.

Tengo que reconocer que “Deindre”, de la madrileña Lola Robles, no logró conquistar por completo mi atención, quizás porque ya había leído  “El Ciclo de Vida de los Objetos de Software” de Chiang, al que me remitía constantemente. Ambos relatos exploran la complejidad de la conciencia artificial pero lo hacen desde historias y perspectivas muy diferentes: en “Deindre” se habla de androides y en el cuento de Chiang, de seres virtuales.  La narración y el estilo de Robles no pudieron seducirme por más que intenté zambullirme en la trama. Quizás la culpa fue mía por no leer los relatos en el orden propuesto por los editores. Sospecho que la narración en primera persona, un recurso muy osado, no ayudó demasiado. Sin embargo, al blog le encantó.

El cubano Erick J. Mota firma el tercer cuento de la tanda: “Recuerdos de un país zombi”. Aunque el estilo a veces me pareció un tanto apresurado, tengo que reconocer que la historia es fresca, interesante y socialmente mordaz a pesar de tratar la manida temática zombi. Este autor ha sido todo un descubrimiento, primero por ser capaz de re-utilizar un contenido extenuado en los últimos tiempos y segundo por saber utilizarlo sin estridencias para mostrar los descosidos de la realidad cubana. Nos preguntamos si alguien habrá pensado en esta historia como material para un corto… El blog cree hay madera de guión en “Recuerdos de un país zombi”.

“Enciende una vela solitaria” del tinerfeño Victor Conde es una de esas pocas historias que, después de releer, he seguido sin comprender. No sé si será su factura arriesgada, esas frases monógamas en las que la palabra solitaria se supone que te abre a un mundo de sugerencias. Lo siento, no lo pillo. No entiendo el título, ni la estructura, ni tan siquiera soy lo suficientemente espabilada como para entender la trama. Debe ser mi única y huidiza neurona que se sobrecalienta en estos casos y deja de funcionar como dios manda … no culpo al autor, que conste. Al blog le pareció un gran relato, pero ya sabéis que raramente solemos coincidir: por cierto, el listo es él.

Afortunadamente después aparece “Cuerpos” del madrileño Juanfran Jiménez y me animo. Hacía bastante tiempo que no me reía tanto con un cuento y que no disfrutaba tanto con su redacción. La primera frase ya anuncia algo extraordinario: “El purgatorio era una sala de espera sin revistas”. Simple, claro y sin pretensiones. El protagonista, el indio Padovani es uno de esos canallas que caen bien, incluso si te toca como compañero de celda. La acción te atrapa y no te suelta y el final es sencillamente una perita en dulce que no os voy a desvelar para que lo disfrutéis como se merece. Tiene algo de cómic, o novela gráfica como se llaman ahora, porque la acción trepidante se une a unas descripciones texturizadas sobre los distintos elementos de la historia. Claro que al blog le ha gustado menos, como es natural.

El británico Ian Wantson es el autor de “Un día sin papá” en el que la personalidad digitalizada de un ser querido, ya difunto, es almacenada en la mente de sus familiares. Todo un gran plato para abrir boca si no fuera porque, en mi opinión, no se exploran todas las posibilidades de la historia que parece cogida con alfileres y entretelada. Me dio la impresión de que el final era un poco precipitado y, a posteriori, esa es la sensación que me dejó la totalidad del texto. El blog me recuerda que no sé de lo que estoy hablando la mitad de las veces y que debo bajar la voz para no espantar a los peces.

Cuando llego al relato “Memoria” de la bonaerense Teresa P. Mira de Echevarría creo haber perdido la capacidad de sorpresa. Y de nuevo la magia surge de entre las páginas y empiezo a soñar despierta con un cuento inteligente con sabor a Bradbury. ¿Será que Marte me puede y toda historia que se escenifica allí me tiene ganada desde el principio? ¿Será la apuesta por una trama nada convencional y por un estilo emotivo pero sin estridencias ni pretensiones banas? Lo único que sé es que, a diferencia de al blog que a todo le pone “peros”, a mí me dieron ganas de transportarme al planeta rojo para conocer a Jedediah y a Áyax. Estoy convencida de que viven allí o vivirán, no lo sé con certeza, pero aquel mundo es su hogar y así me lo hizo sentir la autora. Lo anterior es solo una torpe manera de intentar expresar aquí mi admiración por este cuento, como podéis suponer. Yo recomendaría leer “Memoria” a quienes argumentan que la ciencia ficción trata superficialmente los sentimientos. Este relato también sedujo al blog. Es raro que coincidamos… tendré que consultar con un especialista.

Como ya dijimos, cierra la antología “El Ciclo de Vida de los Objetos de Software” de Ted Chiang. En realidad se trata de una novela corta que sirve como un fantástico colofón a una antología bien pensada y gestionada. Uno de sus aciertos es el de alejarse de la primera persona, ofreciendo una cierta distancia que favorece el anclaje de la narración. Quizás haya un exceso de saltos temporales de un año, que bien podría haberse ahorrado Chiang sin dañar la historia. Los seres virtuales del estadounidense se presentan desde una perspectiva original que da mucho juego y brinda la oportunidad de reflexionar sobre las implicaciones legales, éticas, sociales e incluso psicológicas de las conciencias artificiales. Este es el relato que más ha impactado al blog, supongo que porque describe con inquietante fidelidad el hipotético ciclo vital de seres que comparten su misma naturaleza. Sin embargo, dice que no se siente realmente identificado con ellos: le parecen infantiles e inocentes.

Quienes crean que Terra Nova, Antología de ciencia ficción contemporánea es un mero muestrario de ciencia ficción en español se equivocan: se trata de un excelente trabajo de avistamiento, recopilación y gestión de textos ingeniosos que tienen cabida en dicho género pero que también incluyen temáticas fantásticas y algo de terror. Es un auténtico lujo poder contar con iniciativas semejantes en el mercado iberoamericano, algo que debería hacerse más y con mayor frecuencia. El blog cree que este tipo de proyectos es fundamental para apoyar la literatura en general y los géneros que tanto nos gustan en particular, todo ello unido al intercambio de textos y opiniones por parte de los lectores –los blogueros que todos conocemos-.

Llevábamos horas intentado capturar algún ejemplar cuando la caña del blog comenzó a curvarse por el peso de un barbo común. Lo pescó él solito, todo hay que decirlo, aunque a mí me tocó cocinarlo aquella noche.

No sé si el día de pesca ha servido para que mejoremos nuestra relación. Al menos hablamos de literatura sci-fi, por lo que el día no fue en vano… creo…