Ya está disponible DEL NARANJA AL AZUL + BIONAUTAS

Estoy muy contenta de anunciar de el libro reversible que contiene DEL NARANJA AL AZUL y BIONAUTAS, publicado por Literup, ya está disponible en físico y ebook a través de la web de la editorial y en las librerías dedicadas a la literatura de género (aunque si es una librería de otro tipo, también podéis pedir el libro).

Aquí podéis ver cómo se ven las dos caras en la librería Gigamesh (Barcelona), uno de los centros de referencia de la literatura de ciencia ficción, fantasía y terror de nuestro país.

Con una cuidada edición por parte de todo el equipo de Literup y magníficas ilustraciones de Libertad Delgado, el libro está pensado con mimo, con un acabado al detalle e interiores a color. Está lleno de lunas y ya sabemos que nunca se tienen suficientes.

El libro también dispone de ficha propia en Goodreads, por si queréis dejar vuestra opinión.

Estoy deseando saber qué os parece. ¡Que lo disfrutéis!

Reedición de DEL NARANJA AL AZUL y BIONAUTAS con Literup

Me hace especial ilusión presentar la nueva edición de DEL NARANJA AL AZUL y BIONAUTAS de la mano de la editorial Literup. Os puedo adelantar algunas novedades muy importantes:

  • Son 2 libros en 1
  • Las novelas están revisadas y actualizadas
  • El libro es reversible: tiene 2 portadas que dan paso a cada una de las novelas
  • Las ilustraciones de portada e interiores son obra de Libertad Delgado
  • Hay 1 playlist renovada preparada para que la disfrutéis con ambas novelas

Este es un sueño hecho realidad que me complace muchísimo compartir con quienes estáis ahí. ¡Ojalá lo disfrutéis tanto como el equipo de Literup y yo!

Echando la vista atrás: producción nominable a los #Ignotus2020

En estos momentos de incertidumbre y desasosiego nos merecemos cosas que celebrar, como la fiesta del fandom español y de sus premios, los Ignotus, organizados por la AEFCFT. Como son muchas las obras susceptibles a ser nominadas, es costumbre recordar a la audiencia aquellas a las que cada cual ha contribuido para que quienes votan puedan elegir con conocimiento de causa. Es algo que hacen los autores y autoras de otros países y que se está convirtiendo en un ritual durante el mes de nominaciones.

En 2019 tuve el placer de participar en la antología MONTRUOSAS de Tinta Púrpura con «Lamia», un relato de terror locutado maravillosamente por Noviembre Nocturno. Lo podéis escuchar aquí, que podéis nominar como MEJOR RELATO, y tenéis disponible la antología (que es nominal como tal) en la web de la editorial.

No puedo dejar de mencionar BUSCANDO A JAKE Y OTROS RELATOS de China Miéville de La máquina que hace Ping que puede nominarse como MEJOR ANTOLOGÍA y cuyos cuentos también son nominables a MEJOR CUENTO TRADUCIDO. Los podéis encontrar aquí. Mi prólogo para esta obra también nominable como MEJOR ARTÍCULO.

INSÓLITAS de Páginas de Espuma es otra antología que puede proponerse en la categoría de MEJOR ANTOLOGÍA y la podéis encontrar aquí.

También tuve la suerte de que contarán conmigo en la revista TANTRUM #6 y publicaran mi relato «Abrir en caso de Apocalipsis». Lo podéis encontrar en papel aquíl y en digital aquí y no olvidéis que es también nominable como MEJOR REVISTA.

En el apartado de MEJOR OBRA DE ENSAYO, no puedo dejar de destacar la antología INFILTRADAS de Palabaristas y que está disponible a través de Lektu. En esta obra hay muchos textos que pueden nominarse como ensayos.

En este mismo apartado de MEJOR OBRA DE ENSAYO entraría la antología CIBERFEMINISMO: de VNS MATRIX A LABORIA CUBONIKS de la editorial Holobionte y en la que trabajé traduciendo algunos de los textos que incluye.

También podéis nominar como MEJOR REVISTA a SUPERSONIC que cuenta con un gran número de contenidos también nominables como MEJOR RELATO, MEJOR RELATO TRADUCIDO, MEJOR ARTÍCULO y MEJOR ILUSTRACIÓN. Podéis encontrar una lista muy completa en la web de la revista y adquirir los números #13, #14 y #15 en Lektu.

Y hasta aquí la lista de contenidos que publiqué el año pasado. Espero que os sirva para guiar vuestras votaciones, pero sobre todo espero que, votéis a quién votéis, sigáis apoyando la literatura de ciencia ficción, fantasía y terror en nuestro país.

Papel

por Cristina Jurado

—Como ya le he dicho, Fernández, Papelería Viuda de Ripollés e Hijos, es algo más que un negocio. Usted se va a convertir en miembro de una comunidad que siente devoción por el trabajo bien hecho.

Don Justo se acaricia la papada que, al hablar, enrojecía. Fernández asentía complacido. El discurso de su recién estrenado jefe le conmovía y se supo feliz con la certeza de que otros tomarían las decisiones por él.

—El insigne veneciano trajo consigo el preciado descubrimiento desde Oriente, haciendo posible que la civilización…

Aquella deforme garganta roja se hinchaba de entusiasmo mientras la saliva emitida a intervalos regulares regaba al empleado. Fernández gozaba con aquel bautismo iniciador.

—Por ello, Fernández, deberá admirar profundamente el noble bien que nos sustenta: el papel. ¡Qué digo admirar! ¡Reverenciar! Un aprecio espiritual que con el tiempo se convertirá en una relación casi física, ¡créame!

El empleado siguió a Don Justo desde la luz y el bullicio de la tienda y las oficinas hasta las sombras del almacén. Como el aceite estaba racionado, los candiles solo se utilizaban para atender al público y en invierno, cuando faltaba la luz. El almacén y las oficinas, a excepción del despacho de don Justo, estaban siempre en penumbra.

Los uniformes de los que allí trabajaban le recordaban a un ejercito doméstico de topos en la oscuridad. Fernández seguía como hechizado el cuello del que ya consideraba como su amo.

—Le aseguro que pronto se sentirá impregnado de nuestro surtido y, puedo decir no sin orgullo, que se trata del más amplio de la región —.Don Justo acarició los pliegos de una estantería con la papada palpitante y las manos temblorosas—. Pero… ¡tóquelo, hombre! ¡Sienta la suavidad de este magnifico papel couché!

Fernández le imitó percibiendo su tacto agradable. De esta manera avanzaron ambos entre los armarios rebosantes de cuartillas y las cajas llenas de rollos de diferente textura y tamaño. Tras manosear varias veces el papel de embalar, el dueño se detuvo delante de varios cajones. Su subordinado ahogaba gritos de júbilo ahora que podía compartir aquellos minutos con su superior.

—Éste es mi preferido, Fernández. ¡El papel de estaño! Observe qué calidad, qué brillo. ¿No le parece extraordinario? Pero ¡acérquese y cójalo! ¡Vamos! ¡Sienta su frescura y su olor! ¡Pruébelo!

Fernández lamía aquellas hojas plateadas mientras Don Justo le acercaba nuevos pliegos. Un nuevo sentimiento de dicha le invadió. Por primera vez experimentaba el áspero gozo de quien se sabe insignificante pero privilegiado.

—¡Saboréelo! ¡No se resista! Aquí tiene el papel esmerilado. ¡Así! Y este papel de Armenia también. ¡Lama, lama!”

Los dos pasaban la lengua sobre las hojas con evidente placer. Y, así, recorrieron todos los pasillos chupando, mordisqueando y manoseando el papel vegetal, el amargo papel de carbón, el de fieltro, el papel de estraza, el cartón cuero, el papel pautado y el cuadriculado. Lloraron cuando le tocó el turno al papel de lija, pero se repusieron inmediatamente con el engomado. Se tragaron el papel higiénico y el de Biblia y terminaron con los rollos de periódico. 

Con la respiración entrecortada Don Justa se despidió. 

—Y recuerde, Fernández, que hay pocos placeres tan sublimes como sentirse satisfecho por la labor bien realizada. Después de esta visita guiada, usted ya conoce todas nuestras mercancías. Le animo a repetir esta experiencia cuando sienta decaer el ánimo.

La sombra rechoncha del dueño ocultaba la humilde luz de los candiles. Se alejó caminando trabajosamente dejando a su empleado en plena crisis nerviosa intentando recuperar las hojas desordenadas. Los papeles volaban en remolinos.

La garganta hinchada de Don Justo se volvió una vez más desde el final del corredor. 

—Por cierto, Fernández. No olvide que la cuantía de los pliegos desperdiciados hoy se le descontará de su primer sueldo.

Banda Sonora de «Bionautas»

Una de las fuentes de inspiración más comunes a la hora de escribir historias es, sin duda, la música. Yo misma no soy una excepción. Mis gustos musicales son muy heterogéneos, fruto de las culturas con las que convivo, de los muchos viajes que he realizado, de los diferentes continentes en los que he vivido: Europa, América del Norte y Asia. La banda sonora de Bionautas (Editorial Cerbero) refleja esa mezcla de influencias y se centra en la figura de las criaturas desubicadas, fuera de contexto, a medio camino entre nosotros y los otros, seres intermedios e intermediarios, puentes entre etnias, culturas y especies. Bionautas (también disponible en Lektu) es una novela extraña porque el personaje principal, May/Erden/Lily/Zoe, no es la protagonista, pero es alrededor de ella que la narración se desarrolla. En las canciones siguientes podéis haceros una idea acústica del personaje, al que se hace referencia constantemente, pero del que, en realidad, se sabe muy poco.

Sevdaliza: Human

Bishop Briggs – The Way I Do 

Sama’ DJ Set | Boiler Room Palestine

The Dø: Keep your lips sealed 

Janelle Monae: Dirty computer

Jain: Alright 

Lorn: Anvil

Tash Sultana: Jungle

Lorde: Tennis court

Peggy Gou: It Makes You Forget (Itgehane)’