“Lluscuma” del chileno Jorge Baradit: Fantasía que duele

“Chile es una serpiente con pesadillas”, dice Baradit en su novela Lluscuma. Agradezco a mi amigo José Antonio Cordobés de la web Ficción Científica el descubrírmelo. Yo digo que el chileno ha escrito una migraña, uno de esos dolores que se siente como una plancha, pesada y caliente, y que te golpea la cabeza permanentemente. Sé de lo que hablo, estoy diagnosticada. No me extraña que Baradit cayera enfermo escribiendo este libro: la historia se fue desarrollando al ritmo de un capítulo por semana, que era publicado inmediatamente en La Segunda, periódico vespertino chileno. Se trata pues de una idea desarrollada en tiempo real a la vista de los lectores, una fórmula que presupone un trabajo de preparación y documentación gigantesco, y una resistencia física y mental a prueba de estrés. No se puede decir que el autor ahorrara esfuerzos y capacidad de riesgo.

Jorge Baradit

La historia de Lluscuma es la de Fernando Camargo, nieto de un militar de la temible DINA (la Dirección de Inteligencia Nacional bajo la dictadura militar de Pinochet), que recoge los temas que obsesionan al escritor: el karma personal, el sentimiento de culpa, el pasado de Chile, las teorías conspiratorias, la política, las relaciones generacionales de una familia, la tibia frontera entre la locura y la cordura. La bajada a los infiernos del protagonista se produce en primera persona, de manera que el lector desciende con él, acompañándolo en una suerte de alucinación binaria. Los descubrimientos, anticipados pero nunca del todo confirmados, sobre su abuelo hacen que Fernando airee las viejas heridas de la sociedad chilena: las torturas, las desapariciones, la muerte y la mentira.

Si en un primer momento la narración adopta la perspectiva de Camargo, a partir del primer tercio se producen alteraciones en la estructura, y se añade el punto de vista del cabo Valdés (aquel que a mediados de los 70 afirmó haber sido abducido en el desierto de Atacama), así como capítulos exprés que muestran un intercambio de e-mails entre otros personajes. El propio Baradit aparece como un secundario que intercambia mensajes con otros, en un juego inclusivo. Este hecho me parece muy significativo, porque de ese modo el autor se implica de manera personal en una historia en la que mezcla el ciberpunk, el New Weird y la ucronía con las inquietudes socio-políticas que tanto le preocupan.

Ahora es cuando toca decir que Baradit es un escritor “socialmente comprometido”, pero esa expresión parece haber perdido fuerza significativa en los últimos tiempos. ¿Qué demonios es ser “socialmente comprometido”? ¿Escribir manifiestos políticos en algún blog progresista? ¿Twittear frases de filósofos marxistas? ¿Lanzar polémicas declaraciones sobre el Gobierno actual en entrevistas televisivas? ¿Apoyar públicamente a un candidato u a otro? Hay términos que, de tanto usarlos, pierden todo su valor referencial.

Prefiero pensar que Baradit es uno de los representantes más interesantes que ha parido el New Weird en los últimos tiempos. No sé si él se siente en la misma onda que Miéville, John Harrison, Vandermeer y compañía pero, para mí, todos –cada uno con sus particular estilo y afán- forman parte de un movimiento literario que oxigena la realidad en tanto en cuanto la muestra, la expone, la exhibe sin cortapisas. Ahora es cuando alguno me dirá que estoy chiflada, que estábamos hablando del New Weird, no del Realismo. Ya, ya sé. Entiendo vuestra confusión. Pero, para mí, los “nuevos extraños” ofrecen una visión de la realidad mucho más naturalista que los propios realistas, incluidos los elementos fantásticos. Paciencia, que me explico.

La realidad no es solo lo que se puede medir y comprobar. Hay fenómenos que experimentamos todos los días –el déjà vu, el estado de éxtasis no inducido por drogas, la plasticidad del tiempo, las múltiples interpretaciones de un mismo acontecimiento, las coincidencias, los sueños, etc- que siempre se intentan explicar de manera racional. Estos fenómenos son, suceden en términos objetivos, y nuestra subjetividad se encarga de procesarlos de manera que se convierten en experiencias que alteran nuestra ordenada realidad. Para mí, el New Weird consigue narrar esa realidad alternativa, tan real como la empíricamente comprobable, yendo más allá incluso de la mera narración y aportando sensaciones y sentimientos que enriquecen la experiencia lectora.

Creo que Baradit forma parte de una generación que se ha dado cuenta de que la única forma de revelar lo real es “fantaseándolo”, utilizando herramientas procedentes de distintas tradiciones literarias: desde el realismo mágico al weird, pasando por el slipstream o el horror. De esta manera el autor se lanza sin frenos a un cuento repleto de horrores inventados que resultan más fidedignos que la propia realidad. La aventura es arriesgada, más aún cuando elige utilizar el lenguaje como munición para perpetrar el encantamiento, con las expresiones propias del habla chileno de los jóvenes.

Para mí hubiera sido aún mayor acierto evitar la repetición de ciertos conceptos, que hacia el tercio final pierden valor precisamente por estar sobre-representados. Cierto es que cuanto más avanza la trama, más se hunde el protagonista en su propia locura y esas reiteraciones sirven para ponerlo de manifiesto, pero pueden llegar a vaciarse de contenido por esa insistencia. He aquí algunos ejemplos;

Estoy seguro de que Chile es una serpiente enterrada como una semilla también, que si cavamos lo suficiente daremos con su piel seca, respirando.

Soy la S que repta de norte a sur, Chile salió arrastrándose desde el lago Chungará…

Chile es una serpiente con pesadillas.

Quiero saber quién es María Orsic, aprieto la tecla, el suelo es la piel de una serpiente que recorre todo el país, Chile está construido sobre una serpiente dormida, la cordiella de los Andes es su columna vertebral…

Nuestra costa-grieta es una herida ardiente en el costado del planeta que supura lava y espuma, Chile se rasga a corvo de norte a sur por su rompiente como el estómago de los que hay que lanzar al mar. Dormimos junto a una serpiente de fuego agazapada bajo las olas.

 

Alguien comentó una vez que Baradit dice más en un solo párrafo que muchos autores en un libro entero y yo estoy de acuerdo. Sin embargo, a veces la densidad de las descripciones de lugares, conceptos y situaciones ralentiza el desarrollo de la trama. Esto no es un reproche en sí mismo, sino una marca de agua del autor, una pista de su estilo personal de comunicar.

Aunque nunca se lo pregunté directamente – lo entrevisté no hace mucho – creo que es precisamente ese afán de literatura como comunicación integral lo que caracteriza su obra. La cuidada maquetación del libro, las ilustraciones que lo acompañan, la portada, el book-trailer y la música compuesta ex profeso para el lanzamiento refuerzan este punto. Su carrera como diseñador gráfico y sus incursiones en el mundo de la música han influido sin duda en su forma de tejer historias, premiando unas descripciones detalladas y una asociación de ideas que se hace eco del lenguaje persuasivo de la publicidad y la propaganda. Baradit tiene frases que, por sí solas, parecen eslóganes en un intento por comprimir lo que desea expresar en la mínima expresión posible como en:

La misa es una forma de espiritismo.

Las armas pueden ser bellas.

La Tierra es una sartén, la vida una preparación culinaria.

La Luna es una alucinación colectiva.

 

Escribir una novela utilizando este tipo de lenguaje es arriesgado porque se puede caer fácilmente en la arrogancia, en una postura de insolencia fácil que despierta últimamente el favor de cierto tipo de lector. Creo que Baradit precisamente huye de ello por el trasfondo social y político de sus textos, que se enraízan no solo en la tradición fantástica de la literatura iberoamericana sino también en la anglosajona. No me gusta hablar de mestizaje de herencias (tiene una connotación genética y colonialista que intento evitar), pero sí creo que el chileno es un laboratorio que compila e integra elementos artísticos aprendidos, experimentados y percibidos. Se trata de un catalizador de ideas nuevas y antiguas que transcribe en un lenguaje actual y, a la vez, intemporal.

Lluscuma es una de las obras de género más interesantes que he leído últimamente, tanto por su temática como por su estilo. No es una obra apta para el público que busca una gratificación fácil e inmediata, pero sí me parece una novela arriesgada, entretenida y capaz de ofrecer distintos niveles de lectura. Lo mejor, que la leáis y saquéis vuestras propias conclusiones. Y recordad que un relato de Baradit aparecerá en la antología TerraNova 3.

Apertura de recepción de manuscritos en la web Ficción Científica

Estimados chupatintas, junta-letras, narradores, cuentistas, cronistas, fabulistas, troleros, escribientes y demás criaturas relatoras:

Si vuestros relatos están poblados de naves espaciales, exoplanetas, o seres que parecen salidos de la mente de un dibujante bajo los efectos de algún psicotrópico…

Si los monstruos os persiguen, si los aparecidos os acechan y los caballeros de alguna oscura orden mágica os acosan…

Si los electrodomésticos os hablan, alguna parte de vuestro cuerpo tiene vida propia u otra dimensión se abre en una esquina de vuestro salón…

Si os visitan elfos bigoréxicos, brujas con vértigo, marcianos aerofóbicos, o héroes disléxicos…

Ahora podéis contárselo al mundo en Ficción Científica, siempre que sea en forma de narración breve, entre 2000 y 3000 palabras. Esta página web, al mando de José Antonio Cordobés @f_cientifica, ha abierto la recepción de manuscritos inscritos en el género (ciencia ficción, fantasía, terror y weird) a los escritores en lengua española que deseen dar a conocer su trabajo.

Las obras pueden enviarse en formato Word o texto plano a relatos@ficcioncientifica.com, junto con una breve biografía bibliográfica que no supere un párrafo. Se buscan textos preferentemente inéditos cuyos autores mantengan sus derechos de explotación. Una vez valoradas, y siempre que se inscriban en la temática y los requisitos de la convocatoria, las obras serán publicadas cada lunes lunes. Después de su aparición en la página, los autores podrán publicarlas en cuantos sitios deseen.

En septiembre, coincidiendo con el aniversario de Ficción Científica https://twitter.com/f_cientifica se editará un e-book con todos los relatos que podrán descargarse de manera gratuita en la propia página web. El año pasado conoció la aparición de Ellos son el futuro, el volumen que recogía los relatos publicados hasta el momento en la página, y que recibió muy buena cogida por parte de los lectores.

Al tratarse de una página sin ánimo de lucro, no se remunerará a los autores, pero se les ofrecerá una tribuna online gratuita desde la que podrán distribuir su trabajo a una audiencia receptiva e interesada, que servirá como foco amplificador de su trabajo.

¡Ficción Científica espera vuestros manuscritos!

 

 

 

Walter y la antología “Ellos son el futuro: Un año de Ficción Científica”

A veces, siento ternura por el blog, aunque sea un sentimiento que se me pase pronto. Es un ser tan centrado en sí mismo y en sus necesidades pero, cuando me hace un favor, no puedo dejar de sentir hacia él orgullo maternal… un fenómeno efímero, afortunadamente. El otro día me presentó a Walter, uno de sus amigos virtuales. Porque yo escribo, queridos ojeadores de letras que leéis estas líneas. Invento historias que algunas almas caritativas leen, más por simpatía que por auténtico interés. Pero el blog cree que ha llegado el momento de lanzar mi carrera profesional y ha puesto a Walter en mi camino.

Walter resulta más antipático que el blog, todo un logro. Es un ser enjuto, encorvado y perpetuamente ceñudo que se pasa el tiempo hablando por el móvil. No entiendo cómo puede pertenecer al círculo de amistades del blog, pero hace mucho tiempo que dejé de preguntarme por sus relaciones sociales… siempre me sorprende con alguna criatura exótica. Walter no deja de ser otro personaje extravagante de los que colecciona el blog. No me hace mucha gracia que se haya convertido en mi agente –me lanzó su tarjeta de visita de muy malos modos mientras discutía acaloradamente por teléfono-. Al menos, ahora me representa un agente. Espero milagros que no llegarán, jugosos contratos que nunca se materializarán, y fama y reconocimiento que jamás me visitarán.

portada

Sospecho que Walter no ha leído ni una línea de mis relatos, ni un capítulo de mi novela. No conoce a “Rem”, ese extraño ser del que hablo en el cuento homónimo recogido en la antología Ellos son el futuro, que la web Ficción Científica ha reunido. Al mando de esta iniciativa está José Antonio Cordobés, ese incansable amante de la ciencia ficción que con mucha ilusión y en su tiempo libre ha creado una red para que los aficionados compartamos nuestra opinión sobre los títulos del género y descarguemos relatos de autores de ambos lados del Atlántico. Hace ya un año que http://www.ficcioncientifica.com se puso en marcha y no cesa de añadir funcionalidades para ayudar a realizar búsquedas de libros y divulgar el género en general. Es un punto de encuentro, un lugar donde cualquier enamorado de la ciencia ficción puede asomarse a las novedades, los clásicos, las antologías y compartir con otros sus ideas sobre cada obra.

Precisamente para celebrar el primer aniversario de su puesta en marcha, José Antonio tuvo la idea de agrupar en un e-book gratuito (disponible en http://www.ficcioncientifica.com/pages/ebook ) los relatos que varios autores habíamos publicado en su web, dada la buena acogida que estaban teniendo entre los internautas. El resultado es precisamente Ellos son el futuro: Un año de Ficción Científica, la antología ya mencionada y que toma prestado su título de un conjunto de micro-relatos de Santiago Eximeno.  Según Eximeno el texto “es un experimento, una ficción mínima fragmentada cyberpunk inspirada por las obras de Jorge Baradit y Francisco Javier Pérez. En el e-book también aparece otro relato suyo “Madre solo hay una”, de la que su autor dice: “Lo escribí porque había tocado antes el tema de la clonación pero no había quedado del todo satisfecho con el resultado. Quería buscar cierta sensibilidad que aparece muchas veces en mis micro-relatos de horror o costumbristas pero que no había utilizado hasta ahora en los de ciencia-ficción. La inspiración, Ken Liu.”

Precisamente el chileno Jorge Baradit es otro de los autores que aparecen en este libro digital de la mano del relato “La conquista mágica de América”. En palabras del autor, este texto “en su momento quiso poner de manifiesto los distintos niveles de realidad que se viven en este territorio. Acá los indígenas están vivos, las culturas originarias y sus cultos, los ritos alucinógenos, la magia urbana florece, el sincretismo cristiano-chamánico-whatever está mezclado con el asfalto. Los rezos católicos y las ceremonias mapuche se transmiten por fibra óptica. La historia de ‘La Conquista de América’ tiene una dimensión mito-poética en mi interior que quería hacer nacer de algún modo. Este texto es un intento por darle forma a una nueva manera de contar la fantasía desde América.”

Hay dos relatos de Juan González Mesa en esta colección. El primero, “El historial del egófago”, es una inquietante historia de terror de la que Juan dice: “Creo sinceramente que he creado un personaje que no es reflejo de un personaje anterior”. De su segundo relato “Putas de Tijuana” apunta: “La ciencia ficción a menudo intenta hablar de las grandes preguntas sobre el hombre, pero este es solo un relato acerca de la amistad y de tener las pelotas en su sitio”.

Otro de los autores participantes es Miguel Santander que define su cuento “La gran noticia” como “un pequeño experimento que juega con la percepción de un mismo hecho, una rueda de prensa que anuncia algo muy esperado a través de diferentes puntos de vista con distinto grado de información e implicación emocional sobre los hechos en sí. Hay que aclarar, por supuesto, que cualquier parecido entre “La gran noticia” y la realidad, en estos momentos en que todos miramos con lupa las declaraciones de nuestros dirigentes y las cortinas de humo están a la orden del día, es mera coincidencia… o no.”

Nieves Delgado contribuye con dos relatos, “Hacia dentro” y “Dariya”, en la antología. En el primero se hace un guiño especial a Ficción Científica y el segundo hace pensar inevitablemente en Asimov. La autora comenta de ellos que “son especiales porque buscan explorar la naturaleza última del ser humano, la esencia de lo que somos, y mostrar cómo esos límites rozan una y otra vez con el mundo cambiante que nos contiene. No sé si soy escritora, pero desde luego, lo que sí soy es buscadora”.

El relato de Josué Ramos “Presunto, presunto asesino” se debate entre el humor y el terror psicológico, tal y como él mismo señala: “yo quería escribir una pequeña reflexión sobre la “presunción de inocencia”, tan relativa a veces ante la opinión pública; y sobre el excesivo (y, muchas veces, erróneo) empleo que se hace últimamente de la expresión “presunto”. He de confesar que el germen para poner en marcha la idea está en unas cuantas viñetas de “Las calles de arena”, de Paco Roca (tras leer el relato, no es difícil saber a cuáles me refiero). A partir de ahí me dejé llevar, por absurdo que me pareciera el texto, hasta el resultado final: un relato weird sobre una situación terriblemente absurda en la que la apariencia puede llegar a condenar a una persona, algo que en nuestra sociedad actual no es tan poco común. Es muy diferente a cualquier cosa que haya escrito antes. Aunque no lo parezca, un relato muy realista. Y, tras terminarlo, me dio la sensación de que es un relato que se hizo a sí mismo.”

José Ramón Vázquez es otro de los autores incluidos en la antología. Para él su relato “es una coctelera entre justicieros urbanos como el Castigador o Harry el Sucio, el actual clima de indignación más que justificada contra los auténticos causantes de la crisis (poder financiero apoyado por el poder político) y la omnipresencia de las redes sociales y programas de tele-realidad. Mezclado, agitado y pasado por la batidora aparece “Share Rider”. […] Yo echaba en falta una crítica social irónica y descarnada como las de Womack en “Ambiente” y otros cyberpunk de los 80. En una situación muy parecida a la actual esa gente estaba criticando las políticas de Reagan y Thatcher usando el género. Nosotros, en lugar de ese tipo de historias teníamos zombis, post-apocalipsis y fantasía medieval. Había casi más crítica social en la literatura juvenil que en la de género orientada a adultos. Necesitaba leer algo como “Share Rider”, pero parecía que nadie estaba escribiéndolo. Por eso me puse manos a la obra.”

“El cadáver sin nombre” de Felicidad Martínez es una historia en la que se mezcla la fantasía, la ciencia ficción y el weird. El personaje principal resulta tan cercano y tan forastero al mismo tiempo que es imposible que deje indiferente al lector. De este texto, su autora señala: “creo que yo no soy quien debe decir qué hace especial mi cuento. Eso debe juzgarlo el lector. Sí puedo decir, sin embargo, que para mí la premisa parte de «nada es lo que parece», y que espero haber conseguido el efecto que andaba buscando.”

Manuel Moledo aporta el relato “Último viaje” y, al preguntarle qué destacaría de él, respondió: Si me parece que tiene un punto nuevo en la forma de aunar dos conceptos que había sido ya conceptualizados por algún otro autor:  el uso del entrelazamiento cuántico (que hace posible el “ansible” de Ursula K. Le Guin y al que yo simplemente llamo “comunicación cuántica”) y la digitalización de la personalidad (que es usada con todo su jugo en Carbono Alterado de Morgan). Bueno, y la clonación, pero eso está tan usado que ni vale la pena comentarlo. Dos cosas más que me gustan, aunque no creo que hagan el cuento especial. El alegato contra la ejecución como castigo, y la importancia de la edad biológica (nivel de testosterona) en el comportamiento. “

“Adaptación” y “Futuro” son los dos cuentos de Ricardo Manzanaro Arana en esta antología. Los describe como “de corte humorístico, que es un estilo dentro de la ciencia ficción poco frecuente, y en la ciencia ficciónen castellano creo que aún más. Mis autores preferidos de cuentos son Fredric Brown y Robert Sheckley, con lo que te puedes hacer una idea del estilo que sigo. También en muchos de mis cuentos trato el tema sociológico.”

“Rem”, de Cristina Jurado, es más una leyenda weird que un relato. En palabras de su autora “se trata de antropomorfizar el sentimiento de culpa, tan destructivo. Me hubiera gustado escribir algo de ciencia ficción dura, pero cuando José Antonio me pidió un cuento, éste fue el que se me ocurrió. Creo que es más un volcado de emociones propias que una narración en sí, pero es una pieza honesta.” La propia Cristina ha sido la encargada de redactar el prólogo del e-book en el que hace un breve repaso a cada uno de los textos y a sus autores. Y sí, la Cristina Jurado a la que me refiero soy yo misma, pero seguiré refiriéndome a ella en tercera persona para poder despacharme, si creo que se lo merece.

Ellos son el futuro: Un año de Ficción Científica es como una tabla de  tapas de la narrativa breve en español: hay de todos los sabores y con ingredientes distintos para dar gusto a todo tipo de paladares: Ciencia ficción dura, weird, terror, fantasía urbana, ciberpunk, ciencia ficción social… Propuestas frescas de distinta extensión por parte de autores, más conocidos algunos y menos otros, igualmente interesados en apoyar el género que más les gusta en nuestro idioma.

Walter dice que “Rem” (mi cuento) desentona en el conjunto, que debo ser más disciplinada a la hora de escribir y que se acabó eso de regalar relatos. Es increíble cómo puede conversar con dos personas al mismo tiempo (sigue hablando por teléfono) pero si consideramos que lo suyo es más un monólogo que un diálogo, en realidad lo que hace es arrojar palabras por la boca, unas veces dirigiéndose a mí y otras a su interlocutor telefónico.

Me temo que nuestra relación profesional será muy breve. Antes de contratarlo, lo voy a despedir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ficción Científica: la red literaria española del aficionado a la ciencia ficción y la fantasía (2a parte)

“Soy un gran defensor de la auto-publicación”

C: El tema de Amazon me lleva a la siguiente pregunta, ¿cómo ves el panorama nacional de la ciencia ficción y la fantasía?

JAC: Con la llegada de Amazon, me parece que está resurgiendo. Soy un gran defensor de la auto-publicación y Amazon llega a casi todo el mundo. Como todo, hay cosas que merecen la pena y cosas que no, pero es lo normal, no solo en libros auto-publicados. Hay muchos autores poniendo sus libros a la venta en todo el mundo. Antes, un libro se podía comprar en España y ahora hay un mercado internacional.

 

C: La deslocalización ¿supone democratización?

JAC: Si, por supuesto.

 

C: Y… ¿crees que la literatura en general, y la sci-fi en particular, lo necesita?

JAC: Claro ¿tenemos que esperar que una editorial quiera sacar en España un libro? No, es más práctico que, si yo quiero leer un libro, lo compre esté donde esté editado. Y no sólo me refiero a libros en inglés, que dentro de lo que cabe son fáciles de encontrar.

 

C: ¿Y la labor de edición? ¿Dónde queda?

JAC: La labor de edición queda donde siempre. No digo que no haya que editar los libros. Sólo digo que, por un lado, los libros auto-publicados son una oportunidad para autores que no encuentran editorial, y los libros que sí tienen editorial, pero no se publican en España, son mucho más fáciles de llegar al público si se ponen a la venta por internet.

 

C: Pero entonces ¿no descenderá gravemente la calidad de lo publicado?

JAC: No necesariamente. Cuando compras un libro auto-editado, sabes a qué te arriesgas. Con un libro editado por una editorial, también. Auto-publicación, no es sinónimo de baja calidad.

 

C: Y ¿por qué piensas que existe esa opinión en el ambiente?

JAC: Porque cualquiera puede publicar sus paranoias, pero eso no significa que todo lo que se publica sea malo. Hay un fenómeno curioso: los libros auto-publicados que pasan a papel. Las editoriales simplemente no están dispuestas a arriesgarse, cosa normal con la crisis. Si tienes un presupuesto para publicar obras, optarás por lo seguro.

 

C: Ya, pero se considera que, sin un editor que respalde el proyecto, éste carece e credibilidad literaria… otra cosa son las ventas… y la repercusión final ¿no?

JAC: Y si un editor lo respalda ¿sí tiene calidad literaria? Yo no lo creo. Simplemente hay un número de ventas anterior que respalda al autor. Pienso que esto es como buscar el primer trabajo: te piden experiencia, pero si es tu primer trabajo, no puedes tenerla.  Es un circulo vicioso. Con la auto-publicación sucede igual: si no te publican ¿cómo se sabe si vas a vender? Un ejemplo, que para mí está muy claro de que todo lo auto-publicado no es malo, es Apocalipsis Z. Se publicó en un blog a disposición de todo el mundo y luego se recopiló en una novela y ha sido uno de los orígenes de la moda zombi en España.

 

C: Publicar para dar a conocer una obra no es necesariamente sinónimo de querer vender mucho y hacerse rico ¿no?

JAC: Yo creo que, salvo Stephen King y J.K. Rowling, poca gente se hace rica escribiendo. Si vendes mucho enhorabuena, pero si te haces un nombre, muchísimo mejor.

 

C: En tu opinión ¿qué ingredientes requiere una obra de sci-fi para ser considerada de calidad?

JAC: Básicamente, debe estar bien escrita. Puedes acumular muchas buenas ideas y estropearlas por una narrativa pobre. Me gustan mucho las space-opera de Peter Hamilton pero también me encanta Flores para Algernon, que no tiene más ciencia ficción que una pequeña pincelada para justificar la historia, y esa pincelada no está ni desarrollada. Simplemente se trata de un libro bien escrito, que cuenta una historia muy humana.

 

C: La corrección formal es imprescindible pero debe ir de la mano de algo que contar… puede ser algo nuevo o algo ya utilizado desde una nueva perspectiva.

JAC: Sí, estamos de acuerdo. Pero con “bien escrito” me refiero a que te apasione lo que cuente. Hay un libro, que no es de ciencia ficción, titulado Sábado de Ian McEwan que empieza con un tipo mirando por una ventana una mañana de sábado y ve un accidente de avión. Esos 15 segundos que dura la escena, suponen casi 50 o 100 páginas en el libro, pero esta tan bien narrado que no se hace pesado y sólo es un tipo mirando por una ventana viendo como un avión se cae.

 

“El mercado nacional necesita de un esfuerzo por parte de todos para despegar”

C: ¿Qué significan para ti los premios Hugo?

JAC: Sinceramente, era algo lejano… interesante, pero lejano. Ahora los veo mucho más cercanos. Gracias a la entrada en el blog Sentido de la Maravilla http://sentidodelamaravilla.blogspot.com se han acercado mucho ¡Hasta pienso votar!

 

C: En España tenemos los premios Ignotus.

JAC: Otros que también veía lejanos, pero ahora se han aproximado.

 

C: ¿Por el premio al mejor sitio web?

JAC: Me di de alta en la AEFCFT (la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror) ¡Quiero participar en todo!

 

C: Te vemos muy participativo.

JACFicción científica http://www.ficcioncientifica.com es la excusa ideal para eso. Me apetece… quiero estar ahí aunque sea mirando, pero de cerca. Me gusta la ciencia ficción ¡pues vamos a eso con todas las consecuencias!

 

C: ¿Qué crees que le falta a la escena española de ciencia ficción y fantasía?

JAC: Yo creo que no le falta nada. Tiene todos los componentes… quizás necesita de un esfuerzo por parte de todos para que despegue, pero hay autores, hay gente que organiza cosas. Todos los ingredientes están ahí. Y me remito a una entrada reciente del blog Sin solapas http://www.sinsolapas.blogspot.com.es/2013/01/el-estado-de-la-cosa-lagrimas-de-luz-vs.html, que me ha parecido un análisis magnífico y con el que estoy totalmente de acuerdo.

 

C: Entonces… ¿no crees que falta apoyo por parte del mundo editorial?

JAC: Eso es la pescadilla que se muerde la cola. No va haber apoyo hasta que no se demuestre que es rentable, no va a ser rentable hasta que se apoye… creo que hay gente dando ese apoyo, el de las editoriales llegará luego.

 

C: ¿Piensas que es un género tan minoritario que no puede ser rentable en nuestro país?

JAC: Sinceramente, no lo sé. Pienso que sí que es rentable, pero tiene que dejar de ser minoritario. Es como todo: nadie leía fantasía hasta que llegó la serie Juego de Tronos. Ahora todo el mundo quiere leerla y se trata de un libro que se publicó hace más de diez años. La gente me pregunta por esa obra y yo me sorprendo. El libro lleva dando vueltas una eternidad ¿ahora lo han descubierto?

 

C: Quizás sea por el espaldarazo de la serie de TV.

JAC: Seguro. Hay que dar visibilidad a las obras.

 

C: Y también se nota la influencia de los cambios ocurridos en la industria cinematográfica. Antes había una película de sci-fi de vez en cuando… ahora, hay cantidad.

JAC: Cierto. La cuestión es cuánto influyen esas películas en la gente para querer leer novelas. ¿Cuánta gente se molestó en leer Soy leyenda después de la película?

 

C: Pero uno retro-alimenta a lo otro… aunque sea difícil cuantificar cuánto ¿no?

JAC: Yo espero que sí, pero me da la sensación de que en las adaptaciones no es así. Las películas se simplifican mucho, demasiado.

 

C: ¿Por qué? ¿Porque resulta más fácil consumir una historia en imágenes?

JAC: Y porque una parte importante de la ciencia ficción, que es la reflexión, no se puede llevar a la pantallaPor ejemplo, en Soy leyenda, la parte final del libro, que a mí me parece que da mucho para pensar, se cambió en la película para que no presentara muchos quebraderos de cabeza.

 

C: Bueno, mira el caso contrario con El Hobbit en el que, de un libro no muy extenso, se han hecho 3 películas…

JAC: Nadie va a poder convencerme de que eso no es “estirar el chicle”.

 

C: Pero hay mucha gente que a releído el libro antes de ver El Hobbit.

JAC: La gran película de ciencia ficción de los últimos años, Avatar, era simple como el mecanismo de un chupete. La cuestión es cuánta gente lo ha leído después de ver la película.

 

C: Ya sabes que Cameron y yo… no hacemos buenas migas.

JAC: Pero ha sido la gran película. No vamos a hablar de Prometheus, que esa no era simple, esa era… eso… una palabra muy fea. Era otro intento de aprovechar un éxito, dándole una vuelta de tuerca sin sentido.

 

“Es más fácil que te hagan un micro-pago en una página porno que por acceder a un número de una revista online”

C: ¿Qué te parecen iniciativas como RBA Fantástica http://www.literatura-fantastica.es?

JAC: Me parece una iniciativa magnífica, sólo se puede describir así. Se trata de una colección que lo mismo publica un premio Hugo todavía calentito, que una selección de novelas de H. G. Wells… ¡Es genial!

 

C: ¿Qué otras cosas crees que deberían hacerse para estimular la sci-fi en el mercado de habla española?

JAC: Por lo pronto, hace falta facilitar el movimiento de las obras.  Amazon me parece magnífico para esto. Las antologías me gustan mucho también. Son una forma de dar a conocer autores. Las revistas de relatos… por favor ¡eso no lo podemos haber perdido! … si es que alguna vez lo tuvimos. Aquí nos ha faltado una revista como Amazing Stories. Pero lo que se necesita sobre todo es estimular el movimiento de las obras, el poder explorar la ciencia ficción de otros países de habla hispana. Aunque aquí tuvimos Nueva Dimensión. ¡Aquello sí que fue un gran intento!

 

C: ¿Crees que el mercado está maduro como para que existan revistas del género?

JAC: Al menos hay que intentarlo. Si no hay revistas de género, hay Internet, que es la gran alternativa.

 

C: ¿No es la tarea que hacen los blogs de los aficionados?

JAC: Sí, exactamente. Si no hay apoyo, se crea. Los blogs de los aficionados hace más por el género que cualquier otra cosa. Pero ¿no puede haber una revista de relatos online como en EEUU? ¿No podemos tener un Clarkesworld?

 

C: ¿Por qué crees que es tan difícil en nuestro país?

JAC: Porque la gente no está dispuesta a suscribirse y, si la pones en abierto, ¿como te mantienes? Al final sólo quedan los aficionados que lo hacen por amor al arte.

 

C: La suscripción… ¿es la única manera?

JAC: La publicidad no genera dinero en una cosa así y mucho menos un micro-pago por SMS, que esa sí sería una buena opción. Pero es más fácil que te hagan un micro-pago en una página porno por ver una galería que por acceder a un número de una revista online.

 

C: Me has dado una idea.  Se podía hacer algo como Interviú… mezclando erotismo y sci-fi…

JAC: Sí… o como Playboy. Así puedes decir que lo visitas por los artículos…

 

C: Me gusta pensar que el género tiene mejor salud en nuestro país que hace unos años, a pesar de la crisis.

JAC: Han aparecido nuevas editoriales, algunas más tipo “chiringuito” que otras. Se auto-publica más. Internet se ha extendido. Hay más las posibilidades para conocer blogs y leer relatos. ¡Todo esto es imparable!

 

C: Entonces ¿piensas que hay futuro?

JAC: De eso no me cabe ninguna duda.

 

C: Yo también creo que ahora hay una base de lectores con voluntad de apoyar el género y muchas ganas.

JAC: Claro, eso es lo que va a moverlo todo. Sólo tienes que ver cuántos blogs hay.

 

C: Mucho nivel e implicación.

JAC: Eso es lo único que hace falta.

 

C: Me sorprende y me encanta que haya tal nivel… no sólo se trata de blogs en los que se opina sobre las obras sino sobre cuestiones como el mercado, la calidad de la producción, la salud del género… ¿qué te parece?

JAC: Es una buena época aunque la gente se empeñe en decir lo contrario. Los aficionados se están implicando. Internet ha dado salida a muchas iniciativas que antes no podían ir a ningún sitio. Ahora hay gente auto-publicando, escribiendo blogs, escribiendo relatos, reseñas… es un gran momento para el género.

 

C: Sé de tu querencia por el escritor chileno Jorge Baradit … ¿quieres contarnos cómo lo conociste?

JAC: Lo conocí a través de Facebook. Después de leer lo que había publicado en España, tuve que mover cielo y tierra para encontrar una manera de obtener sus otros libros, en particular Synco.  Ese es un gran libro, una ucronía retro-futurista donde Pinochet se cambia de bando en el último momento y fracasa el golpe. Después de leerlo, me atreví a escribirle un mensaje en Facebook. Conocí sus obras porque su novela cortaTrinidad ganó el premio UPC 2006 y me encantó. Luego vino Ydgrassil y ahí se acabo la publicación en España de Baradit. El resto de títulos, los tuve que pedir a Chile.

 

C: Si pudieras conocer en persona a algún escritor de sci-fi ¿cuál o cuáles serían y por qué?

JAC: Me encantaría conocer a Vernor Vinge. Creo que tiene una imaginación desbordante. Me tomaría una cerveza con Baradit, para que me explicase un poco más de sus novelas.

 

C: ¿Y de los de casa?

JAC: Con Juan Miguel Aguilera también, me gusta mucho lo que escribe. Es el coautor de Mundo en el abismo. Ahora prepara una antología de relatos en el universo de su última novela Nemesis y ha pedido que le manden relatos, me parece una iniciativa extraordinaria.

 

Queremos agradeceder desde este rincón de Internet que es el blog las facilidades que nos ha dado José Antonio para contactarle y conversar con él. Ha sido un auténtico placer que esperamos continuar en el futuro con más charlas, un poco de polémica y debate para repartir: ¡hay para todos!

Dice el blog que quiere casarse con Ficción Científica, que vaya preparando la dote. Después del shock inicial, le explicó que es muy joven,  que la web es menor de edad… y que el tema de la dote ya no se lleva.

Me mira con ojos resueltos… me señala con un dedo en silencio y después se da media vuelta…

Pasada media hora, viene a pedirme un piercing. Dios ¡cómo me conoce! Cada vez que veo brillar el pendiente en su ceja pixelada, pienso que podría ser peor y que ahora podría estar escribiendo odiosas invitaciones de boda.

 

 

 

 

Ficción Científica: la red literaria española del aficionado a la ciencia ficción y la fantasía (1a parte)

Ser madre soltera de un blog no es fácil. Una se siente sola tratando de ejercer de figura paterna y materna al mismo tiempo. El travestismo emocional no es lo mío, para qué nos vamos a engañar, y tengo que reconocer que siempre acabo fracasando.

Pero no soy la única valiente que se atreve a parir criaturas virtuales. Nadie diría que José Antonio Cordobés dio a luz hace unos meses una hermosa criatura que bautizó con el nombre de Ficción Científica http://www.ficcioncientifica.com . Lo digo porque, para ser padre primerizo, lo lleva divinamente. La suya es una web abierta para todos los aficionados de la literatura de ciencia ficción y fantasía –y yo creo que incluso el terror, si aceptáis mi opinión- en la se pueden consultar las reseñas confeccionadas por los propios lectores. A diferencia de mi blog, que es mal hablado, insolente, hostil y bohemio, su web está muy bien educada. No muerde, ni tiene berrinches, ni trae amigos extraños a casa…

Me gusta hablar con José Antonio porque podemos compartir inquietudes relacionadas con nuestra descendencia virtual. Para nuestro solaz común, el blog se entiende a las mil maravillas con Ficción Científica. Me sorprende, no porque la web no sea un encanto… sino porque del blog se puede esperar cualquier cosa, pero nunca que se comporte con normalidad. En una de éstas, me puse a hablar con José Antonio y a continuación os hago partícipes de las confidencias que nos hicimos mutuamente…

“Me encanta que me deslumbren”

 

Cristina: Una pregunta que siempre he querido hacerte: ¿qué hace un Cordobés siendo malagueño?

José Antonio Cordobés: Cordobés sólo de apellido… es que es un chiste viejo.

 

CPero… ¿te lo había dicho desde Oriente Medio alguna vez?

JAC: No, eso no, ahí tienes razón.

 

C: ¿Recuerdas el primer libro de sci-fi que leíste?

JAC: El libro no, pero recuerdo lo primero que leí, un comic de grandes novelas ilustradas de Julio VerneLa isla misteriosa. Debía tener siete u ocho años. Antes me leía mi madre.

 

C¿Cuál fue el primer libro de sci-fi que compraste y por qué?

JACEstación de tránsito de la colección de libros azules de Orbis. Fue porque era de ciencia ficción… 200 pesetas creo que me costó, una pasta para aquella época. Luego me compré casi toda la colección saldada. Se vendía en quioscos y era magnífica. Ahora, mirando hacia atrás, parece increíble que la sacasen: AsimovJack VanceMundo Anillo… También estaba en esa colección La paja en el ojo de Dios de Niven. Era una auténtica colección de ciencia ficción con mayúsculas.

 

CParece que disfrutaste de muchos comics cuando eras muy pequeño ¿Influyó en tus gustos literarios la estética de aquellas lecturas?

JAC: Sí. La estética de aquellos comics, sobre todo los de Verne, ahora sería auténticamente “steampunk”. Aunque abandoné los comics cuando fui capaz de leer un libro sin dibujos.

 

C¿Por eso te apasionan tantos las naves?¿Tiene relación con el Nautilus de Verne?

JAC: Supongo que sí, aunque creo que me influyó más la televisión. Espacio: 1999 era lo más de lo más para mí.

 

CEntiendo lo que dices… yo andaba obsesionada con aquella serie… y la recuerdo perfectamente a pesar de que iba al jardín de infancia. ¿De dónde crees que saqué el nombre de Maya para Del Naranja al Azul?

JAC: Recuerdo que me lo dijiste. Maya era un personaje genial: la primera extraterrestre sexy de la televisión. Mi amor platónico de infancia.

 

CEsa serie estimulaba la imaginación, aunque la viéramos en blanco y negro.

JAC: Después vinieron Los Siete de Blake, con su nave Liberator, que era más alucinante todavía. Star Treck la pillé ya mucho más mayor.

 

C¿Por qué crees que la ciencia ficción ejerce tanta fascinación sobre ti?

JAC: Supongo que es puro escapismo. Me encanta que me deslumbren. Por ejemplo, Cita con Rama era puro sentido de la maravilla.

 

CHe leído que eres economista. ¿Puedes hablar de tu formación académica?

JAC: Pues no hay mucho que decir. Soy economista, casi doctorado en Economía Cuantitativa (me falta la tesis), pero lo que de verdad me apasiona es la informática. Llevo programando desde los catorce años.

 

C¿Cómo pasa un apasionado de la informática a estudiar economía? Y, profesionalmente ¿puedes explicarnos un poco tu trayectoria?

JAC: Me autocastigué apuntándome a un doctorado de estadística, un martirio como otro cualquiera, y resulta que me encantó. He hecho de todo: he sido profesor en la universidad; he dado clases de informática… hasta que me cansé de dar clases.

 

C¿Tienes un doctorado en estadística?

JAC: Si, el de Economía Cuantitativa. Básicamente es un nombre rimbombante con el que llamar a las estadísticas.

 

CY, actualmente, ¿a qué te dedicas?

JAC: Durante el doctorado hice algunos programas para el departamento de estadística y después de colgar las pistolas como profesor me llamaron para un proyecto que estaban preparando: una unidad estadística sobre deporte andaluz. Necesitaban un estadístico y un informático, y yo cumplía con los dos perfiles, así que me metí en esa unidad. Se trata del Observatorio del Deporte Andaluz, que luego pasó a formar parte de la Junta de Andalucía, y aquí llevo los últimos once años.

 

“Me conformo con que la gente esté cómoda y encuentre útil la web”

C: ¿Qué lleva a un economista e informático a crear una red social para incondicionales de la ciencia ficción?

JAC: Me gusta la informática y me gusta la ciencia ficción. Era una forma de unir dos pasiones. Además siempre he querido que hubiese un sitio donde poder saber más de los libros, un lugar que te aconsejase. Evidentemente, yo no puedo leer todos los libros del mundo, así que pensé que los usuarios podrían valorar libros… ayudar al resto de la gente.

 

C:¿Cuántos suscriptores tiene actualmente Ficción Científica?

JAC: Unos quinientos, pero al final he optado por hacer disponible casi todo en abierto, sin necesidad de registrarse. Eso, por un lado frena las inscripciones, y por otro aumenta la visibilidad de la página. En realidad el registro sólo es necesario para hacer comentarios y subir libros.

 

C:¿Cuándo inauguraste oficialmente esta página?

JAC: El 1 de septiembre de 2012, día grande. Mi pareja lo celebró comprando una planta carnívora y bautizándola como “Ficción Científica”, lo cual ha dado para varios malentendidos que me han puesto al borde del infarto.

C: ¿Qué funcionalidades se pueden encontrar en Ficción Científica?

JAC: Se pueden subir fichas de libros, comentarlos o seguir a otros usuarios, de manera que sus comentarios te aparecen en tu blog.  Últimamente también se pueden subir relatos que puedan leerse online. Creo que hay muchos relatos en Internet, pero sumamente dispersos.  Quería disponer de un índice, evidentemente no exhaustivo, de relatos, donde la gente pudiese acudir para leer, igual que los libros se pueden comentar y valorar. Pienso que eso les da visibilidad. Es difícil encontrar una página que mezcle relatos de ciencia ficción de todos los subgéneros, encontrar relatos de Jorge BaraditCristina Jurado o Miguel Santander que están alojados en páginas completamente distintas.

 

C: Un inciso… parece que te sientes más cómodo hablando de Ficción Científica que de ti mismo… ¿no?

JAC: Así es, no me gusta hablar de mí mismo. Yo soy un tipo gris. Ficción Científica es como mi hijo. De la página, sí estoy orgulloso.

 

C: No estoy de acuerdo con esa afirmación en la que te declaras de un color que a mí, personalmente, me gusta mucho… pero que tiene connotaciones “aburridas”. Tú no eres aburrido.

JAC: Soy un tipo pegado a un ordenador, que piensa mucho en algoritmos, etc. Ficción Científica es mucho más divertida. Es una herramienta útil y lo que más me ha sorprendido es comprobar cómo la ha acogido gente que me conoce desde hace mucho tiempo, como los de la librería malagueña En Portada. Cuando les conté lo de la página era como si hubiese hecho algo grandioso: me sorprendió mucho.

 

C: ¿Qué deseas conseguir con la web?

JAC: La verdad es que no deseo conseguir nada. Me conformo con que la gente esté cómoda y encuentre útil la web. Me han dicho que busque patrocinios, que ponga publicidad, pero no me gusta esa idea. No pretendo ganar dinero, sólo… me gusta cómo está quedando. Me gusta que la gente la use… me lo tomo como un hobby.

 

C: El altruismo existe, después de todo…

JAC: Es un altruismo interesado. Están saliendo muchas obras, la mayoría auto-publicadas. Quiero poder elegir libros. Estoy encontrando sorpresas, agradables y otras no tan agradables, pero básicamente cuando veo un libro con una sinopsis que me interesa, me gustaría saber qué piensa otra persona antes de comprarlo. No me fio de los comentarios en Amazon.

 

C: ¿Por qué?

JAC: He comprado algunos libros con muy buenos comentarios y los he tenido que dejar. Además es público y notorio que se pueden comprar comentarios en Amazon. No me sirve eso.

 

C: Pareces conocer muy bien a Amazon.

JAC: Por cuestiones laborales he consultado mucho Amazon. He tenido que escribir informes para una página en relación a mi trabajo y Amazon para mí es la web de ventas definitiva. La verdad es que como hagan un rastreo de visitas en el ordenador del trabajo, va a parecer que me paso la vida comprando libros.

 

C: Entonces… ¿Ficción Científica es un híbrido entre portal de información y foro de opinión y discusión?

JAC: Esa es la idea: ser un punto de reunión de todos.

(Continuará… podréis leer la segunda parte de esta entrevista en unos días)