Alucinadas 2014: Antología de Relatos de Ciencia Ficción escritos por Mujeres

Decir que hay menos ciencia ficción escrita por mujeres que por hombres es simplemente constatar un hecho. En realidad, hay más literatura producida por hombres en casi todos los géneros, si exceptuamos algunas parcelas de la no-ficción, las novelas de romances y los títulos dirigidos a niños y jóvenes. Sucede a nivel internacional, pero resulta especialmente llamativo en lengua española.

En los últimos años parece que empieza a remitir esta tendencia y encontramos más mujeres en las páginas de las revistas más emblemáticas de género. Los premios internacionales recogen ahora entre sus filas de nominados a más mujeres, y los comportamientos misóginos o abusivos son censurados cuando antes se miraba hacia otro lado.

En el mercado en lengua hispana el mayor problema que tienen la autoras de ciencia ficción -el mismo que los autores, que todo el mundo, seamos sinceros- es encontrar plataformas en las que dejar oír su voz. Desgraciadamente no existen demasiadas revistas profesionales, semi-profesionales, fanzines o iniciativas que les permitan dar a conocer su trabajo.

Ha llegado la hora de dejar de lamentarse y hacer algo. ¡Vamos a publicar Alucinadas 2014: Antología de Relatos de Ciencia Ficción escrita por Mujeres! Space opera, viajes en el tiempo, distopías, ucronías, ciberpunk, biopunk, ciencia ficción hard o soft … Esta vez, excluiremos fantasía y terror pero seremos generosos con los bordes, las fronteras, las lindes, los contornos. Por eso nos dirigimos a vosotras, descendientes de Lilith, para que nos enviéis vuestras historias. Los relatos elegidos serán editados en un e-book recopilatorio, editado por Palabaristas y comercializado a través de la plataforma Lektu.

Bases:

1)   Buscamos textos entre 6000 y 8000 palabras, escritos en español por mujeres, que deberán ser enviados en formato Word al e-mail alucinadasantologia@gmail.com. El asunto del mensaje debe ser “Convocatoria Alucinadas 2014″ seguido del título de la obra enviada. En el cuerpo del mensaje irá incluido el nombre y los apellidos de la autora.

2)   La temática debe circunscribirse a la ciencia ficción, en cualquiera de sus subgéneros, formas, interpretaciones y ángulos.

3)   Los textos enviados deben ser originales y los derechos deben estar en posesión de la autora.

4)   Cada autora puede enviar el número de obras que considere oportunas, aunque solamente se considerará una por escritora para su posible publicación.

5)   La recepción de manuscritos no garantiza su publicación, prerrogativa que queda en manos de las editoras.

6)   El plazo de recepción de originales se abre el 24 de Abril hasta el 30 de Septiembre de 2014.

7)   Se seleccionarán un total de 10 relatos finalistas, de los cuales las editoras elegirán una ganadora, a la que se le concederá un premio dotado de 500 euros. El premio se dará a conocer el 1 de Noviembre de 2014.

8)   Los relatos finalistas, incluido el texto ganador, serán publicados bajo el sello Palabaristas S.L. antes del final de 2014, y serán comercializados a través de la plataforma Lektu. Las autoras recibirán 75% de los beneficios a repartir de los derechos de comercialización (el precio del libro sin IVA).

9)   Queda en manos del equipo editor la posibilidad de ampliar las fechas de esta convocatoria si lo creyera oportuno, así como el derecho a interpretar y/o decidir sobre cualquier cuestión no recogida en estas bases.

10)   El equipo editor se pondrá en contacto con las autoras finalistas y la ganadora.

11)   Esta iniciativa se convoca respetando la Ley de Protección de Datos, de manera que ningún dato personal recibido será cedido a terceros o utilizado con fines comerciales, y únicamente se utilizarán para ponerse en contacto con las autoras.

 

10 finalistas. Una ganadora. Un premio de 500 euros. Publicación y distribución a nivel nacional. Demostrar que hay cantera de escritoras de ciencia ficción. Intrépidas autoras… ¿a qué estáis esperando?

Apertura de recepción de manuscritos en la web Ficción Científica

Estimados chupatintas, junta-letras, narradores, cuentistas, cronistas, fabulistas, troleros, escribientes y demás criaturas relatoras:

Si vuestros relatos están poblados de naves espaciales, exoplanetas, o seres que parecen salidos de la mente de un dibujante bajo los efectos de algún psicotrópico…

Si los monstruos os persiguen, si los aparecidos os acechan y los caballeros de alguna oscura orden mágica os acosan…

Si los electrodomésticos os hablan, alguna parte de vuestro cuerpo tiene vida propia u otra dimensión se abre en una esquina de vuestro salón…

Si os visitan elfos bigoréxicos, brujas con vértigo, marcianos aerofóbicos, o héroes disléxicos…

Ahora podéis contárselo al mundo en Ficción Científica, siempre que sea en forma de narración breve, entre 2000 y 3000 palabras. Esta página web, al mando de José Antonio Cordobés @f_cientifica, ha abierto la recepción de manuscritos inscritos en el género (ciencia ficción, fantasía, terror y weird) a los escritores en lengua española que deseen dar a conocer su trabajo.

Las obras pueden enviarse en formato Word o texto plano a relatos@ficcioncientifica.com, junto con una breve biografía bibliográfica que no supere un párrafo. Se buscan textos preferentemente inéditos cuyos autores mantengan sus derechos de explotación. Una vez valoradas, y siempre que se inscriban en la temática y los requisitos de la convocatoria, las obras serán publicadas cada lunes lunes. Después de su aparición en la página, los autores podrán publicarlas en cuantos sitios deseen.

En septiembre, coincidiendo con el aniversario de Ficción Científica https://twitter.com/f_cientifica se editará un e-book con todos los relatos que podrán descargarse de manera gratuita en la propia página web. El año pasado conoció la aparición de Ellos son el futuro, el volumen que recogía los relatos publicados hasta el momento en la página, y que recibió muy buena cogida por parte de los lectores.

Al tratarse de una página sin ánimo de lucro, no se remunerará a los autores, pero se les ofrecerá una tribuna online gratuita desde la que podrán distribuir su trabajo a una audiencia receptiva e interesada, que servirá como foco amplificador de su trabajo.

¡Ficción Científica espera vuestros manuscritos!

 

 

 

Con el miedo en el cuerpo: entrevista a Juan de Dios Garduño

Esta entrevista ha aparecido publicada en el último número de la e-revista miNatura y se puede leer en inglés en nuestro blog amigo Sense of Wonder de Elías Combarro.

Juan de Dios Garduño es un escritor sevillano de treinta pocos años que ha hecho de la literatura de terror y el thriller sus patios de recreo particulares. Miembro de Nocte (Asociación Española de Escritores de Terror), lleva publicadas varias novelas: El arte sombrío (con la que inauguró la colección Línea Stoker de Dolmen) y Y pese a todo (Dolmen), Apuntes Macabros (23 Escalones), y El camino de baldosas amarillas (Tyrannosaurus Books) y El Caído (entrelíneas Ed.)

El autor sevillano

Embarcado desde hace unos años en el mundo editorial desde el sello Palabras de Agua, suele decir que siempre ha estado rodeado de libros, pues emprendió estudios de auxiliar de biblioteca y ha trabajado para Planeta. De su pluma han surgido numerosos prólogos para diversos proyectos literarios y sus historias pueblan muchas páginas de algunas de las antologías más significativas del género. Si a todo lo anterior sumamos su labor como jurado de certámenes vinculados a la literatura, uno podría empezar a preguntarse si Garduño duerme o, como alguna de las criaturas que él mismo inventa, quizás siempre permanece en vela. Hemos tenido la suerte de contactar con él cuando acaba de regresar de Praga donde un equipo internacional está rodando un largometraje basado en su novela Y pese a todo. 

“El miedo nos atrae siempre que sea controlado”

Cristina Jurado: La primera es un libre directo: ¿por qué esa querencia por el género de terror? ¿Qué hay en lo que nos amenaza, lo que nos da miedo, aquello de lo que huimos, que nos repele y atrae con igual intensidad?

Juan de Dios Garduño: Pienso que el miedo nos atrae siempre que sea controlado. Es decir, a nadie le gustaría que un asesino en serie entrase en su casa e intentase matarle, aunque no lo consiguiera. Sin embargo, sí nos gusta vivirlo a través de la literatura, el cine, los videojuegos. Nos gusta sentir miedo, pero sobre todo, si ese miedo es «controlable». Si podemos cerrar el libro y salir de la historia que nos agobia, si podemos estar dos horas en el cine y después salir a tomarnos una cervezas, o si simplemente podemos darle al botón de off de la consola y salir a comprar el pan.

CJ: Una de las obsesiones que pueblan mis entrevistas es conocer el proceso creativo de los artistas que entrevistamos en miNatura. ¿De qué manera moldeas tus historias? ¿Cuál es tu método de trabajo?

JDG: Soy el escritor más caótico que te puedas echar a la cara. En ocasiones me hago una escaleta, en otras no. A veces creo biblia de los personajes, a veces no. Puedo escribir todos los días durante tres semanas seguidas y no escribir después en un mes. Necesito total silencio… o ponerme bandas sonoras de películas. En fin, un completo caos.

 

CJ: El terror bebe de la fuente de las frustraciones del ser humano, de sus deseos más profundos e inconfesables, de sentimientos como la culpa, y de emociones como el miedo al dolor y a lo desconocido. ¿Qué hace falta para crear personajes creíbles en una buena historia de terror?

JDG: Lo principal es que de verdad tengan personalidad y unos rasgos muy definidos. Y ser fiel a tu personaje, tienes que narrar lo que él haría y no lo que tú harías. Los personajes no deben ser meras marionetas, sino que deben tener vida propia. Mucha gente se ríe cuando explicas esto, pero es así. Tus personajes te tienen que sorprender, e incluso tomar decisiones que tú como narrador omnipotente y todopoderoso no veas venir.

“Los lectores se están dando cuenta que aquí hay escritores con tanta calidad como fuera”

CJ: En El Camino de Baldosas Amarillas de Tyrannosaurus Books el escritor y músico Félix Royo ha compuesto una banda sonora que acompaña al libro, de manera que la historia se puede leer acompañada por una ambientación musical hecha a medida. ¿Cómo y por qué surgió este proyecto multifacético? ¿Crees que es necesario buscar nuevas fórmulas para potenciar el género de terror en nuestro país?

JDG: Yo ya había trabajado anteriormente con Félix en un book-trailer y me pareció (y parece) un músico con mucho talento. Así que cuando la novela estuvo escrita contacté con él para ver si le interesaba hacer una banda sonora original sobre ella. Y sí, creo que es necesario buscar nuevas fórmulas para potenciar el género de terror. Y en ello estamos. De todos modos, ahora se nos respeta mucho más que cuando empecé en esto.

 

CJ: Al hilo de la pregunta anterior me gustaría saber qué piensas sobre las nuevas modalidades editoriales (crowfunding, co-publicación y auto-publicación) ¿Te parecen beneficiosas o perjudiciales para la literatura de género?

JDG: Todo me parece respetable, que cada uno publique como le venga en gana o pueda. Yo tomé mi camino y lo sigo. Lo que no me gusta es ver cómo la gente habla desde los púlpitos creyéndose con la verdad absoluta. Si a ti te funciona un método para publicar no quiere decir que a los demás les tenga que funcionar.

 

CJ: ¿Qué opinas sobre el estado del género fantástico en nuestro país? Y de una manera más concreta, ¿qué pasa con el terror?

JDG: Opino que es una lástima que nos encontremos en una crisis tan profunda, porque jamás se les han dado tantas oportunidades a los autores españoles para triunfar. Ahora hay editoriales grandes que apuestan por autores patrios, y ya no publican dos o tres al año y siempre los mismos. Además, los lectores se están dando cuenta que aquí hay escritores con tanta calidad como fuera, solo nos faltaba la oportunidad para demostrarlo. Y lo estamos haciendo.

 

CJ: Seguro que te habrán preguntado muchas veces qué autores dentro del  género fantástico sientes que han influido más en tu trabajo. Personalmente creo que revelan mucho más aquellos autores fuera del género que el escritor considere que le han influido. En tu caso, ¿cuáles son?

JDG: Pues espero que me hayan influido autores como Charles Dickens, Torcuato Luca de Tena o Mark Twain.

«Welcome to Harmony» es la película basada en la novela «Y pese a todo» de Garduño

CJ: Una de tus novelas, Y pese a todo, ha sido adaptaba a la gran pantalla y se está rodando en estos momentos bajo el título Wellcome to Harmony con un reparto muy conocido: Mathew Fox (Perdidos) y Jeffrey Donovan (J. EdgarLaw & Order) encarnan a los personajes principales y Miguel Ángel Vivas (Secuestrados) la dirige y Vaca Films y Ombra Films de Jaume Collet-Serra la producen ¿Cuál ha sido el camino recorrido por la historia desde que la escribiste hasta que te confirmaron que se filmaría? ¿Estás involucrado en la película?

JDG: No estoy involucrado en la película. No escribí el guión. Todo empezó con Miguel Ángel Vivas buscando su siguiente proyecto y encontrándose con mi novela. Le maravilló y habló con la productora para comprar los derechos. Ellos creían ciegamente en él, así que contactaron con la editorial y adquirieron los derechos. Eso fue a finales de 2010, y tras muchos vaivenes han conseguido rodarla.

 

Y ahora, me gustaría que nos contestaras a algunas preguntas de respuesta rápida que sea han convertido en marca de la casa:

 

CJ: ¿Star Wars o Star Trek?

JDG: Star Wars.

 

CJ: ¿Comida rápida o casera? 

JDG: Puf, tiendo mucho hacia la comida rápida, pero por suerte, Ana me lleva por la buena senda.

 

CJ:Si tuvieras que ser el personaje de una película ¿cuál elegirías?

JDG: Seré friki: Frodo.

 

CJ: ¿Puedes decirnos el título del peor libro que hayas leído?

JDG: Siento decir que me llevé una gran decepción con «Al acecho», de Jack Ketchum. Aunque no diría que sea lo peor que me he echado a la cara.

 

CJ: ¿Cuál es el mejor libro que has leído?

JDG “Soy Leyenda”, de Richard Matheson.

 

CJ: ¿Qué tipo de música sueles escuchar?

JDG: Principalmente bandas sonoras.

 

CJ: Cine 3D ¿si o no?

JDG: Depende de la película, pero no suelo ver películas 3D.

 

CJ: Si tuviera que elegir poseer un súper-poder ¿cuál elegirías?

JDG: Volar.

 

El blog y yo queremos agradecer a Juande que nos dedicase un tiempo del que ahora mismo carece, enfrascado como se encuentra en múltiples proyectos. Estamos seguros de que su futuro será mucho más brillante que los desoladores paisajes que inventa en sus historias y esperamos que continúe metiéndonos el miedo hasta que el cuerpo aguante.

 

 

Escribir en colores: Entrevista a Sofía Rhei

Sofía Rhei (Madrid, 1978) es poliédrica, una y muchas al mismo tiempo. Esta afirmación no es gratuita, sino que se deduce de una trayectoria que, en realidad son varias, porque todo depende del perfil que adopte esta licenciada en Bellas Artes. Sofía es poeta, ilustradora, traductora, narradora, lectora y scout editorial, tiene el premio literario Zaidín de Poesía Javier Egea en su haber, es una y es otra. Guarda una personalidad ficticia bajo la manga, la de Cornelius Krippa, con la que escribe para Montena la serie de libros infantiles Krippys (Las gafas más raras del mundo, Problemones y Problemazos, Día de lunáticos, El refugio de los monstruitos, y Una misión explosiva). Aunque quizás sea Cornelius la personalidad real y Sofía la ficticia.

Sofía Rhei en una imagen exclusiva para esta entrevista

Sofía Rhei en una imagen exclusiva para esta entrevista

Sus poesías palpitan desde las páginas de Las flores de alcohol (Ed. La Bella Varsovia), Química (El Gaviero Ediciones), Otra explicación para el temblor de las hojas (Ayuntamiento de Granada), Alicia Volátil (El cangrejo pistolero), Bestiario microscópico (Sportula) o las colecciones de poemas Antolojaja (La flauta mágica), Todo es poesía menos la poesía (Editorial Eneida) y Aldea poética III (Ministerio de Cultura). Las Ciudades Reversibles (UCLM), Flores de la Sombra (Alfaguara Juvenil) y su secuela Savia Negra, El joven Moriarty y el misterio de dodo, El joven Moriarty y la planta carnívora (Fábulas de Albión), Cuentos y leyendas de objetos mágicos (Anaya), son sus incursiones en narrativa, aunque hay relatos suyos en antologías como Más allá de Némesis (Sportula) o la revista Presencia Humana (Aristas Martínez).

De toda su obra, he podido disfrutar de la novela juvenil Flores de la Sombra, del poemario Bestiario microscópico y del relato “Calipso” de la antología Más allá de Némesis, coordinada por Juan Miguel Aguilera. Vaya por delante que no soy aficionada a la literatura YA o young adults (como los anglosajones gustan de llamar a este género) y que muchos de los tópicos que suelen incluir –amores adolescentes precedidos de flechazos, protagonistas femeninas con secretos ocultos, personajes masculinos apolíneos- ejercen sobre mí la misma atracción que el aceite de ricino. Por ello, intentaré hablar de la novela de Rhei dejando a un lado mis prejuicios.

Flores y planetas

La acción se reparte entre dos escenarios claramente diferenciados: el mundo real, en el que la adolescente protagonista –Hazel- se enfrenta a un conflicto personal cuando tiene que mudarse con su madre a un lugar perdido de la Norteamérica profunda; Feeria, un reino en una dimensión paralela cuyos habitantes son heléboros, seres antropomorfos y mágicos intrínsecamente relacionados con el mundo vegetal. La prosa de la madrileña es fluida, capaz de crear un mundo a medio camino entre el circo y la botánica, con sus mitos y sus leyendas propios. Cuando ambas dimensiones chocan, eventos terribles tendrán lugar, y la protagonista deberá tomar decisiones que cambiarán su futuro. De alguna manera, la historia de Hazel es como la de cualquier adolescente: se trata de un ser fuera de contexto, que busca la aceptación de los demás y la suya propia, que se siente inmersa en cambios “estructurales”, y que comienza a tomar decisiones y a adquirir responsabilidades. Los personajes del mundo real creados por Rhei responden a la perfección a los clichés que suele incluir la literatura juvenil para jovencitas. Con esta afirmación no critico la apuesta de Sofía, aunque yo me quedo con Galmax o Eric, el Erizo, y el resto de habitantes de Feeria, mucho más transgresores y llenos de matices. La fuerza de la autora reside en su capacidad para crear una mitología propia, con una lógica interna sólida, un reparto de personajes que responden a las expectativas de la audiencia a la que se dirige la obra, descripciones detalladas y sinestésicas y una trama repleta de acción, a pesar de un final predecible (que también entra dentro de lo esperado en este tipo de novelas).

“Calipso” es la historia de unas vacaciones: la casualidad acerca dos seres solitarios que permanecen varios días-J intercalando sexo con otras actividades lúdicas. Georg, un humano adaptado y hermafrodita, elige la luna de Saturno para vacacionar y Nut, un ajolote o humano no modificado, se convierte en su compañero de cama. El relato es una narración en primera persona en la que Georg reflexiona sobre el acercamiento entre las dos especies, explicando su diferencias y semejanzas desde el punto de vista tanto fisiológico como emocional. El sexo es la vía del encuentro, va más allá del placer esporádico y recupera sentimientos adormilados. La felicidad es más una cualidad instantánea que un lugar permanente. El lenguaje utilizado por la autora es certero, muy pensado, repleto de contenido existencialista que hace pensar y sentir al mismo tiempo. En mi humilde opinión, es uno de los mejores relatos de Más allá de Némesis por su profundidad y capacidad evocadora.

He tenido la suerte de haber contactado con Sofía a través de la redes sociales y ella, con gran generosidad y mejor disposición, ha accedido a responder a un puñado de preguntas que me han asaltado al leer sus obras. Quiero agradecerle su paciencia infinita conmigo, así como la labor de mi amigo Elías Combarro al frente de Sense of Wonder que, como siempre, me cede su casa para publicar esta entrevista en inglés.

 

Cristina Jurado: Confieso que empecé a interesarme por tu obra tras leer “Calipso”, uno de los relatos incluidos en la antología Más allá de Némesis de Sportula. Fue uno de los que más me gustaron, y decidí seguirle la pista a esa autora de cuyo nombre ha huido la “h” para instalarse en su apellido. Sofía Rhei. Cuando la gente me pregunta por qué me gusta la ciencia ficción, les contesto que es porque la ciencia ficción de calidad trata de los sentimientos de manera que la literatura costumbrista o realista no puede hacerlo. ¿Por qué escribes género? ¿Qué hace que la fantasía, la ciencia ficción y el terror sean tan especiales y les dediques tus esfuerzos creativos?

Sofía Rhei: Por una parte, la fantasía y la ciencia ficción aumentan exponencialmente el número de puntos de vista posibles desde los que se pueda narrar una historia. Nada puede hablar mejor de las situaciones sociales y personales que contemplarlas desde fuera, con el extrañamiento de un ser que no comparta los mismos condicionantes y mecanismos rutinarios. Por otra, creo que la ficción especulativa permite dibujar, precisamente, un tipo diferente de convenciones a través de las cuales poner en cuestión aquellas en las que estamos presos. Por última: son los géneros que más me han atraído como lectora desde pequeña, y creo que una debe escribir cosas semejantes a las que se leen, se conocen y se disfrutan genuinamente.

 

CJ: Flores en la Sombra es la primera de una serie de novelas que diriges a una audiencia juvenil (Savia negra es la segunda y creo, si no me equivoco, que hay una tercera en preparación). En algún momento me comentaste que el género juvenil (YA para el mercado anglosajón) tiene sus propias reglas. ¿Cuáles son? ¿El romance juvenil debe estar presente? ¿por qué? (off de record, este es un tema sobre el que hemos debatido en la trastienda del Fantascopio)

SR: Soy lectora profesional de literatura juvenil desde hace varios años, y después de pasarme un par de ellos frecuentando este tipo de libros me animé a escribir uno. En este caso, se trata de una fantasía de tintes ecológicos: en ella aparecen unos seres llamados “heléboros”, descendientes humanoides de las plantas, que, en su manera de pensar y de actuar, siempre privilegian a estas sobre los animales evolucionados, a los que tienen condenados a una especie de “guettos”. Efectivamente, los libros juveniles tienen que tener un lenguaje y una trama adaptados a un lector más joven, y parece casi imprescindible incluir una trama aunque sea tangencialmente romántica en ellos. Espero que este nivel lector (no creo que se trate de un “género”) siga abriendo su abanico de posibilidades. Las reglas de YA son que los protagonistas tengan entre 15 y 19 años, y que el nivel de lenguaje y complejidad argumental sean accesibles a cualquier lector. La realidad del mercado es que el 80% de los libros son de marcado carácter romántico, tanto en la vertiente realista como de fantasía, y que la ciencia ficción apenas existe si o es en forma de distopía sencilla.

 

CJ:He leído en alguna entrevista tuya que uno de tus debilidades es Japón. Me permito recomendarte un libro que he leído hace poco: Self-Reference Engine del japonés Toh EnJoe. Se trata de uno de los nominados de este año para el premio Philip K. Dick, y su estructura fragmentaria levanta ampollas entre los aficionados. Entiendo que te interesa la experimentación y por eso me atrevo a sugerirte este título lleno de humor, surrealista a veces, existencialista y Hard otras. ¿Para cuándo una novela tuya de ciencia ficción para adultos?

SR: Respecto a Japón, tengo varias ediciones de los libros medievales de damas de corte, una colección bastante completa de las obras de Kawabata, Mishima, Tanizaki e Ishiguro, y varias recopilaciones de poesía, muchas de ellas en las magníficas ediciones críticas bilingües de Hiperión. Además, he seguido varios manga con interés. Los libros antes mencionados, así como las películas de Hayao Miyazaki, me causan una emoción que no soy capaz de encontrar en ningún otro lugar. La mitología nipona, con ese animismo fascinante, sus conceptos de belleza, a veces tan distantes a los nuestros, su observación de los ciclos naturales, son una fuente riquísima de estímulos para la imaginación y el pensamiento. Me apunto la recomendación porque creo que es exactamente el tipo de libro con el que podría disfrutar mucho. Respecto a proyectos de este género en el futuro, ahora estoy terminando una novela de fantasía especulativa para adultos, y mi siguiente proyecto adulto es de ciencia ficción, ambos con una veta importante de humor.

CJ: He leído Bestiario Microscópico. Me ha recordado al Cronocopio de Cortázar, el dibujo marginal, el poema sin rima. Reconozco que la poesía me impone, no porque considere que se trata de un género difícil (solo lo es si uno se empeña en que así sea). Es cierto que quiere de un trabajo de interpretación por parte del lector mucho más activo que una novela (hay excepciones, por supuesto) pero me impone porque entiendo que el poeta se desnuda de manera casi integral, revela muchas de sus obsesiones, intereses y miedos, sus querencias y debilidades. Asomarme al poemario de un autor me resulta casi una intrusión en su vida privada. ¿De qué manera crees que la vertiente poética de tu obra influye en el resto?

SR: Este es mi poemario más frio y menos emocional, pero bien cierto es que siempre se cuelan cosas que pueden ser objeto de pudor. Por otra parte, no sé si existe el libro que no nos cuente, transversalmente, cuales son las filias, fobias, afinidades y maneras de estar en el mundo de su autor. El “bestiario microscópico” parte del hallazgo de que la palabra más polisémica del idioma castellano es, precisamente, la palabra “punto”; y de todas las reflexiones acerca de la relatividad de tamaños que eso me provocó. Es cierto que la poesía posee un grado de encriptación superior al de la mayor parte de los textos narrativos, y que al lector de poesía se le pide una participación más creativa en el proceso de lectura.

 

CJ:Una constante en mis entrevistas es mi interés por el proceso creativo. He leído que eres pseudo-sinestésica, y percibes letras y números cargados de un color. ¿Es para ti la literatura una forma de mostrar el color de las historias? ¿Cómo abordas el proceso de escritura desde que concibes la idea hasta que entregas el manuscrito?

SR: Sí, desde que puedo recordar mi mente le ha adjudicado un color a cada número y a cada letra, lo que hace que cada uno tenga una entidad particular y me facilita mucho recordar secuencias de estos. El color de las cosas, y el porqué del color, han sido temas que me han interesado siempre, y que tuve la oportunidad de estudiar en Bellas Artes. Además de lo que seguramente no pueda evitar, hago un esfuerzo consciente porque en mis libros aparezcan menciones a los cinco sentidos.

Algunas de las obras de Sofía Rhei

CJ: ¿Qué crees que es necesario para que un personaje sea creíble?

SR: Como lectora, estoy convencida de que la creación de personajes es lo más difícil de todo el proceso de escritura. Los maestros en la caracterización, aquellos capaces de hacernos comprender a un personaje con solo un par de pinceladas, suelen ser grandes psicólogos “naturales”. Como creadores de personajes, tengo una debilidad por los británicos, con ese punto de exageración o caricatura que consigue reflejar tan rápidamente las debilidades humanas.

 

CJ: Estoy convencida de que las lecturas y los autores que influyen a un escritor dicen mucho de él. Me gustaría que me dijeras qué lectura de género consideras la más influyente en tu obra y por qué. También me gustaría que lo hicieras con la obra fuera de género que creas que te haya influido más.

SREl doctor Hoffman y las infernales máquinas del deseo (Angela Carter); Galveston (Sean Stewart); Tiempos de Gloria (David Brin); Las ciudades invisibles (Italo Calvino); La era del diamante (Neal Stephenson); Gormenghast, (Mervin Peake); Todos los libros (Terry Pratchett); Connie Willis, Ray Bradbury, Douglas Adams, Diana Wynne Jones. Aún sin traducir al castellano: Lost futures (Lisa Tuttle); las series Unquenchable fire (Rachel Pollack) y Never the bride (Paul Magrs). Las obras fuera del género que más impacto me han causado son las de divulgación científica: Maurice Maeterlinck, Martin Gardner, Oliver Sacks, Penrose, el propio Asimov…

 

CJ: ¿Consideras que ser mujer ha influido a la hora de que publiques? ¿te has encontrado con dificultades añadidas por ser mujer?

SR: En el mundo de los libros para niños y adolescentes, ser mujer es una ventaja. En el de la poesía, con jurados muy frecuentemente compuestos por 5 hombres y un aparato crítico muy masculinizado, hay un debate de género constante y muy cansado, cuesta mucho trabajo abrirse camino en ese mundo cerrado tan y endogámico. Sin embargo, creo que en mi caso me aparta mucho más de los cánones establecidos la voluntad experimental. En el mundillo de la ciencia ficción y fantasía, creo que hay muchas ganas de leer cosas escritas por mujeres y que se nos acoge con mucho interés.

Sofía Rhei pic2

CJ:Eres lectora, scout, traductora, autora e ilustradora. Desde tu punto de vista ¿cómo ves el panorama actual de la ciencia ficción, la fantasía, y el terror en nuestro país?

SR: Muy fértil y rico, con mucho para elegir. Además de los autores de referencia, como José Carlos Somoza, Elia Barceló, Juan José Millás, Pilar Pedraza, Rafael Marín, Joan Manuel Gisbert, Juan Miguel Aguilera, Eduardo Vaquerizo o José Antonio Cotrina (entre otros muchos), creo que un síntoma de salud es que aparezcan escritores de subgéneros: retrofuturismo castizo (el mismo Eduardo Vaquerizo), fantasía-terror (Santiago Eximeno), fantasía literaria weird (Marian Womack), fantasía surrealista para adolescentes (Laura López Alfranca), space-opera erótica (Amaya Felices), largo etc.

CJ:Los nuevos métodos de publicación tales como el crowfunding, la auto-publicación y la co-publicación, ¿crees que benefician o perjudican a la literatura?

SR: Depende de cada caso. En general, mejoran la accesibilidad, pero empeoran el trabajo de edición y el acabado, a veces de manera drástica. Soy partidaria de ir probando formatos y fórmulas, pero de concienciar a los lectores de que la piratería es devastadora para los autores, que somos los peces más pequeños de la pirámide trófica del mundo editorial y los más perjudicados por las descargas ilegales.

 

CJ:Las redes sociales permiten establecer una relación directa entre autores, entre autores y lectores, y entre fans del género entre sí. ¿Cómo describirías el papel del fandom español en relación a la literatura de género?

SR: Por la experiencia que tengo, creo que el fandom permite que sobrevivan editoriales que sin un grupo de gente tan nutrido y entusiasta tendrían una vida muy corta. Muchos fans son también lectores beta, que es una de las tareas más importantes en el proceso de edición de un libro. El mundillo de los festivales de género es fértil y cómplice en general, y creo que conocer en persona a personas con gustos afines es enriquecedor.

 

CJ:Me gustaría que, para terminar, hablaras de tus proyectos de cara al futuro, y que nos anunciaras alguna primicia.

SR: Además de las novelas en preparación antes mencionadas, he entregado varios relatos para recopilaciones que aparecerán el año que viene. Como primicia, os cuento que estoy trabajando en un juego de tablero.

 

 

 

No es un libro, es «Self-Reference Engine» de Toh EnJoe

Self-Reference Engine llegó a mi conocimiento revisando la lista de nominados de este año a los premios Philip K. Dick. Después de una búsqueda rápida en las redes, descubrí que había ganado el Premio Akutagawa 2013, el galardón literario más importante de Japón, con otra obra (Harlequin Butterfly). Confieso que apenas he leído literatura oriental y esta novela se presentó como una oportunidad única para remediar en parte esa carencia. Al poco de iniciar su lectura le propuse a mi buen amigo Elías Combarro, sumo sacerdote del blog Sense of Wonder, que la leyese y él sugirió organizar un movimiento estructurado junto con Alex Páez Sensei, del blog Donde termina el infinito, y preparar reseñas que salieran publicadas de manera simultánea.

El autor de esta obra es Toh EnJoe, un físico teórico japonés cuya maltrecha situación económica durante sus años como investigador le llevó a escribir historias porque no podía permitirse comprar libros. Esto es lo que revela el autor en una de las múltiples entrevistas que se la han realizado en los últimos meses. La precariedad en el terreno de la investigación académica es un mal universal que no conoce geografía.

Resulta vital conocer la profesión del EnJoe para entender esta novela, o esta colección de relatos, o esta yuxtaposición de historias, o lo que sea que es Self-Reference Engine. Cada una de las veinte historias incluidas puede leerse de manera independiente, pero yo aconsejaría al valiente lector que se atreva con este texto que lea las 10 primeras (contenidas en la parte titulada “Nearside”) antes que las 10 últimas (“Farside”).

Hace falta interés y cierta dosis de valentía para abordar esta obra, que se aleja de los planteamientos convencionales de lo que debería ser una novela de ciencia ficción. Primero, porque no es una novela. Su estructura fragmentaria responde a un esquema que EnJoe nos presenta al comienzo, una especie de guía de lectura en la que se revelan las relaciones –algunas muy claras y otras más sutiles- entre los relatos. Podría considerarse como una antología de relatos, pero a mí se me antoja casi una colección fanfiction, como si varios autores hubieran escrito sobre un mismo universo. Tiene ese sabor. Lo que ocurre es que no estamos ante una multiplicidad de autores sino uno, uno que debía aburrirse muchísimo mientras investigaba sobre el tejido de la realidad.

Supongo que a estas alturas todos conoceréis la serie “The Big Band Theory” y sus personajes. Pensad en Sheldon, Leonard, Horowitz y Raj y en el tipo de chistes meta-científicos que tanto les gustan. Si vais un poco más lejos e imagináis qué tipo de historias escribirían de estar aburridos, sin juegos de rol, Internet o TV, entonces acabaríais con algo parecido a Self-Reference Engine. No hay que ser científico para degustar las historias, pero seguramente tener ciertos conocimientos básicos ayuda a encontrarles la vuelta.

EnJoe es una especie de Sheldon, pero en japonés y, al menos en el momento de concebir esta obra, con menos posibles. Sus historias están escritas en una prosa aséptica, desprovista de toda emoción, al modo de una memoria científica. En otra entrevista reconoce que sus textos suenan a traducción en su idioma original. Es decir, cuando escribe directamente en japonés, sus construcciones gramaticales son forzadas y esto se refleja claramente en la traducción al inglés, que es la versión que yo he leído.

Toh EnJoe

El que EnJoe utilice una arquitectura poco utilizada en la narrativa de género -una suerte de amalgama de textos al estilo fanfiction sin llegar a serlo- y una prosa aspergiana sirve para acentuar la distancia entre el lector y la historia. Personalmente no creo que el autor pretenda que nos identifiquemos con los personajes, ni siquiera que empaticemos con ellos, simplemente que reconozcamos las referencias y nos riamos. Porque hay mucho humor implícito en Self-Reference Engine que a mí me parece un chiste meta-literario disfrazado de texto experimental (nota: entender “experimental” como algo raruno, entendido como una voluntad de romper con los códigos convencionales del género).

La prosa de EnJoe es correcta, yo diría que “eficaz” sería el término que mejor la definiría, aunque no creo que está a la altura de un premio literario de prestigio. Es cierto que el japonés no ganó este galardón con Self-Reference Engine, y que no conozco otras obras suyas para juzgar su estilo, pero basándome en lo que he leído, no destaco precisamente su forma de escribir que es redundante y auto-referencial.

“Of course, there is also an actual reason why I have come to believe this. Of course, we had been that way for a long time without ever thinking we even needed some kind of a reason, still able to believe in something, till at some point we got to now,where most things seem to have no reason for a long time, and I think this must actually be something quite special.”

Forzar el lenguaje de esta forma suele ser arriesgado porque no da pie a que el lector se acomode en el proceso de interpretación del texto, sino que lo mantiene siempre alerta, algo que no siempre se agradece. Puede resultar una lectura incómoda en muchas ocasiones, siendo necesario volver sobre ciertos párrafos para comprobar el sentido de lo escrito. No digo que sea difícil comprender el lenguaje, sino entender plenamente lo que insinúa.

Probablemente mis compañeros Elías y Alex puedan con mucha más propiedad y conocimiento de causa que yo sobre los aspectos científicos, históricos y culturales de Self-Reference Engine. Me limitaré a señalar que desde un principio me atrajo más las cuestiones filosóficas que plantea que la incómoda prosa del japonés. EnJoe juega a ser Wells y se inventa un mundo en que viajar en el tiempo es no solo posible sino inevitable. Como buen físico teórico sabe que se enfrenta a los problemas derivados de las paradojas temporales, por lo que decide utilizar esta idea como piedra de toque proponiendo un multiverso en que distintas líneas temporales coexisten y a menudo se entrecruzan. Problema resuelto, porque así todo es posible o, al menos, no hay nada imposible. En este escenario múltiple varios personajes viven experiencias paralelas en una realidad marcada por la existencia de conciencias superiores llamadas giant corpora of knowledge que podrían entenderse como “las gigantescas entidades de conocimiento”. Aunque EnJoe se cuida de no explicar exactamente qué o quiénes son, no duda en hablar de ellos constantemente. Se trata de humanos con capacidades cognitivas superlativas que llegan a convertirse en conciencias semi-divinas que aparecen en el universo múltiple del japonés de la misma manera misteriosa a como desaparecen. Su llegada y su partida no se explican, tan solo se describen los efectos de su presencia.

Estructura de los relatos contenidos en "Self-reference Engine"

Estructura de los relatos contenidos en «Self-reference Engine»

Las primeras 10 historias incluidas en “Nearside” hablan de acontecimientos extraños sucedidos antes del Evento, un momento en el que los giant corpora of knowledge deciden intervenir activamente en el universo, dando lugar a un multiverso. Hay historias que pueden encuadrar dentro del absurdo: “Freuds”, en la que 22 Sigmun Freud aparecen debajo de los 22 tatamis de la abuela recién fallecida del narrador; “Ground 256”, donde los objetos domésticos se clonan a sí mismos espontáneamente inundando los hogares; o “Box” en la que una misteriosa caja negra reúne todos los años a una familia que tiene que moverla en una determinada dirección con un único movimiento (¿es un puzle? ¿es una broma pesada?). Mis favoritas son: “Bullet”, una chica dispara su revólver a diestro y siniestro con el objetivo de acabar con la vida de quien le disparará en el futuro, y la dejará con una bala alojada en la cabeza; “A to Z Theory”, o la historia de una Teoría General que explica la realidad, el sueño de cualquier físico, que una vez desentrañada, deja de poder aplicarse al universo porque éste cambia súbitamente. Hay extraños casos, como el de la historia “Bobby socks”, en la que descubrimos que los calcetines son seres pensantes y que un señor aparentemente normal puede mantener una conversación delirante con uno. Yo encuadraría esta historia en un surrealismo más propio del Weird doméstico que de la ciencia ficción.

En “Farside” se recogen historias más directamente relacionadas con los giant corpora of knowledge como en “Contact”, “Bomb”, “Yedo” o “Dissapear” entre otras. Una de mis favoritas es “Sacra”, en la que se explora la posibilidad de que estos seres se auto-supriman del universo. Pero sin duda, la historia que más me ha gustado de todas las veinte es “Echo”, en la que la receptora de tres Premios Nobel mejora artificialmente de su cerebro y termina prescindiendo de su cuerpo orgánico para descargar su conciencia en una caja negra de metal. Varada en la arena sirve de juguete para los niños que se divierten en la playa y, aunque les habla, nadie comprende su lenguaje. EnJoe se aleja de cualquier consideración sentimentaloide y establece una historia que plantea cuestiones interesantes relacionadas con la identidad del ser humano o el alcance y/o límites de la biotecnología.

“What Echo is speaking are the words Echo herself developed to understand the horizon that was known to Echo, within Echo´s own sandbox.”

Justamente este relato sirve para abrir el tema que creo subyace en la mayoría de los relatos, más allá de los temas ciencia ficcionales, fantásticos o Weird. El japonés examina en cada historia las capacidades del ser (humano o aumentado) para entender su realidad y comunicarla a través del lenguaje:

“She was not interested in the question of whether things that are clearly known can be clearly communicated.”

Nos moveríamos en el terreno de la filosofía del conocimiento (no voy a decir “epistemología” para no asustar a nadie) y del lenguaje. Es como si EnJoe suscribiese la idea de Wittgenstein: “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo” , una idea que Sapir y Whorf desarrollarían apostando por el idioma como determinante del pensamiento. El autor explora los límites de ese conocimiento, cuestionando una y otra vez sus propias afirmaciones, poniendo en tela de juicio lo dicho, e incluso lo percibido, por los personajes de las historias. Siguiendo un razonamiento aparentemente lógico y explotando una argumentación deductiva, propone que el lenguaje sea un programa que se ejecuta sin necesidad de hardware, como en el relato “Tome”.  En este sentido ¿sería el ser humano un programa dentro de una simulación informática?

Como veis, se trata del tipo de temas que pueblan el tiempo libre de los investigadores de física teórica. Habría muchos otros temas sobre los que podríamos especular, pero supongo que cada lector tiene sus querencias y sus fobias e interpretaría esta obra de acuerdo a ellos.

Me quedo con el título para una reflexión final. No creo que esté elegido al azar: Self-Reference Engine no es Self-Reference Machine. La elección del término “motor” es deliberada ya que EnJoe entiende su obra como un generador de ideas que transforma al lector en un agente activo. Es un texto sobre el que se puede volver ad infinitum para sacar nuevas conclusiones y descubrir referencias secretas. En líneas generales me ha gustado, unos relatos más que otros, aunque eso es lo habitual en este tipo de colecciones. Ya he comentado en Goodreads que no lo recomendaría a cualquier fan del género, porque no es una lectura cómoda y hace falta estar motivado para disfrutarla.