Hablando con Miguel Santander, cazador de estrellas y otros cuerpos celestes

Que el blog sea real no quiere decir que sea normal. Yo diría que uno de sus principales atributos es esa falta de normalidad, que él insiste en destacar como uno de sus encantos. El psicólogo me dice que todos los adolescentes se comportan de manera que a los adultos nos puede parecer extraña. Tuve que acudir a un médico de la mente virtual cuando descubrí al blog vestido de negro correteando por la casa. Inmediatamente pensé que estaba pasando por su fase gótica, por lo que me preparé para verlo pálido leyendo a Poe o a Bécquer por las esquinas.

No me hubiera parecido extraño que se hubiera convertido en gótico. Lo verdaderamente raro es que no lo es, como acabo de descubrir. Su semblante sonrosado y saludable por el ejercicio, el silbato que lleva colgado al cuello y las numerosas veces que me pita fuera de juego cuando ambos nos abalanzamos sobre el mando a distancia confirman mis sospechas: el blog quiere ser árbitro de fútbol.

Creo que ha contraído la fiebre futbolera que se siente en el ambiente estos días. Ahora, en vez de pasarme las cosas a la mano, me las lanza y, como mis reflejos no son los que eran, suceden dos cosas: 1) lo lanzado siempre acaba en el suelo y 2) soy enviada a lanzar un córner. En serio, así no se puede vivir.

El blog no deja de pensar en la alineación perfecta de un equipo imaginario. De hecho, ya tiene pensado al primer centrocampista, que resulta ser un conocido de todos nosotros porque acabamos de hablar de su primera novela. Nos referimos a Miguel Santander, por supuesto.

Si en el anterior post descubrimos El Legado de Prometeo, en esta entrada el blog no se ha podido resistir a entrevistar a su autor. Si no recordáis que Miguel es astrofísico y escritor, que nació en Valladolid hace 33 años, que ha sido finalista en numerosos premios literarios, que su novela corta La costilla de Dios impresionó tanto al Jurado del XXI certamen Alberto Magno que casi gana, y que con La epopeya de los amantes acaba de obtener el premio UPC 2012 de novela corta de ciencia-ficción, podéis acudir a su blog (http://miguelsantander.com). En este espacio, llamado Tras el horizonte de sucesos, podréis conocer más a fondo a este autor para el que la divulgación científica no está en absoluto reñida con la literatura.

Cristina: Antes que nada, muchas gracias por aceptar contestar nuestras preguntas. Hay quien dice que poner etiquetas es inevitable. ¿En qué sub-categoría del género de la ciencia ficción incluirías El Legado de Prometeo y por qué?

Miguel Santander: Antes que nada, gracias al blog y a ti por hacerlas, un placer. Si me tengo que quedar con una de las inevitables etiquetas, entonces El Legado de Prometeoes de ciencia-ficción dura. El motivo es que, a pesar de que la novela tiene muchas más cosas —como bien decís en la reseña—, pone especial énfasis en que la ciencia y la tecnología que aparecen sean verosímiles, y se permite especular con el “¿Qué pasaría si…?”

C: Como cazador de estrellas y otros cuerpos celestes –Miguel es astrofísico-, es obvio que te fascina el dinamismo del Universo. ¿Cómo se te ocurrió la historia de la novela? ¿Cuánto tiempo tardaste en escribirla? ¿Cómo se desarrolló el proceso de creación, desde que empezaste a reunir notas hasta que finalizaste el manuscrito?

MS: Todo empezó en clase, durante la carrera, cuando abordábamos la curiosa manera que tienen los agujeros negros de enredar con el tiempo, que transcurre a velocidad diferente según orbitemos más cerca o más lejos de ellos. Pensé que cierto efecto podría suponer una triquiñuela legal en un juicio, y escribí un relato, “Caída hacia la eternidad”, donde las leyes humanas chocaban frontalmente con las leyes de la física. Pero aquello no bastó: la idea se había apoderado de mí y no dejó de dar vueltas hasta que construí una novela a su alrededor.

Me llevó cuatro años y medio escribirla. El primero lo dediqué fundamentalmente a documentarme y esbozar a grandes rasgos personajes, trama principal y sub-tramas. Y el resto, a escribirla, sabiendo a grandes rasgos qué era lo que quería contar en cada capítulo, pero permitiéndome en todo momento saltarme el guión si la acción o los personajes así me lo pedían.

C: El blog no me perdonaría que no te hiciera esta pregunta: ¿De dónde crees que procede esa fascinación del ser humano por los agujeros negros?

MS: Imagino que de la fascinación que nos produce siempre lo desconocido, potenciada en este caso por unas características únicas que nos revela la  teoría de la relatividad general y que suponen un auténtico revulsivo para la imaginación: proceden de la muerte explosiva de estrellas gigantescas; ni siquiera la luz puede escapar de su interior; distorsionan el tejido del espacio-tiempo a su alrededor hasta el punto de llegar a intercambiar el papel del uno con el del otro… En resumen, ¡son una auténtica mina para la imaginación!

C: Creemos apreciar una miríada de influencias en la novela: la conexión entre los agujeros negros y la culpabilidad de Pórtico de Pohl; la tecnología de 2001: Odisea Espacial de Clarke;  la física aplicada a las ciencias sociales en alusión a Asimov; referencias mitológicas a los Argonautas y a Prometeo; alusiones a Shakespeare. ¿Puedes comentar las fuentes de inspiración de la novela?

MS: Hay un poco de todo, sí. Suelo echar mano del imaginario popular que nos dan la mitología y la religión para establecer analogías con la narración: desde el título, que alude a Prometeo, el titán que robó el fuego a los dioses para dárselo a los hombres, hasta el nombre de la nave, pasando por Trinidad, la IA de la nave, y las tres partes que la componen. La ventaja de estas referencias es que, cuando están bien escogidas, tocan una fibra de la mente del lector y crean una resonancia entre el mito y la narración, dándole cierta coherencia.

Mi mayor influencia en esta novela es —al menos a nivel consciente—, Arthur C. Clarke. De este autor envidio, sobre todo, su tremenda capacidad para imaginar e incorporar soluciones brillantes y realistas a muchos problemas de ingeniería espacial, algunos de los cuales tienen cabida en la novela.

Por supuesto, seguro que me dejo muchas otras influencias totalmente inconscientes. Pórtico de Pohl, por ejemplo. Recuerdo haberme enfadado tanto con el protagonista cuando la leí hace muchos años, que la exilié de mi mente y me negué a leer la segunda parte —error que enmendaré en breve. Pero, ahora que lo dices, es evidente que jamás se fue del todo…

C: Se trata de una novela dividida en tres partes, con un total de cuarenta y cuatro capítulos. Cada capítulo comienza con una breve cita procedente de textos conocidos –como el mito de los Argonautas o Romeo y Julieta de Shakespeare– aunque la mayoría son extractos de conversaciones, entrevistas, conferencias o artículos ficticios -como La Biblia del Ecologista-. ¿A qué se debe la estructura del libro? ¿Qué te llevó a incluir las citas?

MS: La estructura en tres partes responde al clásico “planteamiento, nudo y desenlace”. Con las citas intenté dar un contexto a los capítulos —siempre están estrechamente relacionadas con algún aspecto del mismo— y algo más de solidez al mundo en el que transcurre la narración. De ahí que se mezclen sin compasión citas de libros ficticios y reales, para crear cierto aire de “realidad”.

En el caso de las citas de Romeo y Julieta, me venían tan bien para lo que pretendía ilustrar que no pude resistirme a incluirlas  —una irreverencia por mi parte, sin duda.

C: En cuanto al estilo de El Legado de Prometeo, creemos que eres muy valiente al utilizar la primera persona cuando Daniel tiene visiones/alucinaciones provocadas por la Mnemosina, otro invento tuyo que nos apasiona. ¿Cuál es tu objetivo mezclando la narración principal en tercera persona con los pseudo flash-backs en primera?

MS: La primera persona permite un acercamiento mayor al personaje al convertirlo en narrador, es mucho más íntima, si se quiere. Ese aspecto la hacía perfecta para narrar un “viaje” de Mnemosina, en el que el usuario revive recuerdos tan intensamente como si estuviesen ocurriendo ante él… hasta que el abuso o la falta de concentración distorsionan los recuerdos o los borran, convirtiendo la experiencia en una pesadilla y al usuario en un ser taciturno y desmemoriado. Una droga aterradora y un vehículo eficaz para ahondar en lo más profundo del personaje en cuestión.

C: Una de las cosas más apasionantes de esta novela, desde nuestro modesto punto de vista, es la cuidada labor de creación de conceptos nuevos. Este es el caso de la termosociología que, como ya hemos mencionado, recuerda a la psicohistoria de la saga Fundación de Asimov. ¿Cómo se te ocurrió la termosociología?

MS: Como muchas otras ideas que hay en la novela, surgió de una conversación entre amigos. En este caso hablábamos de antropología, de la corriente materialista de Marvin Harris, entre otros. De cómo una cultura podía ser reducida a una serie de parámetros objetivos y medibles que representaran el conjunto de la misma y permitieran, hasta cierto punto, predecir su devenir. Y de ahí saltamos a la termodinámica, donde ocurre lo mismo pero con gases: el movimiento de cada átomo es impredecible, pero el conjunto sigue unas pautas muy claras determinadas por la presión, la temperatura, etc. El resto fue tirar del hilo y hasta que salió algo parecido a la psicohistoria de Asimov, pero con un cariz más físico que matemático.

C: Desde el blog no nos cansamos de defender la idea de que las buenas historias de ciencia ficción son aquellas en las que los personajes están trabajados y no son meras excusas para contar una trama especulativa. En El Legado de Prometeo hay una interesante colección de personajes ¿Qué proceso sigues a la hora de desarrollar un personaje?

MS: No sigo ningún proceso de manera metódica. A veces mezclo rasgos de amigos o conocidos hasta moldear una personalidad única; otras es la trama la que pide a un personaje más fuerte o más débil, más cínico o más comprometido; algunos personajes, incluso, se resisten a ser moldeados y hacen lo contrario de lo que tenías previsto para ellos, como Marco y Ioanna, quizá los dos más rebeldes.

Si bien hago una ficha de cada personaje resumiendo sus características, historial y personalidad, jamás están completos si no los entiendo, si no soy capaz de ponerme en su pellejo, comprender sus emociones y motivaciones en cada momento, y encontrarles la voz. Es sólo entonces cuando “cobran vida” y parece que se escriban solos, que es una de las sensaciones más maravillosas que he tenido escribiendo. (Luego ocurre que tus propios personajes te acaban despertando profundas simpatías o antipatías, pero eso es otro cantar.)

C: El blog quiere ser una ventana abierta al género, intentando dar a conocer obras de diversos países. Nos preocupa el aplastante anglo centrismo existente, lo cual no quiere decir que nos gusten -y mucho- títulos en ese idioma. El Legado de Prometeo es un propuesta más cercana: sus principales personajes son españoles, la gente en la nave Éxodo brinda con cava, hay referencias a lo que un día fue Castilla. ¿Cómo ves el panorama del género a nivel nacional en particular y en español el general?

MS: Creo que, al menos en España, siempre hemos tenido cierto complejo de inferioridad que nos lleva a menospreciar lo nuestro. Nos ocurre con el cine, cuando hay auténticas joyas y, si bien no es el caso de toda nuestra literatura, ocurre también en el género de la ciencia-ficción. Conozco autores que usan un seudónimo anglófono en un intento de sortear este escollo.

Eso, sumado a la dificultad de destacar en una librería frente a la garantía que supone cualquiera de los grandes —casi todos del ámbito anglosajón—, hace muy difícil despegar en un mundillo tan reducido como es el de la ciencia-ficción en España.

A pesar de eso, hay muy buenos autores y obras en español, e iniciativas loables en forma de editoriales pequeñas que promueven y difunden activamente la ciencia-ficción en español. Espiral y Grupo AJEC son dos ejemplos dignos de mención.

C: Al final de la novela aclaras las premisas en las que te has basado para elaborar la trama científica. Para ti mantener una cierta coherencia científica es una tarea clave en la novela. De hecho, no podríamos entender el género sin su vertiente científica, pero ¿en qué medida crees que la ciencia ficción –literatura y cine- influye en la ciencia?

MS: La relación entre ciencia y ciencia-ficción es una autovía de doble sentido. Ambas tratan de imaginar y especular sobre lo que sería posible a partir de lo que sabemos que es posible, y se retroalimentan mutuamente: no somos pocos los científicos e ingenieros que en nuestra infancia quedamos fascinados por los extraños planetas, la exploración espacial, las inteligencias artificiales o las redes cibernéticas de realidad virtual descritas en las historias de ciencia-ficción, que estimularon nuestra imaginación y ayudaron a despertar nuestra vocación científica.

El escritor de ciencia-ficción —al menos en su vertiente dura— toma conocimientos y tecnología que el científico ha puesto en el horizonte lejano y nos los acerca, nos los hace plenamente palpables. Julio Verne nos llevó a la Luna más de un siglo antes de que Neil Armstrong dejara allí su huella, y Clarke y Kubrick nos hicieron volver un año antes con sorprendente realismo. Es indudable que este proceso de acercar lo lejano cuando aún no es factible estimula a generaciones de científicos e ingenieros a dejarse la piel por hacerlo posible. No tengo cifras, pero apostaría a que la mayoría de los investigadores que trabajan en proyectos serios de construcción de un ascensor espacial han leído —y quedado impresionados por— novelas como Las Fuentes del Paraíso de Arthur C. Clarke o la Trilogía de Marte de Kim Stanley Robinson.

C: Antes te hemos preguntado por el proceso de escritura. La novela ha sido editad por la Iniciativa Mercurio http://www.imercurio.com/es/prometeo.html y está disponible a través de Amazon España tanto en libro tradicional como en e-book. ¿Cómo se desarrolló el proceso de edición? ¿Qué opinión tienes del e-book? ¿Cómo ver el mercado editorial español?

MS: Soy algo fetichista del libro en papel, me gusta su tacto, el rumor del papel al pasar la página, lo bien que decora una estantería, la rapidez con la que uno busca esa escena que quiere releer… ¡me gusta hasta su olor! Pero reconozco que el e-book es el futuro, y acabaré pasando por el aro y comprándome un lector. Bien mirado, no me costará tanto: mi profesión me obliga a mudarme cada par de años, y cada mudanza es más infernal que la anterior por culpa de los libros que se van acumulando.

En cuanto al proceso de edición, estoy muy contento con la forma de trabajar de la editorial. La edición ha sido muy fluida y ha habido mucha comunicación, sobre todo con la portada, donde me han dejado total libertad creativa para llevar a cabo la idea que yo tenía —la Éxodo frente a una visión realista de un agujero negro— y que Pablo Bonet ha plasmado tan magníficamente.

Y, por encima de todo, estoy muy contento con la política de la editorial acerca del precio del e-book, 4 veces más barato que la edición en papel. Me parece una declaración de intenciones en un mundo donde muchas editoriales quieren aprovecharse inflando artificialmente el precio de una obra en su edición electrónica. No se a ti, pero si a mí me dicen que un libro en papel vale 20€ y en e-book 16€, me parece que me están tomando el pelo, simple y llanamente. Y ese no es ni de lejos, creo yo, el camino ni la actitud para solucionar el problema de las descargas, para el cual todos —tanto industria como consumidores— debemos estar dispuestos a cambiar de mentalidad y ponernos en la piel del otro. Sin eso, el diálogo jamás será posible y la batalla estará perdida para todos los bandos.

C: Para terminar y parafraseando a un personaje de la novela: ¿es cierto que “Prometeo es el solista de tu orquesta”?

MS: Jaja, no, ni mucho menos. Hay mucho que vivir, y muchas otras historias en el horizonte.

C: Mil gracias, Miguel, por dedicarnos tu tiempo. Podríamos hablar horas, pero sabemos lo ocupado que estás no solo en tu trabajo sino en la promoción de la novela. No queremos robarte más tiempo aunque… bien mirado, como estamos tan cerca de un agujero negro… el tiempo pasa más despacio ¿no? ¡Jajaja! Un saludo muy cordial.

MS: Jeje, otro para vosotros.

El legado de Prometeo de Miguel Santander: domesticando agujeros negros

¿Qué tienen que ver los libros con los agujeros negros? Eso es lo que le pregunto al blog que anda más raro de lo normal. Porque “raro” es su estado “normal”, solo que ahora está “más raro”. Me contesta que ambos, libros y agujeros negros, poseen una extraordinaria fuerza de atracción: una vez que te atrapan, no puedes resistirte a su influjo. Le digo que esa es una comparación fácil. Me mira de reojo con aire de autosuficiencia y me contesta que, además, comparten secretos. Insisto en que me aclare este punto. Dice que está muy claro, que se trata de objetos que dan paso a otras realidades. Me quedo pensando, intentando procesar esta última reflexión.

El blog me deja pensativo mientras se pasea enfundado en una camiseta que dice “Lo que sucede en el horizonte de sucesos, se queda en el horizonte de sucesos”. Lleva unos días que no para. Ha decidido abrir un negocio. Lo habéis oído bien: el  blog es emprendedor. Eso callará muchas bocas, creo yo. A los que aún dudan de su existencia, tengo que decirles que darse de alta en autónomos y conseguir la tarjeta de la seguridad social es la fórmula para dotar de realidad a cualquier ente en este Universo.

El negocio online que el blog ha montado tiene que ver con la moda, dice él. Por “moda” se entiende la venta a través de su página web de camisetas con mensajes relacionados con las ciencias. Vende modelos para señora y caballero, tiene una colección dedicada a los más pequeños y su serie “estrella”, nunca mejor dicho, es la dedicada a los agujeros negros. Mensajes como “Déjate arrastrar” o “Recuerdo de mi visita a un agujero negro” junto con imágenes de esta singularidad espacial hacen furor en las redes sociales.

Le pregunto cómo se le ocurrió la idea de hacerse empresario. Me mira de arriba abajo y deposita en mis manos una copia del libro El legado de Prometeo del vallisoletano Miguel Santander. Me recomienda que lo lea porque es una continua fuente de inspiración para él. Suspiro y le hago caso.

Un astro-thriller

En nuestro país la novela está editada por Iniciativa Mercurio y puede adquirirse a través de Amazon España tanto en formato tradicional http://www.amazon.es/Legado-Prometeo-Miguel-Santander-Garc%C3%ADa/dp/8415511108/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1338301120&sr=8-1 como en e-book http://www.amazon.es/Legado-Prometeo-Letras-Apócrifas-ebook/dp/B0083UU1L2/ref=sr_1_2?ie=UTF8&qid=1338301172&sr=8-2

Me sumerjo en un mundo que me resulta a la vez familiar y extraño. Me parece familiar el entorno de los personajes principales, Daniel y Marco. Estos padre e hijo presentan los problemas existentes en muchas relaciones paterno-filiales y, además, son españoles. Se agradece que una historia de estas características, un auténtico thriller de ciencia ficción “hardcore”, tenga raíces españolas y se aleje de los habituales escenarios anglófonos.

Lo extraño, entendido aquí como “lo diferente”, proviene de las novedosas premisas en las que se basa la narración. El descubrimiento de un agujero negro en las “inmediaciones” del sistema solar pone en marcha una cadena de acontecimientos que cambiará el rumbo de la historia de la Tierra. La misión ‘Prometeo’ se organiza para lanzar una macro-nave espacial, la ‘Éxodo’, con el objetivo de llegar hasta las proximidades del agujero negro y extraer energía virtualmente inagotable y sostenible. El precio a pagar es viajar durante cuarenta años en un espacio limitado para obtener una esperanza de cara al futuro energético de la humanidad.

Los protagonistas, Daniel y Marco, se presentan casi como un único personaje que parece desdoblarse durante el trascurso del viaje espacial, que los encierra juntos en una nave de 150 metros de diámetro. Si Daniel es un astrofísico brillante con un interés obsesivo por los agujeros negros, Marco se decanta por las ciencias sociales y nunca se deja dominar por su trabajo. Si el padre deja que el sentimiento de culpabilidad destruya su vida, el hijo despliega un desdén hacia la misma ante un proyecto de vida impuesto. Es como si el mismo personaje apareciera en dos versiones distintas procedentes de dimensiones paralelas. Cuando leemos las andanzas de Marco, tenemos la impresión de que se trata de la vida que Daniel hubiera elegido si hubiese conocido de antemano su propio destino.

El blog dice que me estoy enredando en marañas espacio-temporales. Le respondo impaciente que se meta en sus propios asuntos. Me gustaría preguntar a Miguel, el autor de El legado de Prometeo, cuánto hay de él mismo en este complejo personaje dual… pero supongo que todo el mundo se lo debe preguntar, así que me morderé la lengua. Porque tenemos previsto acribillar a preguntas a este astrofísico que no para de ganar premios literarios. En 2009, su novela La costilla de Dios acabó finalista en el XXI Certamen Alberto Magno y hace unos días La epopeya de los amantes ganó el Premio UPC 2012 de novela corta. Y eso que el chico es de ciencias.

Se ve que Santander está empeñado en romper todas las leyes físicas y lógicas porque, además de su carrera científica como oteador profesional de cuerpos celestes, hay que sumarle una interesante andadura literaria y divulgativa. Mantiene un blog llamado, como no, “Tras el horizonte de sucesos” (http://miguelsantander.com) en el que hace cosas tan difíciles como explicar de una manera sencilla y entretenida complejos conceptos astronómicos. Además, colabora regularmente con la web Amazings (www.amazings.es), parada obligatoria para los que quieran estar al tanto de los últimos contenidos científicos que pululan por la red.

Quienes busquen una novela de intriga en la que los intereses económicos e ideológicos luchan por monopolizar el poder, han dado con la historia adecuada. Rica en personajes con personalidades trabajadas, la trama se desarrolla durante los años que llevan a la ‘Éxodo’ a encontrarse con el agujero negro. La dinámica social que se desarrolla en la nave y los acontecimientos que tienen lugar de manera paralela en nuestro planeta, ofrecen una propuesta narrativa innovadora, en la que el relato en tercera persona se ve salpicado de “alucinaciones” inteligentemente escritas en primera persona. Cada uno de los cuarenta y cuatro capítulos divididos en tres partes comienza con un extracto de un documento o entrevista, elaborados ex profeso por Santander como si se tratase de citas verdaderas.

El autor intenta en todo momento ser fiel a las premisas científicas que sostendrían una misión tan ambiciosa como la ‘Prometeo’: desde la estructura y funcionamiento de la nave; el proceso de selección de la tripulación; y el desarrollo de la misión en todos sus aspectos, hasta la tecnología que controla y sostiene la vida en dicho ecosistema artificial. Sentimos una especial fascinación por ‘Trinity’, la inteligencia artificial tricéfala que gestiona los procesos de la ’Éxodo’, pero nos resistimos a hablar de ella, no vaya a ser que desvelemos demasiado de la trama.

Se podría decir que el propio agujero negro, ‘Némesis’, es un personaje en sí mismo cuya ausencia influye en la vida de los habitantes de la nave. Ansiado pero inalcanzable, destructivo pero útil, lejano pero muy presente, este fenómeno dirige en cierto modo y sin saberlo la existencia de todos y cada uno de los tripulantes de la ‘Éxodo’.

Lo mejor de la novela es que a pesar de la fidelidad científica que rezuma, es muy entretenida gracias a un ritmo que aumenta de intensidad, como si estuviéramos en un acelerador de partículas. Este verano merece la pena embarcarse en la ‘Éxodo’ y conocer su tripulación porque la historia combina acción, amor, erotismo, aventuras, suspense, ciencia ficción, conspiraciones, relaciones disfuncionales y tecnología punta.

El blog sigue muy ocupado gestionando su incipiente empresa online. Si ya era difícil controlarlo antes, ahora que empiece a ser un empresario de éxito no habrá quién le tosa.

Consulto mi e-mail y me sorprendo. Acaba de llegarme una factura de un pedido que no recuerdo haber hecho por un importe considerable.

La sombra de la sospecha se cierne sobre mí. Llamo a voces al blog. Se presenta ante mí desafiante. Le pido explicaciones. Me responde que se ha tomado la libertad de realizar en mi nombre el pedido inaugural de su negocio. ¿Cómo no va a apoyar un padre a su hijo?

No tengo palabras.

 

Bradbury: ciencia ficción incombustible

Debía tener doce o trece años cuando me di cuenta de que la ciencia ficción formaba parte inextirpable de mi vida. Fue a raíz de una humillación más o menos pública, como todos los traumas adolescentes. Nos había pedido diseñar en clase la portada de un periódico utilizando la estructura editorial de la prensa existente con su cabecera, sus noticias en columnas, sus titulares y sus imágenes alusivas. Aquella mañana llegué orgullosa con mi creación debajo del brazo.

A mis ojos, el periódico que me había inventado era “de otro mundo”. Su diseño llamaba la atención porque era muy original en forma y contenidos. Cuando vi desfilar a mis compañeras con sus trabajos empezaron a entrarme sudores fríos. Todas habían realizado réplicas exactas de El País, el ABC y El Correo. Yo había concebido un periódico llamado “Diario Marciano” en el que las noticias internacionales provenían de otras galaxias y la información local se “reducía” a la de los confines de nuestro sistema solar. Mi trabajo quedó relegado al último lugar en el enorme corcho que al fondo de la clase exhibía las obras de todas mis compañeras. Volví a casa totalmente devastada.

Años después, hurgando en las entrañas de una biblioteca pública, encontré un libro del que nunca había oído hablar. Su título, Crónicas Marcianas (publicado en España por Booket y Minotauro), me hizo recordar inmediatamente mi patética incursión en el mundo editorial de mis días colegiales. Aquél se parecía al título de mi diario inventado y llena de curiosidad me puse a navegar por sus páginas. Se trataba de un libro extraño porque no era una novela propiamente dicha sino una colección de cuentos con un cierto hilo conductor de fondo, pero que muy bien podían leerse de manera independiente.

No pude dejar de leer. Terminé el libro sentada en suelo, ajena al paso del tiempo. Días después adquirí mi propia copia y desde entonces aquel libro me ha acompañado allí donde he ido, sobreviviendo mudanzas y descubriendo juntos lugares nuevos. El tipo que lo había escrito se llamaba Ray Bradbury. Él me enseñó a adoptar otro punto de vista. En sus historias, los Otros –robots, extraterrestres o monstruos- tienen voz, sentimientos y opiniones y los seres humanos dejan de ser el centro del universo. Me acercó a un estilo narrativo lírico y preciso, repleto de humor, ironía y potentes imágenes, y a una variedad de temas especulativos que trascienden el ámbito de la ciencia ficción. Su contribución a la popularización de estas temáticas permitió acercarlas a una audiencia más amplia y a mejorar su valoración por parte de la crítica literaria.

Hay muchas otras personas que como yo sintieron la desaparición de Ray Bradbury el pasado 5 de junio. Quiero agradecer a todas las que aceptaron formar parte de este artículo, que respondieron a mi llamamiento en Twitter y Facebook y que han aportado su contribución. Les pedimos que compartiesen su libro preferido del autor norteamericano y las razones de su elección.

Un alegato contra la censura

“Lunes, arde Millay, miércoles, Whitman, viernes, Faulkner. Hazlos cenizas y luego quema las cenizas” dice el protagonista de Fahrenheit 451 (DEBOLSILLO y Minotauro).

Han sido muchos los que han contestado que ésta era su obra favorita del universo Bradburiano. El autor británico Alastair Reynolds @AquilaRift lo destaca: porque lo leí en la escuela y la imagen central de bomberos quemando libros es maravillosamente simple. Luis @lmayorgas coincide con ReynoldsAunque leí Fahrenheit 451 hace mucho tiempo, siempre me ha impactado la imagen de los Hombres-Libro. Para Anika de la web Anika Entre Libros @anikalibros es un libro favorito por visionario y reivindicativo. [Lo he] leído en novela y en comic. Los de Libros.com @libroscom dicen que: Siempre nos pareció curioso el personaje de Montag, aunque tuviera como misión quemar libros. ‏‪

@A_pHOBOS destaca de esta novela las sensaciones que deja, está a la altura de 1984Un Mundo Feliz. Pedro desde @leemaslibros comenta: una distopía donde se queman los libros no pudo dejar de impactar a un joven lector. Para Javier @hansard es la primera distopía que leyó: Una novela universal e inolvidable. La lucha del saber contra el miedo. El bloguero de @lasletrasmolan reconoce que la novela le gusta por la reflexión sobre el poder de la lectura y el afán de los poderosos por demonizarla para dominar a las masas.

El fanzine de lo fantástico La Espada de la Tinta @EspadaenlaTinta señala a Fahrenheit 451 como su obra predilecta por el imperecedero amor a los libros que despierta. Pero no sólo a ellos, sino a la literatura. Germán ‏‪@germanpv contesta que espor la importante crítica hacia la censura que supone por sí mismo y los creativos de theroomrooms´ @theroomrooms que por tratar un tema tan actual, la defensa de la cultura y educación, algo que nuestro gobierno pone en peligro.

La siempre interactiva Otilia @otiliamartin responde que esa obra le gusta porque en un mundo sin libros, la idea de que cada persona memorice y “sea” uno me parece fascinante. Félix @M4ugan, bloguero y podcaster en La biblioteca de Trantor, destaca que es uno de los mayores alegatos en defensa de los libros como vehículo para el pensamiento crítico. El Kanijo más grande del mundo divulgativo @CienciaKanija indica que esta obra resalta la importancia de la literatura como libertad del individuo y la sociedad.

Para Arturo @elprofedefisica la novela combina futurismo sin necesidad de naves espaciales. Ahonda en nuestra psique y muestra dónde podemos llegar. La twittera Clarisse @ClarisseIsidoro, que se hace llamar así por el personaje de Fahrenheit 451, opina que la novela muestra que las ideas son suficientes para cambiar este mundo. Y va siendo muy necesario. La autora de La Marca del Guerrero @LaMarcaDelGuerr contesta que es ¡Un clásico! No puede faltar. ¿Por qué? Simplemente fascinante y curiosa la razón por la que se le ocurrió.

Tras la incesante labor divulgadora de @ondasolitaria se encuentra Sergio, que opina que esta historia de Bradbury es mi favorita. La sociedad que refleja cada día es más real. Por desgracia… Por su parte Juan Manuel co-fundador del fanzine digital sobre videojuegos Nivel Oculto @Niveloculto destaca Farenheith 451, pero recuerdo con cariño un relato de El Hombre Ilustrado llamado Caleidoscopio.

Gavin Rothery, Director de Arte y de Efectos Especiales de la película Moon (2009), confiesa: me encanta la manera en la que una historia muy personal, casi a pequeña escala, se enmarca en un contexto enormemente amplio. Esa es la forma en la que se deben abordar los grandes conceptos: acercarlos a la gente contándolos como una historia cercana. No es mera coincidencia que sea probablemente su trabajo más famoso.

El escritor y director Tim Hole @Indievolution dice: tengo que añadir Fahrenheit 451 a mi lista de finales de ciencia ficción inolvidables. Es increíblemente poético. La escritora Lucía Etxebarria @LaEtxebarria reconoce que Fahrenheut 451 es una obra maestra. El director y “contador de historias” David Galán Galindo @dggalindo1982 quiso homenajear esta novela con La Máscara de Muerte 451En mi caso se quemaban cómics, claro. http://www.galsolo.com/2010/08/la-mascara-de-muerte-451-mask-of-doom.html Miquel @Qdony comenta que como metáfora es libro muy potente.

El periodista David Bollero https://www.facebook.com/david.bollero.5 dice: En realidad solo he leído uno [de Bradbury], Fahrenheit 451, y lo elijo porque se me antoja visionario, inquietantemente visionario de hacia dónde caminamos con las últimas medidas políticas para la Cultura y la Educación.

El escritor Vicente Hernándiz https://www.facebook.com/vicentehernandiz comparte con nosotros la siguiente reflexión sobre Fahrenheit 451Destaca la importancia de los libros en un futuro donde, tras un desastre, los gobernantes imponen su voluntad sin que los ciudadanos puedan disponer. Los libros son el saber y bajo el epígrafe de que los conocimientos han provocado la catástrofe, se trata de subyugar al ciudadano. La ignorancia hace sumisos.

El cineasta Montxo Armendariz @montxoarmendar destaca Fahrenheit 451, porque además de su brillante estilo narrativo, es un alegato contra la intolerancia y una premonición de a donde nos conduce una sociedad basada en la negación de los pilares fundamentales de la educación: la lectura y el pensamiento.

Crónicas deshumanizadas

“La nave vino del espacio. Vino de las estrellas, y las velocidades negras, y los movimientos brillantes, y los silenciosos abismos del espacio. Era una nave nueva, con fuego en las entrañas y hombres en las celdas de metal, y se movía en un silencio limpio, vehemente y cálido. Llevaba diecisiete hombres, incluyendo un capitán. En la pista de Ohio la muchedumbre había gritado agitando las manos a la luz del sol, y el cohete había florecido en ardientes capullos de color y había escapado alejándose en el espacio ¡en el tercer viaje a Marte!”. Con este pasaje comienza el cuento “La Tercera Expedición” de Crónicas Marcianas.

El portal de la literatura fantástica y de ciencia ficción @literfan, comenta que su libro preferido es éste, por su profundo poder evocador. Al escritor mexicano Alberto Chimal @albertochimal esta obra le parece la más destacada de Bradbury por la forma en la que condensa una visión entera de la vida en una visión del futuro.

Javier @javromara afirma que la novela encierra a todos los Bradburys, melancolia, poesía, humor, terror… Para Luis Felipe ‏‪@Rokko69_RM, el relato “Encuentro nocturno” recogido en Crónicas Marcianas le dejó huella porque trata de dos seres que coinciden en un lugar pero pertenecen a épocas diferentes. Por alguna razón pueden verse y comunicarse. Creo que las relaciones humanas, las importantes, tienen mucho de eso. Sincronizas por un breve suspiro con quien amas.

Guillermo @casiopeaexpres responde que está contada desde el extrañamiento y no desde la empatía y porque unos negros se compran un cohete. Para @Antonomasico se trata de una colección de relatos fabulosa, pionera en el género; llena de fantasía, reflexión y poesía.

Ricardo https://www.facebook.com/ricardo.acevedoesplugas, uno de los directores de la revista digital miNatura,  nos contesta que le gustó en especial el relato Los músicosporque muestra como un grupo de niños se mete a jugar entre los ya destruidos hogares de una ciudad marciana muerta. Allí encuentran y juegan con los cadáveres y calaveras de seres que habían sido marcianos. Sin embargo, lo hacen rápidamente debido a que los “bomberos” -en referencia a Fahrenheit 451 – llegarían pronto a quemar los restos de esas ciudades marcianas destruidas.

Manuel @mahernandezg, el autor venezolano de Yo, Virtual (publicada bajo demanda y disponible en Kindle) reconoce que la obra le gusta porque fue mi primer libro de Bradbury y por enseñarme que los marcianos, a fin de cuenta, somos nosotros mismos.

La bióloga y escritora canadiense Julie Czerneda https://www.facebook.com/JulieCzernedaOfficialFanPage nos responde: Aunque hay muchas historias de Ray Bradbury que me llaman la atención, Crónicas Marcianassigue siendo mi favorita. Aporta la elegancia y la gracia de la fantasía, el realismo y el valor de un trabajo literario popular y la capacidad para maravillar incluida en la mejor ciencia ficción. Bradbury sabía cómo apelar a la imaginación y siempre conseguía reunir las palabras para trasnmitirla. Le echaremos de menos.

El astrofísico y escritor Miguel Santander @migusant nos comenta que Crónicas Marcianas es casi poesía en prosa. Jesús @Jesusdelrio66 reconoce que la obra le gustópor el escalofrío de reencontrar a tu padre muerto y las lágrimas por las oportunidades perdidas.

Gavin Rothery no se resiste a contarnos que siente debilidad por la adaptación televisiva de este título: Aparentemente Ray la encontraba aburrida. Era realmente lóbrega y permaneció conmigo en mi niñez: ciencia ficción de la vieja escuela. La veía cuando era muy pequeño y  aunque no podía seguir la historia, las imágenes me persiguieron, sobre todo las ciudades muertas y los girocópteros.

Pablo @pbuydid confiesa: siempre me apasionó Crónicas Marcianas. Nunca pude leer Farenheit 451. Aparte de eso, he leído cuentos cortos de él (Bradbury) por la mezcla de emociones en sus relatos. Desde relatos emotivos hasta los que te llenaban de suspenso. Me hizo vivir la Aventura. Sergi @SergiBellver afirma: no puedo elegir entre Farenheit 451 y Crónicas Marcianas porque las dos son obras maestras. La editorial con sede en Barcelona, Ático de los Libros ‏‪@AticoLibros resalta también esta obra por lo que representó para nosotros leerla de jóvenes.

Tatuajes animados, viajes temporales y veranos fantásticos

“El hombre ilustrado era una acumulación de cohetes, y fuentes, y personas, dibujados y coloreados con tanta minuciosidad que uno creía oír las voces y los murmullos apagados de las multitudes que habitaban su cuerpo”. De esta forma se describe en la historia homónima al individuo tatuado cuya piel es un lienzo interactivamente visual.

Para Francisco Juarez @DANZAFRACTAL su obra favorita de Bradbury es sin duda, es El Hombre Ilustrado… Maravillosa marea de historias alucinantes sin relación, aparte de su belleza u horror… Para el escritor Mateo Coronado @mateocoronado los relatos recopilados en El hombre ilustrado creo que siguen de actualidad por el sentido profundo de sus relatos, que no han perdido actualidad. Como la buena literatura, sabe envejecer.

José Antonio @librosybitios también ha elegido este libro por la variedad y calidad de escenarios y tramas. Elías, desde su blog Sentido de la Maravilla @odo resalta El hombre ilustrado por la capacidad de evocar imágenes con cada historia.

Muchos de los que respondieron a nuestro llamamiento no pudieron decantarse por una única obra de Bradbury. El escritor y periodista José Luis Merino, autor del blog Ladrones de Fuego de El País, nos cuenta: adquirí hace muchos años cinco libros de Bradbury, porque tenían dentro cuentos cortos -era la época de búsqueda afriebrada por las historias cortas- (…) editados por Minotauro-Edhasa (…) No me acuerdo cuantos de esos relatos leí. [Bradbury] tal vez que fuera quien primero se empeñó en ”caminar por el espacio”.

El blog Literatúrame @literaturamenet recuerdan los clásicos indispensables Crónicas Marcianas y Farenheit 451 además del cuento largo Halloweniano o los cuentos de El Hombre Ilustrado. ¡Todo bueno!

Para el cineasta Alex de la Iglesia @AlexdelaIglesia lo mejor de Bradbury se puede experimentar en el cuento Tiranosaurius Rex recogido en la antología  Las maquinarias de la alegría (Minotauro). Al escritor Juan Gómez-Jurado ‏‪@JuanGomezJurado le gusta particularmente. El país de octubre (Minotauro) porque me sobrecogió su cruda profundidad. Jean ‏‪@jean_mallart destaca otro título: Cuentos espaciales (S is for Space) de Lumen, que es un poco como El hombre ilustrado pero más redondo (e ignoto).

Alberto @Moguei responde: mi obra preferida de Bradbury es el relato El ruido de un trueno, trascendental para futuras obras sobre viajes en el tiempo. Su atmósfera, su cuidado punto de partida y su impactante final han contribuido de manera evidente al género de la  ciencia ficción. Este cuento está recogido en el libro Las doradas manzanas del sol (editado por Minotauro).

@TAKHISISEAM reconoce que su obra preferida es El ruido de un truenoMe gustan las implicaciones que puede tener un viaje temporal al pasado y cómo puede alterar el futuro. Salvador @sbautlo coincide y añade: me gusta el tópico de la ciencia ficción del viaje en el tiempo.

La escritora Amy Thomson https://www.facebook.com/amy.thomson.75 nos revela que su libro favorito es El vino del estíoen parte porque está hermosamente escrito. Empecé a leer ciencia ficción al mismo tiempo que aprendía el alfabeto: AsimovBradbury y ClarkeBradbury me enseñó a amar un bonito estilo de prosa a una edad en la que la mayoría de los niños aún leían libros con ilustraciones. Devoré sus colecciones de historias cortas que dejaron una profunda huella en mi gusto literario. Pero El vino del estío (Minotauro) destaca como una obra perfecta.

Gregorio Belinchón @gbelinchon, periodista de cine de El País, ha elegido también El vino del estíoporque yo también pasé veranos extraños en mi infancia, aunque no como ese que mezcla lo fantástico y lo real.

Maria @mselke01 reconoce que su obra favorita es la versión ilustrada de Homecoming, aunque también me gusta De la ceniza volverás (Minotauro). [Del primero] me encanta la extraña familia con su hijo extrañamente normal y de qué manera muestra el tema recurrente de la integración.

Luis @addkerberos, una de las cabezas pensantes detrás de la publicación digitalmilinviernos, menciona Remedio para melancólicos (Minotauro) y la describe como una colección de relatos distinta a Crónicas Marcianas -que también adoro. Porque aunque pertenece al universo de las “Crónicas” no pretende un hilo temático, sus historias son más desenvueltas.

El escritor británico China Miéville ha querido colaborar en este humilde homenaje a Bradbury a través de un correo electrónico. En sus propias palabras “su texto clave para mí es una historia corta llamada El hombre del piso de arriba, por su imaginería incansablemente macabra, camuflada por su habitual tono encantador y la imagen que presenta al final. Es un trabajo extraordinario.

El blog por fin se pronuncia. Pero no habla. Le veo encharcado en un mar de bits. Debe ser que las criaturas virtuales no lloran. Expresan su tristeza dejando caer jirones de información. Sin duda, la pérdida de Bradbury le ha afectado más de lo que a el/ella/ello le gustaría admitir.

Quiero dedicar esta entrada a @RCardonet que también nos ha dejado. No creo en paraísos o reencarnaciones pero si en el poder de la imaginación. Por eso quiero pensar que seguramente estará compartiendo una nave con Bradbury camino al cinturón de asteroides de Kuiper y ganándole al Pasapalabra. Ya os echamos de menos.

El papel de la ciencia ficción en la educación

Es duro educar a un blog.

Digo esto porque el sujeto a educar, o sea el blog, no reconoce la necesidad de adquirir conocimientos. Es curioso, viniendo de una criatura virtual. Yo tenía la impresión de que este tipo de seres tendería al “geekismo”, a la “empollonería” incontrolada, a una inagotable sed de sabiduría. Pero no este blog. Quizás por rebeldía juvenil o por cabezonería genética, no quiere ni oír hablar de libros de texto.

Por eso se me ocurrió que la mejor manera de motivarlo sería utilizar aquello que le apasiona: la ciencia ficción en todas sus formas, versiones, embalajes y aspectos. Mi particular rastreo online sobre este tema me llevó a entrar en contacto con varias personas que en diferentes puntos geográficos han puesto en marcha interesantes iniciativas en las que la ciencia ficción se emplea como herramienta educativa.

Aprender idiomas con George Lucas

Sin ir más lejos, una amiga mía que vive en Oriente Medio me contó que utiliza las películas de La Guerra de las Galaxias para enseñar español a sus hijos. Los pequeños, de 6 y 8 años,  se están educando en un sistema educativo francófono y aprenden inglés y árabe en el colegio de manera obligatoria. La única manera de forzarlos a expresarse en el idioma materno es ponerles los 6 episodios de la saga de George Lucas. Ella dice que frases icónicas como la famosa “Luke, yo soy tu padre” le permite explicar a sus hijos la diferencia entre los verbos “ser” y “estar”, una apreciación que no existe en la expresión original en inglés.

Física y Ciencia Ficción

No hay que marcharse fuera de España para encontrar entusiastas del género que apuestan por utilizarlo en las aulas. Al asturiano Sergio L. Palacios, doctor en Física por la Universidad de Oviedo, lo conocí casi por casualidad a través de Twitter. Autor del conocido blog Física en la Ciencia Ficción Plus http://fisicacf.blogspot.com/, su incesante labor divulgativa le ha llevado a publicar a lo largo de los años libros como La guerra de dos mundos: el cine de ciencia ficción contra las leyes de la física o Einstein versus Predator con la editorial Robinbook.

La afición por la ciencia ficción llegó a este avilesino muy pronto. “Yo soy apasionado del género desde que estaba en el vientre de mi madre. Allí ya estaba en estado de animación suspendida, como debe ser para viajar a estrellas lejanas”, comenta el propio Palacios“La ciencia ficción me apasiona porque es APASIONANTE. No hay mejor forma de viajar a otros mundos, a otros universos que a través de una película o una novela de ciencia ficción.”

Palacios, que lleva más de veinte años utilizando en sus clases material perteneciente a esta temática, reconoce que se trata de un género muy popular entre la gente joven y que su poder de atracción lo convierte en un vehículo extraordinariamente eficaz a la hora de canalizar conocimientos. “Visionar una película de ciencia ficción en el aula constituye una manera perfecta de poner a los alumnos en la situación de afrontar un problema de física (química, matemáticas, biología, etc.) desde un punto de vista más real, no distorsionado por el estilo falseado e irreal característico de los libros de texto,” señala el físico asturiano. “En una escena de cine puede haber más ciencia que en un capítulo entero de un libro de texto. El modo de pensar de los estudiantes cambia y evoluciona con la forma en que les plantees los problemas. Con el cine de ciencia ficción, el espíritu crítico y escéptico se desarrollan de forma natural. Y finalmente está el aspecto motivador de la ciencia ficción. Siempre es mejor una nave espacial alienígena que una polea o un plano inclinado.”

Precisamente era en la Universidad de Oviedo donde impartía la asignatura Física en la Ciencia Ficción en la que utilizaba películas del género para establecer un debate con los alumnos sobre las leyes que podían aplicarse en distintas escenas. El curso, que de momento ya no se imparte en los nuevos estudios de grado de Física, se alejaba de los convencionalismos porque no se requería pasar examen alguno para aprobar: el estudiante debía trabajar sobre los temas que más le interesaban, llevar su propio blog y escribir un relato de ciencia ficción en el que debía incorporar lo aprendido. Además, lo novedoso del curso es que estaba abierto a alumnos de cualquier titulación universitaria.

“La ciencia ficción,” dice Palacios“nos incita a pensar, a reflexionar sobre situaciones que podrían pasar en la realidad, en situaciones futuras más o menos lejanas. Plantear esas cuestiones puede llevar a tomar decisiones acerca de las medidas a adoptar a la hora de intentar solucionar problemas que potencialmente surgiesen. Es obvio que la ciencia ficción ha despertado y seguirá haciéndolo muchas vocaciones científicas. De hecho, varios grandes científicos actuales siempre han reconocido que sus vocaciones nacieron en las viñetas de los cómics de superhéroes, en las series televisivas como Star Trek o en las páginas de las novelas de Jules Verne o H.G. Wells.”

Ciencia ficción de cine

Arturo Quirantes, profesor de Física en la Universidad de Granada, ha desarrollado una iniciativa muy interesante llamada  Física de Película que se puede consultar enhttp://fisicadepelicula.blogspot.com/.  Quirantes utiliza pequeños fragmentos de películas para ilustrar sus clases de física, en las que los alumnos pueden aprender sobre, por ejemplo, la energía y el momento lineal  a través de Armageddon o sobre la óptima geométrica con la película Master and Commander“El  caso  es  echarle  imaginación,”comenta el profesor. “Utilizo  todo  tipo  de películas. Pero, para qué vamos a mentir, me encanta la ciencia ficción y tiendo a incluirla siempre que puedo. No siempre es posible, porque hay muchas  meteduras  de  pata,  pero siempre puedes echar mano de ejemplos interesantes.”

Para Quirantes, los resultados hablan por sí solos: “Estoy obteniendo mejores resultados académicos que nunca. Parece que a los alumnos les encanta colaborar en el tema. Además sirve para recordar conceptos, resulta una forma agradable de hacer un alto entre tanta ecuación y relajarse unos momentos.”

En el artículo Física de Película: una herramienta docente para la enseñanza de Física universitaria usando fragmentos de películas, publicado en 2011 por la Revista Eureka sobre Enseñanza y Divulgación de las CienciasQuirantes pone de manifiesto la necesidad de apoyar una mayor convergencia entre la industria cinematográfica y la comunidad científica a la hora de desarrollar proyectos audiovisuales en los que no se violen flagrantemente las leyes físicas. El profesor de la Universidad de Granada destaca cómo la propia Academia Nacional de Ciencias de EE.UU ha puesto en marcha un programa en este sentido cuyo consejo asesor está formado por celebridades del mundo del cine y científicos. También se destaca el interés por parte de numerosos directores de largometrajes y series televisivas por concordar ficción y física. Sin ir más lejos, la serieBig Bang Theory cuenta como asesor científico con David Salzberg, profesor de Física y Astronomía en la Universidad de California–Los Angeles.

Sci-fi en los planes de estudio

La bióloga y escritora canadiense Julie Czerneda www.czerneda.com es una defensora incansable de la utilización de la ciencia ficción como vehículo para fomentar el alfabetismo, estimular el amor por la literatura y divulgar conocimientos científicos. Su libroNo limits: developing scientific literacy using science fiction (editado por Fitzhenry and Whiteside) expone en profundidad la tesis de que el género ofrece una herramienta atractiva para motivar al alumno.

Su experiencia como docente le ha llevado a servirse de obras de ciencia ficción, tanto en versión literaria como cinematográfica,  para explorar el ámbito de la especulación.Czerneda no es partidaria de resaltar los errores científicos cometidos en las obras que analiza en sus clases: “Nunca utilicé materiales para ilustrar los errores científicos de la ciencia ficción. Según mi experiencia, ese enfoque genera en los estudiantes desconfianza sobre todo lo científico y no guarda el respeto que el género merece. Creo que se trata de una fórmula válida a nivel universitario, pero incluso entonces yo intentaría incidir en aquello que debería cambiarse para que los aspectos científicos de la obra estudiada fuesen creíbles.”

La utilización de obras de ciencia ficción para extrapolar lo aprendido ya está presente en los planes de estudio canadienses y norteamericanos en todos los niveles. La iniciativa Golden Duck Awards http://www.goldenduck.org/books.php, formada por profesores y profesionales de la biblioteconomía, mantiene una lista de títulos y otorga premios a aquellas obras de ciencia ficción dirigidas a jóvenes que mejor les permitan mejorar su comprensión sobre el ámbito científico.

Tales from a Wonder Zone (editada por Trifolium Books) es la respuesta de la autora canadiense a la ausencia de ciencia ficción breve para todos los públicos. De momento, Czerneda ya ha publicado nueve antologías que recogen relatos pensados para ser utilizados en las aulas como material de apoyo al estudio de las ciencias. “Cuando comencé mi labor docente descubrí que en las escuelas y bibliotecas no se disponía de una oferta parecida, tan sólo libros muy extensos como Dune (de Frank Herbert y disponible en España en DEBOLSILLO)”, confiesa Czerneda.  “Por limitaciones de tiempo, pasé de utilizar libros a presentar fragmentos de películas para ilustrar diferentes conceptos. De ahí me decidí a editar antologías de cuentos, elaboradas a medida del programa y nivel de lectura de cada curso. Tales from a Wonder Zone ha sido muy bien recibida, obteniendo varios premios. He oído que si hubiera desarrollado esta iniciativa ahora en vez de cuando lo hice, probablemente se hubiera integrado en los planes de estudio.”

Las obras de Czerneda se discuten hoy en día en talleres de convenciones de ciencia ficción de todo el mundo así como en cursos universitarios de astronomía. La autora está especialmente orgullosa de su uso en clases de jóvenes con problemas de atención y sus charlas sobre pensamiento científico ficticio la han llevado a hablar ante numerosas organizaciones divulgativas, pedagógicas y científicas.

Ciencia ficción como impulsora de la creatividad

En Pensilvania, al oeste de Filadelfia (EE.UU), vive y trabaja Maria Selkehttp://www.mariaselke.com/2012/03/confessions-of-dystopian-reader.html. Esta profesora de primaria, que actualmente se dedica a enseñar a niños superdotados, es una ávida lectora que emplea obras de ciencia ficción y fantasía en sus grupos de lectura. Winkle in Time de Lloyd Alexander (editado en EE.UU por Farrar, Straus & Giroux), City of Emberde Jeanne DuPrau (Random House), El Hobbit de J.R.R Tolkien (publicado por Booket en nuestro país) o la saga de la Guerra de las Galaxias (disponible a través de Planeta DeAgostini comics) son algunas de las obras que utiliza, sobre todo a la hora de trabajar en la compresión de textos.

Según Selke, la literatura y el cine de ciencia ficción y fantasía profundizan en la faceta especulativa de la vida. El valor de estos géneros reside en su capacidad para proponer y explorar nuevas ideas en el terreno de la ciencia y la tecnología, muchas de las cuales han terminado haciéndose realidad. “Los niños necesitan pensar de esta manera si queremos que nuestra sociedad continúe progresando”, afirma la estadounidense. “Creo que ambos géneros contribuyen a desarrollar la creatividad, tal como defienden estudios recientes”. Selke se refiere a un estudio realizado por la Universidad de Lancaster (UK) y publicado hace unos meses por el periódico Toronto Sun http://www.torontosun.com/2012/03/20/fantasy-movies-boost-creativity-in-children-study). A través de un investigación realizada a pequeña escala, se ha  descubierto que niños que ven películas fantásticas, como las pertenecientes a la saga de Harry Potter(Ediciones B), mejora su imaginación y creatividad. Para la profesora estadounidense, este estudio ejemplifica el valor de las obras pertenecientes al género fantástico, que también se puede aplicar a la ciencia ficción.

“Estas temáticas ayudan también a los estudiantes a reflexionar sobre las implicaciones morales y éticas de la ciencia y la tecnología, especialmente cuando tratamos historias bien construidas como por ejemplo El Juego de Ender de Orson Scott Card -Ediciones B lo edita en España- o cualquier novela de Asimov –disponible a través de DEBOLSILLO. No creo que se pueda relegar estos importantes géneros al montón de obras meramente especulativas. La literatura de ciencia ficción y fantasía supone una fuente ilimitada de inspiración creativa para nuestros estudiantes. Permiten introducir y reforzar conceptos científicos, ahondar en temas históricos y filosóficos y ayudan a los alumnos a enriquecer su lenguaje.”

Ciencia ficción y filosofía

Una de las iniciativas más interesantes que encontramos en nuestro periplo cibernético es la desarrollada por Eugenio Sánchez Bravo, profesor de Filosofía en el Instituto IES Valle del Jerte en Plasencia. Este docente lleva desde 2001 publicando una página web

http://auladefilosofia.net/category/cine/cine-y-filosofia/ciencia-ficcion/ en la que tiene intenta abrir puertas a la filosofía desde el cine, el arte, la música, la literatura, la religión o la ciencia. Sánchez Bravo emplea largometrajes y series de TV para analizar y debatir con sus alumnos conceptos de la asignatura que imparte.

Desde las reminiscencias literario-filosóficas en Matrix

http://auladefilosofia.net/2008/10/24/wachowski-matrix/ a las ideas filosóficas escondidas en el clímax de Battlestar Galactica http://auladefilosofia.net/2011/04/03/ronald-d-moore-battlestar-galactica-2004-2009/, este profesor es capaz de identificar en esta serie ideas morales aplicadas al mundo de Nietzsche, la mística de Pitágoras o la interrelación de la música y las matemáticas.

El uso de la ciencia ficción como material educativo en el campo de la filosofía depende del criterio del profesor. “No a todos los alumnos les gusta. Tienes que saber utilizarla para que no quede en mero entretenimiento”, señala Bravo quien defiende su utilización:“La ciencia ficción de los ochenta y los noventa está muy inspirada por Philip K. Dick que introdujo en sus novelas bastantes tópicos filosóficos con mucho acierto.” Por eso utiliza numerosas obras de este escritor norteamericano como Valis La transmigración de Timothy Archer (publicadas por Minotauro), para reflexionar sobre la metafísica de los presocráticos o Platón, las ideas de Freud y el psicoanálisis, Schelling y el gnosticismo o la estética de Schopenhauer http://auladefilosofia.net/2008/10/29/dick-la-transmigracion-de-timothy-archer/

Acercarse al español

Juan Carlos Toledano Redondo es profesor asociado de Estudios Hispánicos en la Universidad de Lewis and Clark en Portland (EE.UU) en la que imparte el curso No lejos de la Tierra: ciencia-ficción en español http://legacy.lclark.edu/%7Etoledano/Cursos/CF__SPAN440/TemarioCF_446_2011.htm. A través de la lectura de artículos y obras literarias y de la proyección de documentales y largometrajes en español, Toledano tiene como objetivo mejorar y afianzar el uso del idioma oral y escrito de sus alumnos, así como perfeccionar su manera de expresarse públicamente.

El profesor cree que mediante los textos escritos, orales y audiovisuales relativos a las regiones estudiadas es posible profundizar en el conocimiento literario y cultural de Hispanoamérica y España. También destaca que el curso facilita una vía analítica sobre las representaciones literarias de género, raza / etnia, nación y clase en los textos discutidos y sirve como vehículo para examinar la forma y función de los géneros literarios fantástico y de ciencia ficción.

Desde obras clásicas como La invención de Morel de Bioy Casares (Alianza Editorial) o Mecanópolis de Unamuno (Editorial Círculo de Bellas Artes) a películas como Abre los ojos de Alejandro Amenábar o novelas como Exquisito Cadáver de Rafael Acevedo (Adriana Hidalgo Editora en Argentina), esta asignatura multi-disciplinar se dedica a recorrer la narrativa, el ensayo y la creación audiovisual hispana de los últimos siglos para ofrecer un completo panorama de la producción de ciencia ficción en nuestro idioma.

Conclusiones

Podrían llenarse decenas de páginas con iniciativas similares que aprovechan la fuerza de atracción ejercida por las obras de ciencia ficción sobre el ser humano. Las que hemos analizado son solo una muestra que pretende ofrecer una visión estereofónica sobre la actual situación de la cuestión. La ciencia ficción como herramienta educativa está siendo adoptada por profesionales de distintas ramas del conocimiento, desde las ciencias a la filosofía, la literatura o los idiomas. Su uso se está extendiendo en diferentes continentes y en todos los niveles del sistema educativo, desde la escuela elemental hasta la universidad. Su importancia como elemento catalizador del interés y la motivación de los alumnos lo convierten en un medio eficaz y eficiente para transmitir conocimiento.

Queremos agradecer desde aquí a Sergio L. PalaciosArturo QuirantesJulie CzernedaMaria SelkeRicardo Acevedo y Juan Carlos Toledano Redondo su ayuda a la hora de ayudarnos a confeccionar este artículo.

El blog está aprendiendo.

Tengo que agradecérselo a Luke Skywalker, a los replicantes, al ordenador Hal y a sus creadores. Porque ya lo dijo Einstein: “La imaginación es más importante que el conocimiento.”

Esta entrada participa en la  XXXI Edición del Carnaval de la Física en el Imperio que se puede consultar en los enlaces siguientes:  http://carnavaldelafisica.ning.com/http://imperiodelaciencia.wordpress.com/2012/05/01/edicion-xxxi-del-carnaval-de-la-fisica-en-el-imperio/

Efectos, mentiras y cine 4D

¿Por qué lo llaman cine 4D si se trata de películas en 3D con sillón de masaje incorporado? Esta es la pregunta que el blog y yo nos hacemos después de ver un cortometraje de animación en un parque temático del sur de España. Porque a las criaturas digitales también les gusta entretenerse. El blog literalmente me arrastró a ver la dichosa película y yo, que no valgo para negarle un pequeño placer, accedí.

Se trataba de un cortometraje familiar, concebido para entretener a pequeños y grandes, o sea, perfecto para nosotros dos. Nos pusimos las gafas bicolores, nos reímos el uno del otro al vernos con esas pintas colorístico-intelectuales y procedimos a visualizar la película con ganas de sentir emociones fuertes. La cinta no era nada del otro mundo desde el punto de vista narrativo: una desigual pelea de boxeadores en la que el débil y torpe acaba venciendo -como no- al fuerte. Tengo que reconocer que las sacudidas de los sillones en los que estábamos sentados nos tomaron por sorpresa. Hubo unos cuantos flashes de luz que se dispararon delante de nuestros ojos y sentimos alguna corriente de aire que otra en plena cara.

La experiencia tuvo su gracia, todo hay que decirlo, y pareció saciar la sed de nuevas emociones del blog… hasta que vio la monstruosa montaña rusa que te gira 360˚ al tiempo que te impulsa vertiginosamente sobre railes suspendidos a gran altura… pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Nos pusimos a pensar, el blog y yo, sobre la actual oferta de cine 4D, una fórmula de entretenimiento consagrada hasta hace relativamente poco tiempo y con algunas excepciones a los parques temáticos o de atracciones. El Sidney Tower Eye propone visitar la ciudad australiana en 3D sintiendo el movimiento de las olas rompiendo contra las rocas gracias a su suelo vibratorio. Asimismo, en su webhttp://www.sydneytowereye.com.au/explore/4D-cinema promete al espectador que podrá sentir los efectos del viento, las burbujas o el fuego (no quiero pensar qué hacen para sugerir esta sensación). Idéntica es la propuesta del famoso London Eye http://www.londoneye.com/Static/TheNew4DExperience.htm (¿será porque la empresa encarga de ofrecer la visita 4D a Londres es la misma que en Sidney?). Al menos en la web británica reconocen que se trata de una película en 3D con efectos añadidos. En Movie World http://movieworld.myfun.com.au/Rides-and-Attractions/Family-Entertainment/Journey-to-the-Center-of-the-Earth-4D.aspx se proyecta Viaje al Centro de la Tierra en este nuevo formato. En el mercado anglosajón se está extendiendo la instalación de los asientos D-BOX http://www.d-box.com/ en algunas salas de cine, de manera que el público pueda sentirse lo suficientemente zarandeado durante la proyección. Se trata de unir la tecnología propia de un simulador de juegos con la experiencia audiovisual inherente a los productos cinematográficos. La compañía ha firmado acuerdos con estudios, como Universal Pictures o Warner Bros., en virtud del cuales los principales estrenos de cara al 2012 podrán visualizarse en formato 4D en los cines que cuenten con el equipamiento necesario.

En 2009 los coreanos ya pudieron disfrutar de Avatar en esta nueva fórmula con “solo” abonar el doble del precio de una entrada normal. Actualmente es la India la que parece desbancar a otros mercados como consumidores del cine más avant-gardetecnológicamente hablando. La compañía que proporciona la tecnología necesaria afirma en su web http://modern5d.com/5d-theater-4d-theater-products-services/turnkey-solution-for-4d-5d-theater/ que el público podrá sentir en el cine: burbujas, viento, nieve, humo y/o niebla, lluvia, aromas, relámpagos y flashes. Por su parte los asientos proporcionan: cosquilleo en las piernas, pinchazos en la espalda -y allá donde ésta pierde su nombre-, vibración, chorros de agua o golpes de aire.

También hay tecnología israelí http://www.simnoa.com/ que propone cine en 4D, 5D, 6D o incluso 7D, dependiendo de las experiencias sensoriales que se ponen a disposición del público. Esta empresa en concreto suministra el equipamiento necesario para ofrecer este tipo de cine “hormonado” a audiencias de Chipre, Rumanía, Turkía, Polonia o EE.UU en parques temáticos, centros comerciales, cines, museos, planetariums, centros educativos y exposiciones.

El año pasado ya se estrenaron Piratas del Caribe: Navegando Aguas MisteriosasSuper 8,  Rápidos y Furiosos: 5in ControlSpy kids 4: todo el tiempo del mundo oHarry Potter: Las Reliquias de la Muerte, Parte 2 aderezados con los efectos añadidos en determinados cines de América, Asia y Europa, aunque en España las salas acondicionadas son aún escasas y suelen limitarse a espacios museísticos o centros de entretenimiento muy contados.

El cine siempre ha sido en 3D

Parece claro que, al final, lo que se denomina tecnología 4D no es más que el mismo cine 3D que ahora tanto está de moda unido a una serie de efectos especiales que acentúan las supuestas sensaciones producidas por la película. Nos lo venden como una experiencia multi-sensorial. Pero entonces ¿dónde están las dimensiones añadidas que prometen?

El blog me dice que el cine tradicional siempre fue en 3D y yo le entiendo. Si la realidad está compuesta por 4 dimensiones –ancho, alto, largo y el tiempo-, entonces la invención de los hermanos Lumière ya proponía tres de ellas: las tres últimas que hemos citado. Porque las películas se proyectan en tres dimensiones: las dos físicas que nos permiten interpretar las imágenes en movimiento sobre la pantalla y la dimensión temporal que nos hace consumirlas desde su principio a su fin, flash-backs incluidos.

Añade el blog que la tan celebrada tecnología 3D que se está apoderando de la industria cinematográfica (hay quienes comparan la jugada con la aparición del sonido), es en realidad 4D, porque ahora podemos disfrutar de la dimensión que garantiza la percepción de la profundidad. A menos que existan dimensiones ocultas en nuestra realidad física –todo es posible, oiga- no entiende este blog que se utilicen términos como 5D o 6D para nombrar los efectos con los que se quieren adornar las películas. La propia industria que respalda con su tecnología estas nuevas experiencias audiovisuales reconoce la utilización arbitraria de esta terminología pluri-dimensional ante la falta de una normalización internacional al respecto.

Amigos comunes que han visto últimamente largometrajes de gran popularidad comercial con la mal llamada, según el blog, tecnología 4D hablan maravillas de la experiencia. El blog sospecha que los efectos especiales in-situ intensifican la percepción de la obra audiovisual. Si la película gusta, los efectos actúan como amplificadores de la opinión favorable. Si la cinta decepciona, no sirven para otra cosa sino para confirmar el desengaño.

Para resumir, el 4D es una experiencia audiovisual que reúne cine, tecnología de simuladores de vuelo, aromaterapia e hidroterapia. Algunos apuestan por un cine aún más interactivo en el que el espectador pueda participar activamente en el desarrollo narrativo a través de interfaces que recuerdan al mundo de los videojuegos. El concepto no es algo novedoso. La Invención de Morel de Adolfo Bioy Casares se publica en 1940 anticipando una sociedad holográfica en la que los avatares de personas ya desmaterializadas conviven en una isla. En el pabellón checo de la Expo ´67 el director Raduz Cincera presentó la comedia negra interactiva Kinoautomat, en la que hasta en 9 ocasiones se pedía al público decidir entre dos posibles escenas. 40 años más tarde, la cinta canadiense Late Fragment se convirtió en el primer largometraje interactivo estrenado en Norteamérica. Hay mucho que contar sobre la interactividad en el medio cinematográfico ya que han surgido numerosas iniciativas dirigidas a investigar las posibilidades participativas que pueden ofrecer las nuevas tecnologías, pero esa también es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Si el futuro de la industria, aunque sea a medio plazo, está en las nuevas formas de cine interactivo, quizás entonces el blog pueda encontrar las emociones fuertes que tanto persigue. No tiene miedo, doy fe, lo que no sé si lo hace más temerario… o más peligroso.