El legado de Prometeo de Miguel Santander: domesticando agujeros negros

¿Qué tienen que ver los libros con los agujeros negros? Eso es lo que le pregunto al blog que anda más raro de lo normal. Porque “raro” es su estado “normal”, solo que ahora está “más raro”. Me contesta que ambos, libros y agujeros negros, poseen una extraordinaria fuerza de atracción: una vez que te atrapan, no puedes resistirte a su influjo. Le digo que esa es una comparación fácil. Me mira de reojo con aire de autosuficiencia y me contesta que, además, comparten secretos. Insisto en que me aclare este punto. Dice que está muy claro, que se trata de objetos que dan paso a otras realidades. Me quedo pensando, intentando procesar esta última reflexión.

El blog me deja pensativo mientras se pasea enfundado en una camiseta que dice “Lo que sucede en el horizonte de sucesos, se queda en el horizonte de sucesos”. Lleva unos días que no para. Ha decidido abrir un negocio. Lo habéis oído bien: el  blog es emprendedor. Eso callará muchas bocas, creo yo. A los que aún dudan de su existencia, tengo que decirles que darse de alta en autónomos y conseguir la tarjeta de la seguridad social es la fórmula para dotar de realidad a cualquier ente en este Universo.

El negocio online que el blog ha montado tiene que ver con la moda, dice él. Por “moda” se entiende la venta a través de su página web de camisetas con mensajes relacionados con las ciencias. Vende modelos para señora y caballero, tiene una colección dedicada a los más pequeños y su serie “estrella”, nunca mejor dicho, es la dedicada a los agujeros negros. Mensajes como “Déjate arrastrar” o “Recuerdo de mi visita a un agujero negro” junto con imágenes de esta singularidad espacial hacen furor en las redes sociales.

Le pregunto cómo se le ocurrió la idea de hacerse empresario. Me mira de arriba abajo y deposita en mis manos una copia del libro El legado de Prometeo del vallisoletano Miguel Santander. Me recomienda que lo lea porque es una continua fuente de inspiración para él. Suspiro y le hago caso.

Un astro-thriller

En nuestro país la novela está editada por Iniciativa Mercurio y puede adquirirse a través de Amazon España tanto en formato tradicional http://www.amazon.es/Legado-Prometeo-Miguel-Santander-Garc%C3%ADa/dp/8415511108/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1338301120&sr=8-1 como en e-book http://www.amazon.es/Legado-Prometeo-Letras-Apócrifas-ebook/dp/B0083UU1L2/ref=sr_1_2?ie=UTF8&qid=1338301172&sr=8-2

Me sumerjo en un mundo que me resulta a la vez familiar y extraño. Me parece familiar el entorno de los personajes principales, Daniel y Marco. Estos padre e hijo presentan los problemas existentes en muchas relaciones paterno-filiales y, además, son españoles. Se agradece que una historia de estas características, un auténtico thriller de ciencia ficción “hardcore”, tenga raíces españolas y se aleje de los habituales escenarios anglófonos.

Lo extraño, entendido aquí como “lo diferente”, proviene de las novedosas premisas en las que se basa la narración. El descubrimiento de un agujero negro en las “inmediaciones” del sistema solar pone en marcha una cadena de acontecimientos que cambiará el rumbo de la historia de la Tierra. La misión ‘Prometeo’ se organiza para lanzar una macro-nave espacial, la ‘Éxodo’, con el objetivo de llegar hasta las proximidades del agujero negro y extraer energía virtualmente inagotable y sostenible. El precio a pagar es viajar durante cuarenta años en un espacio limitado para obtener una esperanza de cara al futuro energético de la humanidad.

Los protagonistas, Daniel y Marco, se presentan casi como un único personaje que parece desdoblarse durante el trascurso del viaje espacial, que los encierra juntos en una nave de 150 metros de diámetro. Si Daniel es un astrofísico brillante con un interés obsesivo por los agujeros negros, Marco se decanta por las ciencias sociales y nunca se deja dominar por su trabajo. Si el padre deja que el sentimiento de culpabilidad destruya su vida, el hijo despliega un desdén hacia la misma ante un proyecto de vida impuesto. Es como si el mismo personaje apareciera en dos versiones distintas procedentes de dimensiones paralelas. Cuando leemos las andanzas de Marco, tenemos la impresión de que se trata de la vida que Daniel hubiera elegido si hubiese conocido de antemano su propio destino.

El blog dice que me estoy enredando en marañas espacio-temporales. Le respondo impaciente que se meta en sus propios asuntos. Me gustaría preguntar a Miguel, el autor de El legado de Prometeo, cuánto hay de él mismo en este complejo personaje dual… pero supongo que todo el mundo se lo debe preguntar, así que me morderé la lengua. Porque tenemos previsto acribillar a preguntas a este astrofísico que no para de ganar premios literarios. En 2009, su novela La costilla de Dios acabó finalista en el XXI Certamen Alberto Magno y hace unos días La epopeya de los amantes ganó el Premio UPC 2012 de novela corta. Y eso que el chico es de ciencias.

Se ve que Santander está empeñado en romper todas las leyes físicas y lógicas porque, además de su carrera científica como oteador profesional de cuerpos celestes, hay que sumarle una interesante andadura literaria y divulgativa. Mantiene un blog llamado, como no, “Tras el horizonte de sucesos” (http://miguelsantander.com) en el que hace cosas tan difíciles como explicar de una manera sencilla y entretenida complejos conceptos astronómicos. Además, colabora regularmente con la web Amazings (www.amazings.es), parada obligatoria para los que quieran estar al tanto de los últimos contenidos científicos que pululan por la red.

Quienes busquen una novela de intriga en la que los intereses económicos e ideológicos luchan por monopolizar el poder, han dado con la historia adecuada. Rica en personajes con personalidades trabajadas, la trama se desarrolla durante los años que llevan a la ‘Éxodo’ a encontrarse con el agujero negro. La dinámica social que se desarrolla en la nave y los acontecimientos que tienen lugar de manera paralela en nuestro planeta, ofrecen una propuesta narrativa innovadora, en la que el relato en tercera persona se ve salpicado de “alucinaciones” inteligentemente escritas en primera persona. Cada uno de los cuarenta y cuatro capítulos divididos en tres partes comienza con un extracto de un documento o entrevista, elaborados ex profeso por Santander como si se tratase de citas verdaderas.

El autor intenta en todo momento ser fiel a las premisas científicas que sostendrían una misión tan ambiciosa como la ‘Prometeo’: desde la estructura y funcionamiento de la nave; el proceso de selección de la tripulación; y el desarrollo de la misión en todos sus aspectos, hasta la tecnología que controla y sostiene la vida en dicho ecosistema artificial. Sentimos una especial fascinación por ‘Trinity’, la inteligencia artificial tricéfala que gestiona los procesos de la ’Éxodo’, pero nos resistimos a hablar de ella, no vaya a ser que desvelemos demasiado de la trama.

Se podría decir que el propio agujero negro, ‘Némesis’, es un personaje en sí mismo cuya ausencia influye en la vida de los habitantes de la nave. Ansiado pero inalcanzable, destructivo pero útil, lejano pero muy presente, este fenómeno dirige en cierto modo y sin saberlo la existencia de todos y cada uno de los tripulantes de la ‘Éxodo’.

Lo mejor de la novela es que a pesar de la fidelidad científica que rezuma, es muy entretenida gracias a un ritmo que aumenta de intensidad, como si estuviéramos en un acelerador de partículas. Este verano merece la pena embarcarse en la ‘Éxodo’ y conocer su tripulación porque la historia combina acción, amor, erotismo, aventuras, suspense, ciencia ficción, conspiraciones, relaciones disfuncionales y tecnología punta.

El blog sigue muy ocupado gestionando su incipiente empresa online. Si ya era difícil controlarlo antes, ahora que empiece a ser un empresario de éxito no habrá quién le tosa.

Consulto mi e-mail y me sorprendo. Acaba de llegarme una factura de un pedido que no recuerdo haber hecho por un importe considerable.

La sombra de la sospecha se cierne sobre mí. Llamo a voces al blog. Se presenta ante mí desafiante. Le pido explicaciones. Me responde que se ha tomado la libertad de realizar en mi nombre el pedido inaugural de su negocio. ¿Cómo no va a apoyar un padre a su hijo?

No tengo palabras.

 

Bradbury: ciencia ficción incombustible

Debía tener doce o trece años cuando me di cuenta de que la ciencia ficción formaba parte inextirpable de mi vida. Fue a raíz de una humillación más o menos pública, como todos los traumas adolescentes. Nos había pedido diseñar en clase la portada de un periódico utilizando la estructura editorial de la prensa existente con su cabecera, sus noticias en columnas, sus titulares y sus imágenes alusivas. Aquella mañana llegué orgullosa con mi creación debajo del brazo.

A mis ojos, el periódico que me había inventado era “de otro mundo”. Su diseño llamaba la atención porque era muy original en forma y contenidos. Cuando vi desfilar a mis compañeras con sus trabajos empezaron a entrarme sudores fríos. Todas habían realizado réplicas exactas de El País, el ABC y El Correo. Yo había concebido un periódico llamado “Diario Marciano” en el que las noticias internacionales provenían de otras galaxias y la información local se “reducía” a la de los confines de nuestro sistema solar. Mi trabajo quedó relegado al último lugar en el enorme corcho que al fondo de la clase exhibía las obras de todas mis compañeras. Volví a casa totalmente devastada.

Años después, hurgando en las entrañas de una biblioteca pública, encontré un libro del que nunca había oído hablar. Su título, Crónicas Marcianas (publicado en España por Booket y Minotauro), me hizo recordar inmediatamente mi patética incursión en el mundo editorial de mis días colegiales. Aquél se parecía al título de mi diario inventado y llena de curiosidad me puse a navegar por sus páginas. Se trataba de un libro extraño porque no era una novela propiamente dicha sino una colección de cuentos con un cierto hilo conductor de fondo, pero que muy bien podían leerse de manera independiente.

No pude dejar de leer. Terminé el libro sentada en suelo, ajena al paso del tiempo. Días después adquirí mi propia copia y desde entonces aquel libro me ha acompañado allí donde he ido, sobreviviendo mudanzas y descubriendo juntos lugares nuevos. El tipo que lo había escrito se llamaba Ray Bradbury. Él me enseñó a adoptar otro punto de vista. En sus historias, los Otros –robots, extraterrestres o monstruos- tienen voz, sentimientos y opiniones y los seres humanos dejan de ser el centro del universo. Me acercó a un estilo narrativo lírico y preciso, repleto de humor, ironía y potentes imágenes, y a una variedad de temas especulativos que trascienden el ámbito de la ciencia ficción. Su contribución a la popularización de estas temáticas permitió acercarlas a una audiencia más amplia y a mejorar su valoración por parte de la crítica literaria.

Hay muchas otras personas que como yo sintieron la desaparición de Ray Bradbury el pasado 5 de junio. Quiero agradecer a todas las que aceptaron formar parte de este artículo, que respondieron a mi llamamiento en Twitter y Facebook y que han aportado su contribución. Les pedimos que compartiesen su libro preferido del autor norteamericano y las razones de su elección.

Un alegato contra la censura

“Lunes, arde Millay, miércoles, Whitman, viernes, Faulkner. Hazlos cenizas y luego quema las cenizas” dice el protagonista de Fahrenheit 451 (DEBOLSILLO y Minotauro).

Han sido muchos los que han contestado que ésta era su obra favorita del universo Bradburiano. El autor británico Alastair Reynolds @AquilaRift lo destaca: porque lo leí en la escuela y la imagen central de bomberos quemando libros es maravillosamente simple. Luis @lmayorgas coincide con ReynoldsAunque leí Fahrenheit 451 hace mucho tiempo, siempre me ha impactado la imagen de los Hombres-Libro. Para Anika de la web Anika Entre Libros @anikalibros es un libro favorito por visionario y reivindicativo. [Lo he] leído en novela y en comic. Los de Libros.com @libroscom dicen que: Siempre nos pareció curioso el personaje de Montag, aunque tuviera como misión quemar libros. ‏‪

@A_pHOBOS destaca de esta novela las sensaciones que deja, está a la altura de 1984Un Mundo Feliz. Pedro desde @leemaslibros comenta: una distopía donde se queman los libros no pudo dejar de impactar a un joven lector. Para Javier @hansard es la primera distopía que leyó: Una novela universal e inolvidable. La lucha del saber contra el miedo. El bloguero de @lasletrasmolan reconoce que la novela le gusta por la reflexión sobre el poder de la lectura y el afán de los poderosos por demonizarla para dominar a las masas.

El fanzine de lo fantástico La Espada de la Tinta @EspadaenlaTinta señala a Fahrenheit 451 como su obra predilecta por el imperecedero amor a los libros que despierta. Pero no sólo a ellos, sino a la literatura. Germán ‏‪@germanpv contesta que espor la importante crítica hacia la censura que supone por sí mismo y los creativos de theroomrooms´ @theroomrooms que por tratar un tema tan actual, la defensa de la cultura y educación, algo que nuestro gobierno pone en peligro.

La siempre interactiva Otilia @otiliamartin responde que esa obra le gusta porque en un mundo sin libros, la idea de que cada persona memorice y “sea” uno me parece fascinante. Félix @M4ugan, bloguero y podcaster en La biblioteca de Trantor, destaca que es uno de los mayores alegatos en defensa de los libros como vehículo para el pensamiento crítico. El Kanijo más grande del mundo divulgativo @CienciaKanija indica que esta obra resalta la importancia de la literatura como libertad del individuo y la sociedad.

Para Arturo @elprofedefisica la novela combina futurismo sin necesidad de naves espaciales. Ahonda en nuestra psique y muestra dónde podemos llegar. La twittera Clarisse @ClarisseIsidoro, que se hace llamar así por el personaje de Fahrenheit 451, opina que la novela muestra que las ideas son suficientes para cambiar este mundo. Y va siendo muy necesario. La autora de La Marca del Guerrero @LaMarcaDelGuerr contesta que es ¡Un clásico! No puede faltar. ¿Por qué? Simplemente fascinante y curiosa la razón por la que se le ocurrió.

Tras la incesante labor divulgadora de @ondasolitaria se encuentra Sergio, que opina que esta historia de Bradbury es mi favorita. La sociedad que refleja cada día es más real. Por desgracia… Por su parte Juan Manuel co-fundador del fanzine digital sobre videojuegos Nivel Oculto @Niveloculto destaca Farenheith 451, pero recuerdo con cariño un relato de El Hombre Ilustrado llamado Caleidoscopio.

Gavin Rothery, Director de Arte y de Efectos Especiales de la película Moon (2009), confiesa: me encanta la manera en la que una historia muy personal, casi a pequeña escala, se enmarca en un contexto enormemente amplio. Esa es la forma en la que se deben abordar los grandes conceptos: acercarlos a la gente contándolos como una historia cercana. No es mera coincidencia que sea probablemente su trabajo más famoso.

El escritor y director Tim Hole @Indievolution dice: tengo que añadir Fahrenheit 451 a mi lista de finales de ciencia ficción inolvidables. Es increíblemente poético. La escritora Lucía Etxebarria @LaEtxebarria reconoce que Fahrenheut 451 es una obra maestra. El director y “contador de historias” David Galán Galindo @dggalindo1982 quiso homenajear esta novela con La Máscara de Muerte 451En mi caso se quemaban cómics, claro. http://www.galsolo.com/2010/08/la-mascara-de-muerte-451-mask-of-doom.html Miquel @Qdony comenta que como metáfora es libro muy potente.

El periodista David Bollero https://www.facebook.com/david.bollero.5 dice: En realidad solo he leído uno [de Bradbury], Fahrenheit 451, y lo elijo porque se me antoja visionario, inquietantemente visionario de hacia dónde caminamos con las últimas medidas políticas para la Cultura y la Educación.

El escritor Vicente Hernándiz https://www.facebook.com/vicentehernandiz comparte con nosotros la siguiente reflexión sobre Fahrenheit 451Destaca la importancia de los libros en un futuro donde, tras un desastre, los gobernantes imponen su voluntad sin que los ciudadanos puedan disponer. Los libros son el saber y bajo el epígrafe de que los conocimientos han provocado la catástrofe, se trata de subyugar al ciudadano. La ignorancia hace sumisos.

El cineasta Montxo Armendariz @montxoarmendar destaca Fahrenheit 451, porque además de su brillante estilo narrativo, es un alegato contra la intolerancia y una premonición de a donde nos conduce una sociedad basada en la negación de los pilares fundamentales de la educación: la lectura y el pensamiento.

Crónicas deshumanizadas

“La nave vino del espacio. Vino de las estrellas, y las velocidades negras, y los movimientos brillantes, y los silenciosos abismos del espacio. Era una nave nueva, con fuego en las entrañas y hombres en las celdas de metal, y se movía en un silencio limpio, vehemente y cálido. Llevaba diecisiete hombres, incluyendo un capitán. En la pista de Ohio la muchedumbre había gritado agitando las manos a la luz del sol, y el cohete había florecido en ardientes capullos de color y había escapado alejándose en el espacio ¡en el tercer viaje a Marte!”. Con este pasaje comienza el cuento “La Tercera Expedición” de Crónicas Marcianas.

El portal de la literatura fantástica y de ciencia ficción @literfan, comenta que su libro preferido es éste, por su profundo poder evocador. Al escritor mexicano Alberto Chimal @albertochimal esta obra le parece la más destacada de Bradbury por la forma en la que condensa una visión entera de la vida en una visión del futuro.

Javier @javromara afirma que la novela encierra a todos los Bradburys, melancolia, poesía, humor, terror… Para Luis Felipe ‏‪@Rokko69_RM, el relato “Encuentro nocturno” recogido en Crónicas Marcianas le dejó huella porque trata de dos seres que coinciden en un lugar pero pertenecen a épocas diferentes. Por alguna razón pueden verse y comunicarse. Creo que las relaciones humanas, las importantes, tienen mucho de eso. Sincronizas por un breve suspiro con quien amas.

Guillermo @casiopeaexpres responde que está contada desde el extrañamiento y no desde la empatía y porque unos negros se compran un cohete. Para @Antonomasico se trata de una colección de relatos fabulosa, pionera en el género; llena de fantasía, reflexión y poesía.

Ricardo https://www.facebook.com/ricardo.acevedoesplugas, uno de los directores de la revista digital miNatura,  nos contesta que le gustó en especial el relato Los músicosporque muestra como un grupo de niños se mete a jugar entre los ya destruidos hogares de una ciudad marciana muerta. Allí encuentran y juegan con los cadáveres y calaveras de seres que habían sido marcianos. Sin embargo, lo hacen rápidamente debido a que los “bomberos” -en referencia a Fahrenheit 451 – llegarían pronto a quemar los restos de esas ciudades marcianas destruidas.

Manuel @mahernandezg, el autor venezolano de Yo, Virtual (publicada bajo demanda y disponible en Kindle) reconoce que la obra le gusta porque fue mi primer libro de Bradbury y por enseñarme que los marcianos, a fin de cuenta, somos nosotros mismos.

La bióloga y escritora canadiense Julie Czerneda https://www.facebook.com/JulieCzernedaOfficialFanPage nos responde: Aunque hay muchas historias de Ray Bradbury que me llaman la atención, Crónicas Marcianassigue siendo mi favorita. Aporta la elegancia y la gracia de la fantasía, el realismo y el valor de un trabajo literario popular y la capacidad para maravillar incluida en la mejor ciencia ficción. Bradbury sabía cómo apelar a la imaginación y siempre conseguía reunir las palabras para trasnmitirla. Le echaremos de menos.

El astrofísico y escritor Miguel Santander @migusant nos comenta que Crónicas Marcianas es casi poesía en prosa. Jesús @Jesusdelrio66 reconoce que la obra le gustópor el escalofrío de reencontrar a tu padre muerto y las lágrimas por las oportunidades perdidas.

Gavin Rothery no se resiste a contarnos que siente debilidad por la adaptación televisiva de este título: Aparentemente Ray la encontraba aburrida. Era realmente lóbrega y permaneció conmigo en mi niñez: ciencia ficción de la vieja escuela. La veía cuando era muy pequeño y  aunque no podía seguir la historia, las imágenes me persiguieron, sobre todo las ciudades muertas y los girocópteros.

Pablo @pbuydid confiesa: siempre me apasionó Crónicas Marcianas. Nunca pude leer Farenheit 451. Aparte de eso, he leído cuentos cortos de él (Bradbury) por la mezcla de emociones en sus relatos. Desde relatos emotivos hasta los que te llenaban de suspenso. Me hizo vivir la Aventura. Sergi @SergiBellver afirma: no puedo elegir entre Farenheit 451 y Crónicas Marcianas porque las dos son obras maestras. La editorial con sede en Barcelona, Ático de los Libros ‏‪@AticoLibros resalta también esta obra por lo que representó para nosotros leerla de jóvenes.

Tatuajes animados, viajes temporales y veranos fantásticos

“El hombre ilustrado era una acumulación de cohetes, y fuentes, y personas, dibujados y coloreados con tanta minuciosidad que uno creía oír las voces y los murmullos apagados de las multitudes que habitaban su cuerpo”. De esta forma se describe en la historia homónima al individuo tatuado cuya piel es un lienzo interactivamente visual.

Para Francisco Juarez @DANZAFRACTAL su obra favorita de Bradbury es sin duda, es El Hombre Ilustrado… Maravillosa marea de historias alucinantes sin relación, aparte de su belleza u horror… Para el escritor Mateo Coronado @mateocoronado los relatos recopilados en El hombre ilustrado creo que siguen de actualidad por el sentido profundo de sus relatos, que no han perdido actualidad. Como la buena literatura, sabe envejecer.

José Antonio @librosybitios también ha elegido este libro por la variedad y calidad de escenarios y tramas. Elías, desde su blog Sentido de la Maravilla @odo resalta El hombre ilustrado por la capacidad de evocar imágenes con cada historia.

Muchos de los que respondieron a nuestro llamamiento no pudieron decantarse por una única obra de Bradbury. El escritor y periodista José Luis Merino, autor del blog Ladrones de Fuego de El País, nos cuenta: adquirí hace muchos años cinco libros de Bradbury, porque tenían dentro cuentos cortos -era la época de búsqueda afriebrada por las historias cortas- (…) editados por Minotauro-Edhasa (…) No me acuerdo cuantos de esos relatos leí. [Bradbury] tal vez que fuera quien primero se empeñó en ”caminar por el espacio”.

El blog Literatúrame @literaturamenet recuerdan los clásicos indispensables Crónicas Marcianas y Farenheit 451 además del cuento largo Halloweniano o los cuentos de El Hombre Ilustrado. ¡Todo bueno!

Para el cineasta Alex de la Iglesia @AlexdelaIglesia lo mejor de Bradbury se puede experimentar en el cuento Tiranosaurius Rex recogido en la antología  Las maquinarias de la alegría (Minotauro). Al escritor Juan Gómez-Jurado ‏‪@JuanGomezJurado le gusta particularmente. El país de octubre (Minotauro) porque me sobrecogió su cruda profundidad. Jean ‏‪@jean_mallart destaca otro título: Cuentos espaciales (S is for Space) de Lumen, que es un poco como El hombre ilustrado pero más redondo (e ignoto).

Alberto @Moguei responde: mi obra preferida de Bradbury es el relato El ruido de un trueno, trascendental para futuras obras sobre viajes en el tiempo. Su atmósfera, su cuidado punto de partida y su impactante final han contribuido de manera evidente al género de la  ciencia ficción. Este cuento está recogido en el libro Las doradas manzanas del sol (editado por Minotauro).

@TAKHISISEAM reconoce que su obra preferida es El ruido de un truenoMe gustan las implicaciones que puede tener un viaje temporal al pasado y cómo puede alterar el futuro. Salvador @sbautlo coincide y añade: me gusta el tópico de la ciencia ficción del viaje en el tiempo.

La escritora Amy Thomson https://www.facebook.com/amy.thomson.75 nos revela que su libro favorito es El vino del estíoen parte porque está hermosamente escrito. Empecé a leer ciencia ficción al mismo tiempo que aprendía el alfabeto: AsimovBradbury y ClarkeBradbury me enseñó a amar un bonito estilo de prosa a una edad en la que la mayoría de los niños aún leían libros con ilustraciones. Devoré sus colecciones de historias cortas que dejaron una profunda huella en mi gusto literario. Pero El vino del estío (Minotauro) destaca como una obra perfecta.

Gregorio Belinchón @gbelinchon, periodista de cine de El País, ha elegido también El vino del estíoporque yo también pasé veranos extraños en mi infancia, aunque no como ese que mezcla lo fantástico y lo real.

Maria @mselke01 reconoce que su obra favorita es la versión ilustrada de Homecoming, aunque también me gusta De la ceniza volverás (Minotauro). [Del primero] me encanta la extraña familia con su hijo extrañamente normal y de qué manera muestra el tema recurrente de la integración.

Luis @addkerberos, una de las cabezas pensantes detrás de la publicación digitalmilinviernos, menciona Remedio para melancólicos (Minotauro) y la describe como una colección de relatos distinta a Crónicas Marcianas -que también adoro. Porque aunque pertenece al universo de las “Crónicas” no pretende un hilo temático, sus historias son más desenvueltas.

El escritor británico China Miéville ha querido colaborar en este humilde homenaje a Bradbury a través de un correo electrónico. En sus propias palabras “su texto clave para mí es una historia corta llamada El hombre del piso de arriba, por su imaginería incansablemente macabra, camuflada por su habitual tono encantador y la imagen que presenta al final. Es un trabajo extraordinario.

El blog por fin se pronuncia. Pero no habla. Le veo encharcado en un mar de bits. Debe ser que las criaturas virtuales no lloran. Expresan su tristeza dejando caer jirones de información. Sin duda, la pérdida de Bradbury le ha afectado más de lo que a el/ella/ello le gustaría admitir.

Quiero dedicar esta entrada a @RCardonet que también nos ha dejado. No creo en paraísos o reencarnaciones pero si en el poder de la imaginación. Por eso quiero pensar que seguramente estará compartiendo una nave con Bradbury camino al cinturón de asteroides de Kuiper y ganándole al Pasapalabra. Ya os echamos de menos.

El papel de la ciencia ficción en la educación

Es duro educar a un blog.

Digo esto porque el sujeto a educar, o sea el blog, no reconoce la necesidad de adquirir conocimientos. Es curioso, viniendo de una criatura virtual. Yo tenía la impresión de que este tipo de seres tendería al “geekismo”, a la “empollonería” incontrolada, a una inagotable sed de sabiduría. Pero no este blog. Quizás por rebeldía juvenil o por cabezonería genética, no quiere ni oír hablar de libros de texto.

Por eso se me ocurrió que la mejor manera de motivarlo sería utilizar aquello que le apasiona: la ciencia ficción en todas sus formas, versiones, embalajes y aspectos. Mi particular rastreo online sobre este tema me llevó a entrar en contacto con varias personas que en diferentes puntos geográficos han puesto en marcha interesantes iniciativas en las que la ciencia ficción se emplea como herramienta educativa.

Aprender idiomas con George Lucas

Sin ir más lejos, una amiga mía que vive en Oriente Medio me contó que utiliza las películas de La Guerra de las Galaxias para enseñar español a sus hijos. Los pequeños, de 6 y 8 años,  se están educando en un sistema educativo francófono y aprenden inglés y árabe en el colegio de manera obligatoria. La única manera de forzarlos a expresarse en el idioma materno es ponerles los 6 episodios de la saga de George Lucas. Ella dice que frases icónicas como la famosa “Luke, yo soy tu padre” le permite explicar a sus hijos la diferencia entre los verbos “ser” y “estar”, una apreciación que no existe en la expresión original en inglés.

Física y Ciencia Ficción

No hay que marcharse fuera de España para encontrar entusiastas del género que apuestan por utilizarlo en las aulas. Al asturiano Sergio L. Palacios, doctor en Física por la Universidad de Oviedo, lo conocí casi por casualidad a través de Twitter. Autor del conocido blog Física en la Ciencia Ficción Plus http://fisicacf.blogspot.com/, su incesante labor divulgativa le ha llevado a publicar a lo largo de los años libros como La guerra de dos mundos: el cine de ciencia ficción contra las leyes de la física o Einstein versus Predator con la editorial Robinbook.

La afición por la ciencia ficción llegó a este avilesino muy pronto. “Yo soy apasionado del género desde que estaba en el vientre de mi madre. Allí ya estaba en estado de animación suspendida, como debe ser para viajar a estrellas lejanas”, comenta el propio Palacios“La ciencia ficción me apasiona porque es APASIONANTE. No hay mejor forma de viajar a otros mundos, a otros universos que a través de una película o una novela de ciencia ficción.”

Palacios, que lleva más de veinte años utilizando en sus clases material perteneciente a esta temática, reconoce que se trata de un género muy popular entre la gente joven y que su poder de atracción lo convierte en un vehículo extraordinariamente eficaz a la hora de canalizar conocimientos. “Visionar una película de ciencia ficción en el aula constituye una manera perfecta de poner a los alumnos en la situación de afrontar un problema de física (química, matemáticas, biología, etc.) desde un punto de vista más real, no distorsionado por el estilo falseado e irreal característico de los libros de texto,” señala el físico asturiano. “En una escena de cine puede haber más ciencia que en un capítulo entero de un libro de texto. El modo de pensar de los estudiantes cambia y evoluciona con la forma en que les plantees los problemas. Con el cine de ciencia ficción, el espíritu crítico y escéptico se desarrollan de forma natural. Y finalmente está el aspecto motivador de la ciencia ficción. Siempre es mejor una nave espacial alienígena que una polea o un plano inclinado.”

Precisamente era en la Universidad de Oviedo donde impartía la asignatura Física en la Ciencia Ficción en la que utilizaba películas del género para establecer un debate con los alumnos sobre las leyes que podían aplicarse en distintas escenas. El curso, que de momento ya no se imparte en los nuevos estudios de grado de Física, se alejaba de los convencionalismos porque no se requería pasar examen alguno para aprobar: el estudiante debía trabajar sobre los temas que más le interesaban, llevar su propio blog y escribir un relato de ciencia ficción en el que debía incorporar lo aprendido. Además, lo novedoso del curso es que estaba abierto a alumnos de cualquier titulación universitaria.

“La ciencia ficción,” dice Palacios“nos incita a pensar, a reflexionar sobre situaciones que podrían pasar en la realidad, en situaciones futuras más o menos lejanas. Plantear esas cuestiones puede llevar a tomar decisiones acerca de las medidas a adoptar a la hora de intentar solucionar problemas que potencialmente surgiesen. Es obvio que la ciencia ficción ha despertado y seguirá haciéndolo muchas vocaciones científicas. De hecho, varios grandes científicos actuales siempre han reconocido que sus vocaciones nacieron en las viñetas de los cómics de superhéroes, en las series televisivas como Star Trek o en las páginas de las novelas de Jules Verne o H.G. Wells.”

Ciencia ficción de cine

Arturo Quirantes, profesor de Física en la Universidad de Granada, ha desarrollado una iniciativa muy interesante llamada  Física de Película que se puede consultar enhttp://fisicadepelicula.blogspot.com/.  Quirantes utiliza pequeños fragmentos de películas para ilustrar sus clases de física, en las que los alumnos pueden aprender sobre, por ejemplo, la energía y el momento lineal  a través de Armageddon o sobre la óptima geométrica con la película Master and Commander“El  caso  es  echarle  imaginación,”comenta el profesor. “Utilizo  todo  tipo  de películas. Pero, para qué vamos a mentir, me encanta la ciencia ficción y tiendo a incluirla siempre que puedo. No siempre es posible, porque hay muchas  meteduras  de  pata,  pero siempre puedes echar mano de ejemplos interesantes.”

Para Quirantes, los resultados hablan por sí solos: “Estoy obteniendo mejores resultados académicos que nunca. Parece que a los alumnos les encanta colaborar en el tema. Además sirve para recordar conceptos, resulta una forma agradable de hacer un alto entre tanta ecuación y relajarse unos momentos.”

En el artículo Física de Película: una herramienta docente para la enseñanza de Física universitaria usando fragmentos de películas, publicado en 2011 por la Revista Eureka sobre Enseñanza y Divulgación de las CienciasQuirantes pone de manifiesto la necesidad de apoyar una mayor convergencia entre la industria cinematográfica y la comunidad científica a la hora de desarrollar proyectos audiovisuales en los que no se violen flagrantemente las leyes físicas. El profesor de la Universidad de Granada destaca cómo la propia Academia Nacional de Ciencias de EE.UU ha puesto en marcha un programa en este sentido cuyo consejo asesor está formado por celebridades del mundo del cine y científicos. También se destaca el interés por parte de numerosos directores de largometrajes y series televisivas por concordar ficción y física. Sin ir más lejos, la serieBig Bang Theory cuenta como asesor científico con David Salzberg, profesor de Física y Astronomía en la Universidad de California–Los Angeles.

Sci-fi en los planes de estudio

La bióloga y escritora canadiense Julie Czerneda www.czerneda.com es una defensora incansable de la utilización de la ciencia ficción como vehículo para fomentar el alfabetismo, estimular el amor por la literatura y divulgar conocimientos científicos. Su libroNo limits: developing scientific literacy using science fiction (editado por Fitzhenry and Whiteside) expone en profundidad la tesis de que el género ofrece una herramienta atractiva para motivar al alumno.

Su experiencia como docente le ha llevado a servirse de obras de ciencia ficción, tanto en versión literaria como cinematográfica,  para explorar el ámbito de la especulación.Czerneda no es partidaria de resaltar los errores científicos cometidos en las obras que analiza en sus clases: “Nunca utilicé materiales para ilustrar los errores científicos de la ciencia ficción. Según mi experiencia, ese enfoque genera en los estudiantes desconfianza sobre todo lo científico y no guarda el respeto que el género merece. Creo que se trata de una fórmula válida a nivel universitario, pero incluso entonces yo intentaría incidir en aquello que debería cambiarse para que los aspectos científicos de la obra estudiada fuesen creíbles.”

La utilización de obras de ciencia ficción para extrapolar lo aprendido ya está presente en los planes de estudio canadienses y norteamericanos en todos los niveles. La iniciativa Golden Duck Awards http://www.goldenduck.org/books.php, formada por profesores y profesionales de la biblioteconomía, mantiene una lista de títulos y otorga premios a aquellas obras de ciencia ficción dirigidas a jóvenes que mejor les permitan mejorar su comprensión sobre el ámbito científico.

Tales from a Wonder Zone (editada por Trifolium Books) es la respuesta de la autora canadiense a la ausencia de ciencia ficción breve para todos los públicos. De momento, Czerneda ya ha publicado nueve antologías que recogen relatos pensados para ser utilizados en las aulas como material de apoyo al estudio de las ciencias. “Cuando comencé mi labor docente descubrí que en las escuelas y bibliotecas no se disponía de una oferta parecida, tan sólo libros muy extensos como Dune (de Frank Herbert y disponible en España en DEBOLSILLO)”, confiesa Czerneda.  “Por limitaciones de tiempo, pasé de utilizar libros a presentar fragmentos de películas para ilustrar diferentes conceptos. De ahí me decidí a editar antologías de cuentos, elaboradas a medida del programa y nivel de lectura de cada curso. Tales from a Wonder Zone ha sido muy bien recibida, obteniendo varios premios. He oído que si hubiera desarrollado esta iniciativa ahora en vez de cuando lo hice, probablemente se hubiera integrado en los planes de estudio.”

Las obras de Czerneda se discuten hoy en día en talleres de convenciones de ciencia ficción de todo el mundo así como en cursos universitarios de astronomía. La autora está especialmente orgullosa de su uso en clases de jóvenes con problemas de atención y sus charlas sobre pensamiento científico ficticio la han llevado a hablar ante numerosas organizaciones divulgativas, pedagógicas y científicas.

Ciencia ficción como impulsora de la creatividad

En Pensilvania, al oeste de Filadelfia (EE.UU), vive y trabaja Maria Selkehttp://www.mariaselke.com/2012/03/confessions-of-dystopian-reader.html. Esta profesora de primaria, que actualmente se dedica a enseñar a niños superdotados, es una ávida lectora que emplea obras de ciencia ficción y fantasía en sus grupos de lectura. Winkle in Time de Lloyd Alexander (editado en EE.UU por Farrar, Straus & Giroux), City of Emberde Jeanne DuPrau (Random House), El Hobbit de J.R.R Tolkien (publicado por Booket en nuestro país) o la saga de la Guerra de las Galaxias (disponible a través de Planeta DeAgostini comics) son algunas de las obras que utiliza, sobre todo a la hora de trabajar en la compresión de textos.

Según Selke, la literatura y el cine de ciencia ficción y fantasía profundizan en la faceta especulativa de la vida. El valor de estos géneros reside en su capacidad para proponer y explorar nuevas ideas en el terreno de la ciencia y la tecnología, muchas de las cuales han terminado haciéndose realidad. “Los niños necesitan pensar de esta manera si queremos que nuestra sociedad continúe progresando”, afirma la estadounidense. “Creo que ambos géneros contribuyen a desarrollar la creatividad, tal como defienden estudios recientes”. Selke se refiere a un estudio realizado por la Universidad de Lancaster (UK) y publicado hace unos meses por el periódico Toronto Sun http://www.torontosun.com/2012/03/20/fantasy-movies-boost-creativity-in-children-study). A través de un investigación realizada a pequeña escala, se ha  descubierto que niños que ven películas fantásticas, como las pertenecientes a la saga de Harry Potter(Ediciones B), mejora su imaginación y creatividad. Para la profesora estadounidense, este estudio ejemplifica el valor de las obras pertenecientes al género fantástico, que también se puede aplicar a la ciencia ficción.

“Estas temáticas ayudan también a los estudiantes a reflexionar sobre las implicaciones morales y éticas de la ciencia y la tecnología, especialmente cuando tratamos historias bien construidas como por ejemplo El Juego de Ender de Orson Scott Card -Ediciones B lo edita en España- o cualquier novela de Asimov –disponible a través de DEBOLSILLO. No creo que se pueda relegar estos importantes géneros al montón de obras meramente especulativas. La literatura de ciencia ficción y fantasía supone una fuente ilimitada de inspiración creativa para nuestros estudiantes. Permiten introducir y reforzar conceptos científicos, ahondar en temas históricos y filosóficos y ayudan a los alumnos a enriquecer su lenguaje.”

Ciencia ficción y filosofía

Una de las iniciativas más interesantes que encontramos en nuestro periplo cibernético es la desarrollada por Eugenio Sánchez Bravo, profesor de Filosofía en el Instituto IES Valle del Jerte en Plasencia. Este docente lleva desde 2001 publicando una página web

http://auladefilosofia.net/category/cine/cine-y-filosofia/ciencia-ficcion/ en la que tiene intenta abrir puertas a la filosofía desde el cine, el arte, la música, la literatura, la religión o la ciencia. Sánchez Bravo emplea largometrajes y series de TV para analizar y debatir con sus alumnos conceptos de la asignatura que imparte.

Desde las reminiscencias literario-filosóficas en Matrix

http://auladefilosofia.net/2008/10/24/wachowski-matrix/ a las ideas filosóficas escondidas en el clímax de Battlestar Galactica http://auladefilosofia.net/2011/04/03/ronald-d-moore-battlestar-galactica-2004-2009/, este profesor es capaz de identificar en esta serie ideas morales aplicadas al mundo de Nietzsche, la mística de Pitágoras o la interrelación de la música y las matemáticas.

El uso de la ciencia ficción como material educativo en el campo de la filosofía depende del criterio del profesor. “No a todos los alumnos les gusta. Tienes que saber utilizarla para que no quede en mero entretenimiento”, señala Bravo quien defiende su utilización:“La ciencia ficción de los ochenta y los noventa está muy inspirada por Philip K. Dick que introdujo en sus novelas bastantes tópicos filosóficos con mucho acierto.” Por eso utiliza numerosas obras de este escritor norteamericano como Valis La transmigración de Timothy Archer (publicadas por Minotauro), para reflexionar sobre la metafísica de los presocráticos o Platón, las ideas de Freud y el psicoanálisis, Schelling y el gnosticismo o la estética de Schopenhauer http://auladefilosofia.net/2008/10/29/dick-la-transmigracion-de-timothy-archer/

Acercarse al español

Juan Carlos Toledano Redondo es profesor asociado de Estudios Hispánicos en la Universidad de Lewis and Clark en Portland (EE.UU) en la que imparte el curso No lejos de la Tierra: ciencia-ficción en español http://legacy.lclark.edu/%7Etoledano/Cursos/CF__SPAN440/TemarioCF_446_2011.htm. A través de la lectura de artículos y obras literarias y de la proyección de documentales y largometrajes en español, Toledano tiene como objetivo mejorar y afianzar el uso del idioma oral y escrito de sus alumnos, así como perfeccionar su manera de expresarse públicamente.

El profesor cree que mediante los textos escritos, orales y audiovisuales relativos a las regiones estudiadas es posible profundizar en el conocimiento literario y cultural de Hispanoamérica y España. También destaca que el curso facilita una vía analítica sobre las representaciones literarias de género, raza / etnia, nación y clase en los textos discutidos y sirve como vehículo para examinar la forma y función de los géneros literarios fantástico y de ciencia ficción.

Desde obras clásicas como La invención de Morel de Bioy Casares (Alianza Editorial) o Mecanópolis de Unamuno (Editorial Círculo de Bellas Artes) a películas como Abre los ojos de Alejandro Amenábar o novelas como Exquisito Cadáver de Rafael Acevedo (Adriana Hidalgo Editora en Argentina), esta asignatura multi-disciplinar se dedica a recorrer la narrativa, el ensayo y la creación audiovisual hispana de los últimos siglos para ofrecer un completo panorama de la producción de ciencia ficción en nuestro idioma.

Conclusiones

Podrían llenarse decenas de páginas con iniciativas similares que aprovechan la fuerza de atracción ejercida por las obras de ciencia ficción sobre el ser humano. Las que hemos analizado son solo una muestra que pretende ofrecer una visión estereofónica sobre la actual situación de la cuestión. La ciencia ficción como herramienta educativa está siendo adoptada por profesionales de distintas ramas del conocimiento, desde las ciencias a la filosofía, la literatura o los idiomas. Su uso se está extendiendo en diferentes continentes y en todos los niveles del sistema educativo, desde la escuela elemental hasta la universidad. Su importancia como elemento catalizador del interés y la motivación de los alumnos lo convierten en un medio eficaz y eficiente para transmitir conocimiento.

Queremos agradecer desde aquí a Sergio L. PalaciosArturo QuirantesJulie CzernedaMaria SelkeRicardo Acevedo y Juan Carlos Toledano Redondo su ayuda a la hora de ayudarnos a confeccionar este artículo.

El blog está aprendiendo.

Tengo que agradecérselo a Luke Skywalker, a los replicantes, al ordenador Hal y a sus creadores. Porque ya lo dijo Einstein: “La imaginación es más importante que el conocimiento.”

Esta entrada participa en la  XXXI Edición del Carnaval de la Física en el Imperio que se puede consultar en los enlaces siguientes:  http://carnavaldelafisica.ning.com/http://imperiodelaciencia.wordpress.com/2012/05/01/edicion-xxxi-del-carnaval-de-la-fisica-en-el-imperio/

Efectos, mentiras y cine 4D

¿Por qué lo llaman cine 4D si se trata de películas en 3D con sillón de masaje incorporado? Esta es la pregunta que el blog y yo nos hacemos después de ver un cortometraje de animación en un parque temático del sur de España. Porque a las criaturas digitales también les gusta entretenerse. El blog literalmente me arrastró a ver la dichosa película y yo, que no valgo para negarle un pequeño placer, accedí.

Se trataba de un cortometraje familiar, concebido para entretener a pequeños y grandes, o sea, perfecto para nosotros dos. Nos pusimos las gafas bicolores, nos reímos el uno del otro al vernos con esas pintas colorístico-intelectuales y procedimos a visualizar la película con ganas de sentir emociones fuertes. La cinta no era nada del otro mundo desde el punto de vista narrativo: una desigual pelea de boxeadores en la que el débil y torpe acaba venciendo -como no- al fuerte. Tengo que reconocer que las sacudidas de los sillones en los que estábamos sentados nos tomaron por sorpresa. Hubo unos cuantos flashes de luz que se dispararon delante de nuestros ojos y sentimos alguna corriente de aire que otra en plena cara.

La experiencia tuvo su gracia, todo hay que decirlo, y pareció saciar la sed de nuevas emociones del blog… hasta que vio la monstruosa montaña rusa que te gira 360˚ al tiempo que te impulsa vertiginosamente sobre railes suspendidos a gran altura… pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Nos pusimos a pensar, el blog y yo, sobre la actual oferta de cine 4D, una fórmula de entretenimiento consagrada hasta hace relativamente poco tiempo y con algunas excepciones a los parques temáticos o de atracciones. El Sidney Tower Eye propone visitar la ciudad australiana en 3D sintiendo el movimiento de las olas rompiendo contra las rocas gracias a su suelo vibratorio. Asimismo, en su webhttp://www.sydneytowereye.com.au/explore/4D-cinema promete al espectador que podrá sentir los efectos del viento, las burbujas o el fuego (no quiero pensar qué hacen para sugerir esta sensación). Idéntica es la propuesta del famoso London Eye http://www.londoneye.com/Static/TheNew4DExperience.htm (¿será porque la empresa encarga de ofrecer la visita 4D a Londres es la misma que en Sidney?). Al menos en la web británica reconocen que se trata de una película en 3D con efectos añadidos. En Movie World http://movieworld.myfun.com.au/Rides-and-Attractions/Family-Entertainment/Journey-to-the-Center-of-the-Earth-4D.aspx se proyecta Viaje al Centro de la Tierra en este nuevo formato. En el mercado anglosajón se está extendiendo la instalación de los asientos D-BOX http://www.d-box.com/ en algunas salas de cine, de manera que el público pueda sentirse lo suficientemente zarandeado durante la proyección. Se trata de unir la tecnología propia de un simulador de juegos con la experiencia audiovisual inherente a los productos cinematográficos. La compañía ha firmado acuerdos con estudios, como Universal Pictures o Warner Bros., en virtud del cuales los principales estrenos de cara al 2012 podrán visualizarse en formato 4D en los cines que cuenten con el equipamiento necesario.

En 2009 los coreanos ya pudieron disfrutar de Avatar en esta nueva fórmula con “solo” abonar el doble del precio de una entrada normal. Actualmente es la India la que parece desbancar a otros mercados como consumidores del cine más avant-gardetecnológicamente hablando. La compañía que proporciona la tecnología necesaria afirma en su web http://modern5d.com/5d-theater-4d-theater-products-services/turnkey-solution-for-4d-5d-theater/ que el público podrá sentir en el cine: burbujas, viento, nieve, humo y/o niebla, lluvia, aromas, relámpagos y flashes. Por su parte los asientos proporcionan: cosquilleo en las piernas, pinchazos en la espalda -y allá donde ésta pierde su nombre-, vibración, chorros de agua o golpes de aire.

También hay tecnología israelí http://www.simnoa.com/ que propone cine en 4D, 5D, 6D o incluso 7D, dependiendo de las experiencias sensoriales que se ponen a disposición del público. Esta empresa en concreto suministra el equipamiento necesario para ofrecer este tipo de cine “hormonado” a audiencias de Chipre, Rumanía, Turkía, Polonia o EE.UU en parques temáticos, centros comerciales, cines, museos, planetariums, centros educativos y exposiciones.

El año pasado ya se estrenaron Piratas del Caribe: Navegando Aguas MisteriosasSuper 8,  Rápidos y Furiosos: 5in ControlSpy kids 4: todo el tiempo del mundo oHarry Potter: Las Reliquias de la Muerte, Parte 2 aderezados con los efectos añadidos en determinados cines de América, Asia y Europa, aunque en España las salas acondicionadas son aún escasas y suelen limitarse a espacios museísticos o centros de entretenimiento muy contados.

El cine siempre ha sido en 3D

Parece claro que, al final, lo que se denomina tecnología 4D no es más que el mismo cine 3D que ahora tanto está de moda unido a una serie de efectos especiales que acentúan las supuestas sensaciones producidas por la película. Nos lo venden como una experiencia multi-sensorial. Pero entonces ¿dónde están las dimensiones añadidas que prometen?

El blog me dice que el cine tradicional siempre fue en 3D y yo le entiendo. Si la realidad está compuesta por 4 dimensiones –ancho, alto, largo y el tiempo-, entonces la invención de los hermanos Lumière ya proponía tres de ellas: las tres últimas que hemos citado. Porque las películas se proyectan en tres dimensiones: las dos físicas que nos permiten interpretar las imágenes en movimiento sobre la pantalla y la dimensión temporal que nos hace consumirlas desde su principio a su fin, flash-backs incluidos.

Añade el blog que la tan celebrada tecnología 3D que se está apoderando de la industria cinematográfica (hay quienes comparan la jugada con la aparición del sonido), es en realidad 4D, porque ahora podemos disfrutar de la dimensión que garantiza la percepción de la profundidad. A menos que existan dimensiones ocultas en nuestra realidad física –todo es posible, oiga- no entiende este blog que se utilicen términos como 5D o 6D para nombrar los efectos con los que se quieren adornar las películas. La propia industria que respalda con su tecnología estas nuevas experiencias audiovisuales reconoce la utilización arbitraria de esta terminología pluri-dimensional ante la falta de una normalización internacional al respecto.

Amigos comunes que han visto últimamente largometrajes de gran popularidad comercial con la mal llamada, según el blog, tecnología 4D hablan maravillas de la experiencia. El blog sospecha que los efectos especiales in-situ intensifican la percepción de la obra audiovisual. Si la película gusta, los efectos actúan como amplificadores de la opinión favorable. Si la cinta decepciona, no sirven para otra cosa sino para confirmar el desengaño.

Para resumir, el 4D es una experiencia audiovisual que reúne cine, tecnología de simuladores de vuelo, aromaterapia e hidroterapia. Algunos apuestan por un cine aún más interactivo en el que el espectador pueda participar activamente en el desarrollo narrativo a través de interfaces que recuerdan al mundo de los videojuegos. El concepto no es algo novedoso. La Invención de Morel de Adolfo Bioy Casares se publica en 1940 anticipando una sociedad holográfica en la que los avatares de personas ya desmaterializadas conviven en una isla. En el pabellón checo de la Expo ´67 el director Raduz Cincera presentó la comedia negra interactiva Kinoautomat, en la que hasta en 9 ocasiones se pedía al público decidir entre dos posibles escenas. 40 años más tarde, la cinta canadiense Late Fragment se convirtió en el primer largometraje interactivo estrenado en Norteamérica. Hay mucho que contar sobre la interactividad en el medio cinematográfico ya que han surgido numerosas iniciativas dirigidas a investigar las posibilidades participativas que pueden ofrecer las nuevas tecnologías, pero esa también es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Si el futuro de la industria, aunque sea a medio plazo, está en las nuevas formas de cine interactivo, quizás entonces el blog pueda encontrar las emociones fuertes que tanto persigue. No tiene miedo, doy fe, lo que no sé si lo hace más temerario… o más peligroso.

Agujeros negros, física cuántica y mucho Hawking

Cada día el blog me sorprende más. Descubro nuevas facetas de su personalidad y me doy cuenta que he engendrado una criatura mucho más compleja de lo que en un principio tuve la intención de crear. Suele pasar. Cuando uno se convierte en demiurgo en sus ratos libres, a menudo no se detiene a pensar en las consecuencias que puede acarrear su creación. Desde el libro decimonónico Frankenstein o el Moderno Prometeo hasta la película setentera El Engendro Mecánico, llegando a ejemplos más recientes de los cuáles no quiero acordarme, el destino de los “creadores” no suele ser demasiado halagüeño. No diría yo que le tengo miedo, al menos aún no. Pero sí estoy intentando comprenderlo mejor en previsión de que pueda un día reprocharme que no le doy la atención que se merece.

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Veréis: resulta que el blog es autodidacta. Si alguno de vosotros tenía aún dudas sobre su existencia, tengo que declarar que es un ente extraordinariamente curioso. Y muy exigente. Quizás haya tomado conciencia de lo limitada que es su cultura proveniente de fábrica y ha decidido ilustrarse sobre los temas que le interesan. ¿Quiénes somos, hombres y blogs? ¿De dónde venimos? ¿Cuál es el origen de este universo que compartimos?

En vez de explorar el pensamiento de filósofos excelsos -no sé, un Platón, un Descartes o un Richard Dawkins– le veo leyendo Breve historia del tiempo de Stephen Hawking. La obra está editada en nuestro país por Editorial CríticaAlianza Editorial y Austral y se convertido en uno de esos libros de cabecera de la llamada cultura pop. A pesar de que su autor ha publicado posteriormente otros títulos (Brevísima historia del tiempoEl universo es una cáscara de nuez o El gran diseño) siguen proliferando las re-ediciones de aquel libro primigenio.

No creo que Hawking se considere a sí mismo filósofo, no al menos en su acepción moderna. Él siempre se ha definido como un científico primero, físico teórico y cosmólogo, y después como un autor de obras científico-divulgativas. Personalmente sí creo que podríamos calificarle como filósofo en el sentido antiguo de “sabio”. Me explico: su contribución en el ámbito de la física no puede ignorarse y pienso que sus descubrimientos y propuestas teóricas tienen implicaciones que van más allá del ámbito científico.

El libro comienza con una introducción del astrofísico Carl Sagan, o sea, dejando el listón bastante alto. ¿Hay alguien ahí afuera que sea aficionado a la ciencia ficción que no haya soñado viendo la serie Cosmos? Lo maravilloso de Sagan era su voluntad comunicadora, así como el carácter entretenido de sus iniciativas divulgativas. Con un padrino de ese calibre, Hawking propone examinar la realidad en todas sus tallas, desde las partículas más pequeñas hasta los cuerpos celestes más grandes.

Un vacío abarrotado

El británico dedica buena parte del libro a explicar la “niña bonita” de su trabajo en el ámbito de la astrofísica, los agujeros negros. El término, acuñado en 1969 por el científico John Wheeler, se popularizó en la década de los setenta y ochenta en series como Star Trek o Dr. Who, donde servía como excusa para cualquier argumento descabellado. Hawking repasa la historia de este fenómeno, que hace más de doscientos años ya fue intuido por algunos teóricos,  de una manera lo suficientemente sencilla como para que cualquier lector no versado en matemáticas pueda comprenderlo a grandes rasgos. Aprendemos que los agujeros negros: son cadáveres de estrellas; su colosal densidad produce una gigantesca fuerza de gravedad; algunos rotan y otros no; su existencia se demostró teóricamente antes que empíricamente; y emiten un cierto tipo de radiación. El horizonte de sucesos, el límite espacio-temporal de este fenómeno, es uno de esos conceptos que sorprenden y permiten soñar con otras realidades desconectadas de las del universo en el que vivimos.

El blog me recuerda una frase del libro -”Nuestro universo es una de las posibilidades más probables.”- y los dos flipamos al unísono. Resulta que, según Hawking, el tejido del espacio-tiempo no puede entenderse sin acudir a la física cuántica. O sea, que para entender lo más grande hay que empezar por comprender lo más diminuto. Parece ser que las partículas subatómicas tienen un comportamiento tan poco previsible que han conseguido traer de cabeza a la mayoría de los físicos durante el siglo XX y lo que ya llevamos de siglo XXI.

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Pero es precisamente la conducta de esa porción minúscula de la materia y de la energía lo que permite que los agujeros negros emitan una radiación que les hace ser detectables y brillantes, contra todo pronóstico. Porque si un agujero engulle todo lo que se le acerca, incluso la luz, ¿cómo puede irradiar partículas que nosotros podamos medir? La culpa la tienen las disfuncionales relaciones existentes entre las partículas sub-atómicas y esa gran desconocida, que siguen siendo la fuerza de gravedad.

Admitir que el universo no es una cuadrícula perfecta sino que hay fuerzas, como la ya mencionada, que la someten y consiguen desestabilizarla requiere una cierta amplitud de miras. También lo es aceptar que en el vacío no está tan desocupado sino que bulle de actividad, de la que aún nos queda mucho por conocer. Hawking explica con eficacia algunos de los conceptos más complejos de la física y nos invita a considerar la posibilidad de que no exista un origen del universo tal y como nosotros entendemos el comienzo de un evento. Para ello, propone un modelo en el que el espacio-tiempo sea una estructura redonda en la que no pueda declararse un origen y/o un fin determinados. Dicha estructura parece estar hinchándose, o sea creciendo, desde una explosión -el archi-conocido Big Bang– cuyo certificado de nacimiento no muestra fecha alguna porque todo lo sucedido antes no tiene ninguna relación causal con nosotros.

Sinceramente dudo de que los miles de personas que han comprado este libro lo hayan leído al completo. De hecho, en un artículo de un medio británico se decía que era conocida por ser una obra tan vendida como poco leída. No sé si habrá despejado las dudas que el blog, y otros tantos como él, tenían sobre el origen del universo. De lo que sí estoy segura es de que Breve historia del tiempo sirvió para dar a conocer a Stephen Hawking y para convertirlo en un icono de la cultura popular, tanto en el terreno de la ciencia y la divulgación como en el ámbito de la ciencia-ficción. Desde jugar a las cartas con Newton Data en un episodio de Star Trek, hasta ofrecer su voz sintetizada para un capítulo de Los Simpsons o desplegar sus dotes cómicas en Big Bang Theory, su imagen frágil y sus evidentes limitaciones motrices no le han impedido escribir, teorizar, enseñar, actuar y comunicar. Es, en definitiva, una metáfora del propio ser humano, que ha conseguido con el único poder de su capacidad de reflexión desentrañar los misterios de una naturaleza variable y hermética.

He oído decir a algunos científicos que este libro es demasiado superficial para ser considerado una buena obra de divulgación, cuando otros le achacan precisamente lo contrario, que sea excesivamente denso en materia científica. Personalmente, creo que es un buen intento por hacer una obra seria a la vez que accesible.

Veo al blog tomando apuntes. A veces mira al horizonte y veo que se pierde en sus pensamientos sobre astrofísica. Detrás de él, un póster de un Hawking sonriente comparte pared con otro de la película Avatar. Su sed de conocimiento es inagotable. Me temo que he creado, no a un monstruo sino peor aún… a un nerd*.

*Empollón de toda la vida.