Selección de “Infiltradas”

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Aunque parezca mentira, hoy hace casi un mes que se inició la aventura de Infiltradas. Tras cerrar la convocatoria, queremos agradecer a las 41 personas que nos han enviado sus propuestas, todas de gran interés, y que nos hubiera gustado poder incluir en la antología. La que suscribe ha contado con la inestimable ayuda de la autora y activista Lola Robles, ganadora el año pasado de sendos Ignotus al Mejor Artículo y al Mejor Libro de Ensayo, para realizar el proceso de selección ya que, por razones de espacio, solo hemos podido seleccionar 19. Tras una ronda de valoraciones larga y difícil, se ha decidido que la antología incluya los artículos de las siguientes personas, que se citan por orden alfabético:

 

María Alea y Logan R. Kyle

Inés Arias de Reyna

Carla Bataller Estruch

Enerio Dima

Andrea Gómez Vega

Maielis González

Eleazar Herrera

Elena Lozano

Layla Martínez

Elisa G. McCauslan

Teresa P. Mira de Echeverría

Loli Molina Muñoz

Juan Pascual

Alicia Pérez Gil

Carlos Plaza

J. Sánchez

Josué Ramos

Carmen Romero

Giny Valris

 

Destacamos la gran diversidad de temas, géneros, autoras y obras que van a ser objeto de estudio, y que estamos seguras ofrecerán una visión muy amplia del estado de la literatura de ciencia ficción, fantasía y terror desde la perspectiva de género.

Infiltradas, publicada por Palabaristas, se abrirá con un artículo de Lola Robles, titulado “La mirada violeta: qué es la “perspectiva de género” sobre la “literatura de género”, que servirá para centrar la obra y sus objetivos.

En septiembre se anunciará el crowfunding diseñado para financiar esta antología, y que permitirá implicarse activamente a todos aquellos y aquellas que quieran apoyarla.

¡Infiltradas ya está en marcha!

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Literatura pulp feminista: “Vanth”, primer título de la colección Pulpería

Rara es la ocasión en la que publico un post sobre alguno de mis trabajos como autora. Me cuesta aún reconocerme como una, y no por falsa modestia, sino porque escribir es una actividad que me impone mucho respeto. Va siendo hora de que eso cambie. Por eso no voy a hablar de una novela o antología de otro: voy a hablar de Vanth.Portada Vanth

Hace unos meses el colectivo Sisterhood Madrid y la editorial Ofegabous se pusieron en contacto conmigo porque se traían entre manos organizar una nueva colección. “Pulpería. Literatura popular feminista” es una colección de historias ilustradas auto-conclusivas de temática pulp y feminista, al modo de los fanzines que el colectivo ya edita. El objetivo era llenar un “vacío existente dentro de la ficción feminista en lengua castellana y la necesidad de inyectar en el imaginario colectivo referentes que faltan, porque la representación es importante para el empoderamiento”, en palabras de mi editor Curro Esbrí.

Pensé inmediatamente en Vanth y les envié una breve sinopsis de la historia. Les gustó y le siguió el relato completo. En poco tiempo me comunicaron que ya tenían a una ilustradora en mente para traducir a dibujos mi cuento: era Ana Galvañ. Como admiradora de la obra de Ana, casi no podía creerlo, y aún sigo repitiéndome de vez en cuando que no se trata de algo soñado, que las ilustraciones existen y están publicadas en el libro.

Escribí Vanth para explorar una temática con sabor Lovecraftiano pero como contrapunto a la ficción del de Providence: si Lovecraft era un reconocido misógino y apenas había mujeres en sus historias, y si todo lo que tuviera que ver con el sexo le producía repulsión, yo iba a escribir una historia con una protagonista femenina y en el que el acto sexual fuera fundamental para la trama. Vanth es una criatura primigenia que se nutre del dolor de sus víctimas, una especie de vampira del padecimiento ajeno. No se la puede juzgar con las leyes morales de los hombres porque ni siquiera es humana. Simplemente, ES. Utiliza la prostitución como una estrategia para acercarse a sus presas y cazarlas. De esta manera se invierten los roles tradicionales de esta práctica y la víctima tradicional se transforma en depredadora, mientras que el cliente se convierte en la captura.

Contra Vanth

 

Irónicamente se da la circunstancia de que su víctima es un candidato en plena campaña electoral, un tema muy en consonancia con el actual clima político que se respira en España. El nombre de “Vanth” proviene de una demonio de la mitología etrusca, a la que se representaba alada y con el  pecho descubierto, y que acompañaba a las almas en su viaje al submundo junto al primitivo Carun (Caronte).

Espero que disfrutéis con esta historia inquietante o que, al menos, no os deje indiferente. Podéis haceros con ella en la web http://sisterhoodmadrid.bigcartel.com/product/vanth-cristina-jurado-y-ana-galvan-pulperia-2016, así como en librerías de las principales ciudades del territorio, que os iré detallado por aquí.

La presentación tendrá lugar mañana, día 3 de junio, en la librería MOLAR C/Ruda, 19 Madrid (Metro: Puerta de Toledo) a las 7:30 pm en el que intentaré estar vía satélite (¡siempre quise decir esto!) y contará con un estupendo concierto de Abigail y la Cosa del Pantano.

Aquí os dejo un extracto, para abrir boca.

 

“Ella se relame. Él interpreta el gesto como una provocación excitada y la agarra del pelo hasta levantarle la barbilla. Ella ríe al sentir sus embestidas y murmulla una cancioncilla en un lenguaje que él no entiende, seguramente alguna tonada procaz del rincón mísero del que proviene. Sube el tono y él se excita aún más imaginando las fantasías procaces que ella le canta.

Su interior es viscoso y templado. No encuentra el fondo y eso le extraña. Normalmente, cuando empuja, suele sentir el glande contra el cuello de la matriz, pero ahora no percibe nada al final.

Esa vagina es una mina ciega excavada en la carne.

Sigue bombeando con el apetito que despierta el cántico que ella entona. Se plantea darle una hostia para exigirle que se calle, pero duda de que lo entienda y probablemente esté acostumbrada al abuso.

Estos pensamientos preorgásmicos electrizan su cuerpo y lo mantienen en una especie de efervescencia sensorial. Pero tanta dilatación interna, en vez de excitarlo más, lo turba, no encuentra normal esa desproporción en una hembra de curvas escuetas, no hay formas voluptuosas en ese cuerpo que justifiquen esa caverna.

Algo no va bien. Se angustia y la golpea. Un revés sonoro y contundente, como una buena promesa electoral. La expresión de la joven no cambia, sigue anclada en algún lugar lejano del interior del tipo que se la trajina.

Ella canturrea sin detenerse en aquel idioma desconocido que ahora le suena a la estridulación de cien chicharras, abriéndose camino entre las circunvoluciones de su cerebro para tomar posesión de él. Una vez instalado el ruido infernal, el pánico no tarda en aparecer, atraído por las perturbaciones que comienzan a producirse en su cuerpo, el del copulador.”

(Vanth, Pulpería, 2016)

 

 

Lola Robles: lecturas de género orientadas a las mujeres

Lola Robles

En un especial sobre mujeres y ciencia ficción, no podía faltar la colaboración de Lola Robles (Madrid 1963). Esta filóloga y escritora, imparte desde hace ocho años el taller Fantástikas, en el que se debate sobre lecturas de género orientadas a las mujeres como escritoras y personajes literarios. Lola, que se describe a sí misma como feminista, pacifista y queer, lleva toda su vida profesional vinculada a la literatura: trabajando en la Biblioteca de Mujeres de Madrid; fundando en 1995 la Red de Bibliotecas y Centros de Documentación de Mujeres; colaborando con la página web Mujer Palabra a cargo de la sección de ciencia ficción de la misma. Desde 2008 tiene su propio blog, Fantástikas y en 2005 entró a formar parte de la Red Internacional de Mujeres de Negro contra la guerra.

Robles ha publicado las novelas La rosa de las nieblas (Kira Edit., 1999), El informe Monteverde (Equipo Sirius, 2005) y Flores de metal (Equipo Sirius, 2007) y los libros de relatos Amargarita Páez: relatos (Mujer Palabra, 2002), Amargarita Páez: relatos. 2ª edición revisada y aumentada (Mujer Palabra. 2007), Cuentos de Amargarita Páez. 3ª edición revisada y aumentada ( La autora, 2010) e Historias del Crazy Bar y otros relatos de lo imposible (Stonewall, 2013. Libro escrito en colaboración con Mª Concepción Regueiro). Ha participado en Escritoras de ciencia ficción y fantasía: Bibliografía (Biblioteca de Mujeres, 2000. 138 p.), Biblioteca de mujeres (Biblioteca de Mujeres, 2001) y La horizontalidad como una de las señas de identidad de Mujeres de Negro contra la guerra (Mujeres de Negro contra la guerra, 2011. 58 p. (con Concha Martín, Mª José Sanz y Ascensión Talavera). Decenas de relatos suyos han aparecido en diversas antologías (como Terra Nova 1), colecciones y e-zines. Asimismo, Lola sigue implicada en numerosas iniciativas relacionadas con el género y la literatura, como en las ponencias “Bibliotecas de mujeres en red: preservar nuestra memoria desde el feminismo” (presentada en las Jornadas Feministas Estatales de Córdoba de 2000), y “Las otras: feminismo, teoría queer y escritoras de literatura fantástica” (en el I Congreso Internacional de Literatura Fantástica y de Ciencia Ficción, 2008, Universidad Carlos III de Madrid). Entre los artículos que ha escrito obre el tema destacan: “Las librerías de mujeres en España” (Actas del VI Encuentro de Centros de Documentación y Bibliotecas de Mujeres. Fundación 8 de Marzo, 1999); “Escritura y droga: el caso de Anna Kavan” (en INTERSUBJETIVO: revista de psicoterapia psicoanalítica y salud). “Escritoras españolas de ciencia ficción”, en VV. AA. (en MUJERES novelistas: jóvenes narradoras de los noventa. Narcea, 2003); “Escritoras españolas de ciencia ficción” (en Mujeres novelistas: jóvenes narradoras de los noventa / edición de Alicia Redondo Goicoechea. Nancea, 2033); “El gran Meaulnes de Alain Fournier o el dominio misterioso de la adolescencia” (en INTERSUBJETIVO: revista de psicoterapia y salud, 2005); “Rubíes y reptiles: la narrativa gótica de Pilar Pedraza”, (en revista Arbor, 2006); y “Escritoras españolas del siglo XX” (2) /edición de Carmen Simón Palmer (Consejo Superior de Investigaciones Científicas).

A continuación os ofrecemos el post invitado que Lola amablemente ha confeccionado para este especial, en el que reflexiona sobre su experiencia como tallerista.

TALLER DE LECTURA Y DEBATE FANTÁSTIKAS

Por Lola Robles

Desde 2006 imparto el Taller Fantástikas de lectura y debate de textos (relatos y novelas) pertenecientes a los géneros no realistas: fantástico, terror, gótico, ciencia-ficción, maravilloso o fantasía, en especial de escritoras.

Los talleres pueden ser intensivos, varias sesiones seguidas, o una vez al mes durante el curso. Lo he dado en lugares muy diversos: comencé en la casa de Valencia en Madrid, después seguí en uno de los espacios más antiguos del Movimiento Feminista, en la calle Barquillo 44, y en el de un sindicato de enseñanza, STEM, o en centros sociales, a veces okupados. En dos ocasiones lo he hecho fuera de Madrid: en Vigo (en el Centro de documentación e recursos feministas), y en Bogotá, Colombia, durante un Encuentro de la Red Internacional de Mujeres de Negro contra la guerra. Actualmente estoy realizando el taller en el Espacio de Igualdad Hermanas Mirabal, cerca de Cuatro Caminos.

Soy filóloga hispánica, escritora, activista feminista, pacifista y queer, y en el taller he intentado unir las dos grandes pasiones de mi vida: la literatura y el activismo.

El método que empleo es sencillo: yo elijo un texto y las personas que asisten al taller lo leen antes de la sesión de debate. En esta, hago una presentación previa de la autora o de cualquier aspecto de la obra que considere importante, y luego pasamos a desentrañar la narración en sí.

Durante algunos años, las participantes eran sólo mujeres. Sin embargo, en los dos últimos cursos se han incluido también algunos hombres. Son respetuosos y nada invasivos, y creo que su presencia beneficia al grupo. Asimismo, aunque la mayoría de las obras tratadas pertenecen a escritoras, siempre procuro introducir las de algún autor varón. Lo hago porque, aunque uno de mis objetivos básicos es dar a conocer a las narradoras de estos géneros, de las que en general se sabe muy poco, me parece que limitarse exclusivamente a ellas resulta empobrecedor.

Las asistentes a mi taller son muy distintas: puede haber mujeres con estudios básicos y también licenciadas universitarias. Sin embargo, para mí lo más importante es que todas participen y sientan que sus interpretaciones sobre un texto son igual de válidas. Porque realmente lo son. Yo he aprendido mucho con todas ellas. Sus comentarios se complementan, y con frecuencia una encuentra en el texto lo que otra no ha logrado ver. Se trata de debates en que la gente está dispuesta a escuchar opiniones ajenas y a transformar las suyas, y eso nos enriquece. Creo que este taller se adecua a muchas personas excepto a quienes precisamente creen que saben más que nadie.

Ahora bien, hay tres tipos básicos te participantes:

–Las que ya son muy aficionadas a los géneros no realistas, y en especial a la ciencia ficción. Estas buscan un espacio donde poder compartir sus lecturas y opiniones y no sentirse tan frikis, pues generalmente no encuentran muchas personas a las que agraden estas ficciones. Además, como conocen bien el género, pueden vincular los textos que debatimos con otros que han leído, lo que ayuda a explicar ciertos elementos extraños que aparecen en ellos. Y sugieren muchos otros libros interesantes para leer.

–Otro tipo de asistentes son las que nunca han leído ciencia ficción. De inmediato se muestran muy reacias hacia el género, dicen que no les gusta y que no les va a agradar nunca. Tienen ideas tan curiosas como pensar que si te da por leer CF es porque crees en los OVNIS.

Gracias a ellas se ve muy claramente los prejuicios que todavía existen contra esta literatura en nuestro país, y me parece que sobretodo por parte de las lectoras. Asocian el género con la ciencia y la tecnología que han sido tradicionalmente dominios masculinos. Además, la CF tiene mucho de aventura, de exploración espacial, otro ámbito vedado a la mayoría de las mujeres. Lo que contemplan en el cine resulta poco alentador: batallas galácticas, acción y violencia. Es difícil que todo esto les sea atractivo. Incluso la ciencia ficción más clásica ha mostrado personajes femeninos muy estereotipados: la mujer era la compañera del héroe, a la que él debía salvar, o ni siquiera aparecía en las obras. Esto ha ido cambiando según la sociedad se ha trasformado también, y ahora encontramos mujeres protagonistas que desarrollan todo tipo de trabajos, entre ellos los científicos y aventureros. Pero el cambio se ha producido sobre todo en los últimos años.

De este modo durante mucho tiempo las mujeres no hemos encontrado demasiados elementos con los que identificarnos al leer ciencia ficción, y los modelos son muy importantes para decidirse luego a escribir obras de este género. A lo que debo añadir que en España no ha habido autoras de CF con una obra que tenga la suficiente continuidad, extensión y calidad, a diferencia de otras narrativas no realistas, con escritoras de tanta calidad como Pilar Pedraza en lo gótico y Cristina Fernández Cubas en lo fantástico.

Creo que a las lectoras les resulta mucho más familiar lo fantástico, el gótico y el terror, ya que sus historias suelen desarrollarse en recintos cerrados que han sido los más habituales para nosotras: incluso conocemos mejor los cementerios que las naves espaciales. Por otra parte lo fantástico se introduce con mucha frecuencia en el terreno psicológico y hasta de los tabúes sexuales, y ha sido utilizado por muchas escritoras para poder expresar sus circunstancias personales y sociales en forma metafórica. De ahí que su lectura permita una mayor identificación por parte de las mujeres, las de antes y las de ahora.

Sin embargo, cuando yo ofrezco a las asistentes a mi taller textos de ciencia ficción de buena calidad, prospectivos, que no solo tratan los temas científicos y tecnológicos, sino también sociales, culturales, políticos, antropológicos, biológicos, lingüísticos, psicológicos, humanos sin más, les gustan mucho y empiezan a mirar el género de otra manera, lo que les permitirá acercarse poco a poco incluso a la CF hard y al space-opera. También van conociendo la ciencia ficción feminista, y todo lo que puede ofrecer de subversivo, radical, de crítica a las sociedades existentes, y cómo habla de los problemas del presente más que del futuro, pero también construye alternativas al mundo que conocemos.

“Afortunadamente también el feminismo se ha ido trasformando. Ya no hay una visión tan esencialista de lo femenino y lo masculino. “

Para mi una de las mayores alegrías es conseguir nuevas aficionadas, y por fortuna lo he logrado en bastantes ocasiones, no por mis méritos sino por los de la ciencia ficción en sí.

–Luego acuden a mi taller lectoras que son feministas. De antemano, siempre explico que leo los textos con esa perspectiva feminista, y además pacifista y queer, y me interesan las obras que están escritas desde esta ideología, lo cual no quiere decir que considere que todas deben ser así. La ciencia ficción es un tipo de literatura de enorme variedad, y lo bueno es que se pueda encontrar en ella de todo y para todos los gustos. No soy partidaria de lo «políticamente correcto», claro que mucho menos de quienes van de «políticamente incorrectos» pero en realidad vuelven a lo de siempre, a lo más sexista y reaccionario.

He trabajado durante muchos años intentando dar a conocer la ciencia ficción escrita por mujeres porque esta ha estado mucho menos difundida que la de los autores varones, tanto en el caso de las escritoras anglosajonas como las españolas, aunque estas últimas seamos pocas. Sin embargo cada vez tengo más claro que no se las puede estudiar de manera aislada. Y afortunadamente también el feminismo se ha ido trasformando. Ya no hay una visión tan esencialista de lo femenino y lo masculino. En realidad, hace mucho que no se puede hablar de «feminismo» sino de «feminismos». Esto es algo que no conoce mucha gente que opina sin saber demasiado. Quiero aclarar que mi postura no es «reconciliadora» ni «igualitaria» entre mujeres y hombres, sino la pretendo mucho más radical: creo que hay que destruir los géneros sexuales.

Y es que la teoría queer y los transfeminismos han venido a recordarnos aquello que ya dijo Simone de Beauvoir de que la mujer no nace sino se hace. En ese sentido estoy asimismo muy de acuerdo con la idea que Donna Haraway expuso al final de su Manifiesto cyborg: «Prefiero ser un cyborg que una diosa». La diosa remite a una esencia femenina, y la ciborg a una «construcción». El pensamiento queer cuestiona todos los binarismos que hemos creado en nuestra cultura, en especial los de género sexual, ya que son precisamente construcciones sociales, ideológicas, no naturales.

Por último, quiero mencionar que mis talleres están adaptados para personas con discapacidad visual, ya que yo tengo una discapacidad de ese tipo, visión baja, por lo cual no puedo leer libros en papel, los escucho en forma de audiolibros. La ONCE, a la que estoy afiliada, tiene una magnífica Biblioteca Sonora, y luego yo uso un programa casero para convertir los textos que están en versión electrónica a Mp3. Me gustaría animar a todas las lectoras y lectores ciegos y con visión baja a que traten de hacer comprender sus dificultades y necesidades.

Quien quiera más información sobre mis talleres puede encontrarla en mi blog Fantástikas (http://escritorasfantastikas.blogspot.com.es/p/acerca-de-la-autora-de-este-blog.html), dedicado a los géneros no realistas, en especial a la ciencia ficción, y a las mujeres como escritoras y personajes. No lo actualizo mucho por mi problema visual.

Agradezco que se me haya ofrecido la posibilidad de escribir en este magnífico espacio, el Fantascopio, y me alegra muchísimo estar acompañada en la apasionada misión de dar a conocer la obra de tan buenas escritoras como hay en los géneros no realistas.

Mayo 2014.