El arte de la supervivencia

La literatura es una criatura deliciosa e imprevisible: cambia de predilección temática cuando uno menos se lo espera, como es habitual por otro lado en cualquier manifestación cultural. Y en lo que respecta al género la tendencia en los últimos tiempos se decanta por los escenarios post-apocalípticos. Station Eleven, de la canadiense Emily St. John Mandel, se presenta como una historia de supervivencia que intenta ofrecer una visión distinta del día después. He leído esta novela junto con Josep María Oriol, cuya reseña podéis encontrar aquí, y Miguel Codony, que ha publicado la suya aquí.

Emily St. John Mandel y su novela

El planteamiento de la narración repite una fórmula muy utilizada, tanto que la que suscribe es culpable de usarla en su propia novela: epidemia mortal, altamente contagiosa, rápidamente extendida, fin de la civilización tal y como se conoce, bla, bla, bla… La historia se centra en las vicisitudes de Kirsten, una joven superviviente, que forma parte de una troupe de artistas ambulantes. La Symphony conjuga actores y músicos que se dedican a entretener a las comunidades rurales desperdigadas por la zona de los grandes lagos estadounidenses. Porque los supervivientes han huido de las ciudades y se han refugiado en el campo o en los suburbios, lo más lógico en un momento en que la vuelta al cultivo del campo, a la ganadería y a la caza es la única posibilidad para sobrevivir. El mundo entero se vuelve “bio” por necesidad.

Esta premisa, como veis, no tiene nada de original: la vida es dura y ya no existen las comodidades de las que, actual y habitualmente, disfrutamos. Otras historias que tratan este mismo asunto, desde La carretera a Soy Leyenda o la española Cenital, lo hacen desde una óptica bastante negativa. Station Eleven es bastante más optimista y los supervivientes son capaces de reunirse y vivir en un entorno mucho menos amenazador que en las dos obras mencionadas. Esto no quiere decir que no existan peligros, pero de alguna manera se presentan de una manera bastante dulcificada. Es aquí donde empiezan los problemas: puedo comprar la epidemia, pero no se explica nada del virus. Si un microorganismo es tan contagioso y letal, no es efectivo, porque acabaría con su hospedador antes de poder infectar otros. Necesitaría un periodo de incubación mucho más largo que unos cuantos días. Otro de los problemas que se plantean es el reagrupamiento de los supervivientes. En un país tan grande como USA, ¿simplemente se encuentran por los caminos? Se habla muy de pasada del caos que reinaría en las ciudades, sin entrar en los problemas. Los supervivientes consiguen provisiones casi milagrosamente, etc, etc, etc.

La narración se vertebra alrededor de la historia de Kisten y de varios personajes relacionados con ella de una u otra manera. Hay flashbacks que permiten conocer el pasado de la chica, su origen y su fascinación con un comic que da título al libro. Precisamente mi buen amigo Josep María, del blog Voracilector, me pregunta cómo integra la autora el comic Station Eleven en la trama de la novela. Es uno de los aspectos más interesantes y atractivos de esta novela: para mí, el comic actúa como el mortero de la historia. Es el elemento conducto de la trama, además de servir para dar el giro argumental más importante. En realidad, en la primera parte del libro se nos descubre la gestación del cómic, mientras que en la segunda parte se narra sus vicisitudes una vez publicado. Confieso que la idea de que un comic pudiera convertirse en el libro sagrado de un culto me pareció muy atractiva, y apela a ciertas inquietudes humanistas que persigo. Porque, al final, poco importa lo que esté escrito ni qué clase de libro se considere sagrado. Lo decisivo es lo que sea interpretado a partir de ese contenido, que puede ser algo tan prosaico como un comic sobre las peripecias de una colonia humana en el espacio, como el comic “Station Eleven”.

El supuesto comic que da título a la novela

Otra de las ideas que creo merece la pena destacar es la importancia que la autora da a las artes en una situación límite como es el fin del mundo tal y como está organizado actualmente. En un panel sobre naves gerenacionales al que asistí en la LonCon, la convención internacional de ciencia ficción y fantasía del verano pasado, se hablaba de la importancia de que la tripulación de una nave que fuera a viajar durante varias generaciones por el espacio estuviera compuesta por científicos y técnicos. A mi pregunta de a qué quedarían relegadas las artes y quienes las practican, el panel comenzó a especular sobre la necesidad de incluir bibliotecas, pinacotecas, librerías musicales, etc… así como gentes que supieras de ellas. En honor a la verdad me fastidiaba bastante ver que yo, por ejemplo, no tendría cabida en una nave generacional. Pero la discusión empezó a analizar la importancia y el papel de las artes para el enriquecimiento del ser humano y, ulteriormente, su supervivencia.

Creo que Emily St. John Mandel entiende las prácticas artísticas como una forma de mantener la cordura en un momento de crisis máxima, de anclar al ser humano en la sociedad: nos permite reunirnos para disfrutar de ellas, nos exige cierta disciplina en los ensayos, nos alimenta espiritualmente en un momento en el que las necesidades básicas ya no están cubiertas… De alguna manera entiendo que la escritora hace apología del arte como una de las cosas que hace que el ser humano sea precisamente “humano”. Y la reflexión se extiende en que, para sobrevivir, no solo es necesario cubrir las necesidades vitales: el museo de Clark, el propio comic, las representaciones de The Symphony…

Mi querido amigo Miquel Codony de la Biblioteca de Ilium, me pregunta a qué atribuyo el éxito de esta novela (Station Eleven ha ganado el Arthur C Clarke Award, ha sido finalista de algunos de los principales premios literarios generalistas como el National Book Award o el PEN/Faulkner Award, además de estar considerada como una de las mejores diez novelas del año por el Washington Post, Time, Kirkus y seguro que me dejo alguno. También ha recibido críticas extremadamente positivas por parte del NY Times y The Guardian). Una de las razones de su éxito es su capacidad para acercar la ciencia ficción a un público más mainstream. El hecho de que haya sido nominada a galardones generalistas creo que así lo demuestra, lo mismo que el que haya sido incluida en las listas de medios como los ya mencionados. Es una tendencia que está tomando fuerza en los últimos años (véase la trilogía The Southern Reach de Jeff VanderMeer). Se trata de utilizar temáticas/escenarios/situaciones/

tratamientos procedentes de la ciencia ficción, la fantasía y el terror en historias que sean fácilmente reconocibles e interpretables por parte de la mayoría del público. Emily St. John Mandel no se arriesga, ni siquiera en la estructura, y traza personajes con los que la juventud, la masa consumidora que el marketing adora, puede identificarse fácilmente. En el caso de las estructura, aparentemente hay voluntad de innovar con flashbacks que se mezclan con la narración del presente, pero no se trata más que de un artificio para empaquetar la historia, en mi opinión, que tampoco aporta demasiado a la acción.

Comprendo que para los lectores que no leen habitualmente ciencia ficción, fantasía y terror pueda ser una obra atractiva, y creo que entretiene y hace reflexionar sobre temas interesantes de nuestra sociedad, como todas las historias post-apocalípticas. Pero creo que va a saber a poco a los aficionados a estos géneros: realmente no ofrece nada nuevo, ni siquiera estructuralmente, y hay algunas cuestiones de la historia que son tan cuestionables que amenazan su credibilidad. Una novela correcta y poco más. Por sus características, no me extrañaría que se convirtiese en película o serie de TV.

“Alucinadas” se publica en formato físico de la mano de Sportula

Alucinadas sigue dando buenas noticias meses después de su edición en formato digital, allá por el mes de diciembre. No solo ha sido nominada a los premios Ignotus, concedidos por la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT) en la categoría de mejor antología, sino que algunas de las autoras que intervienen en Alucinadas han sido igualmente nominadas por sus obras: Nieves Delgado por “Casas Rojas”, el cuento con el que participa en la antología, aspira a llevarse el galardón en la categoría de mejor relato; y Felicidad Martínez por “Adepta”, en la categoría de novela corta, y por “El pastor de naves” (Antología Empaquetados de Sportula), en la categoría de mejor relato.

Hoy podemos anunciar que la antología de relatos en español de ciencia ficción escritos por mujeres ya está disponible en formato físico. La obra puede adquirirse a través de la web de la editorial, además de los canales habituales de distribución.

Recordemos que el prólogo de Alucinadas ha sido realizado por una editora de reconocida trayectoria internacional: Ann VanderMeer, que ha trabajado en la revista “Weird Tales” y editado The Weird (Tor Books, 2012), The New Weird (Tachyon Publications, 2008); Best American Fantasy (Prime Books, 2007), Best American Fantasy v.2 (Prime Books, 2009); Last Drink Bird Head: A Flash Fiction Anthology for Charity (Ministry of Whimsy, 2009); Steampunk (Tachyon Publications, 2008), Steampunk II, Steampunk Reloaded (Tachyon Publications, 2012), Steampunk III, Steampunk Revolution (Tachyon Publications, 2012); Fast Ships, Black Sails (Night Shade Books, 2008); The Thackery T. Lambshead Cabinet of Curiosities (Harper Voyager, 2011); The Kosher Guide to Imaginary Animals: The Evil Monkey Dialogues (Tachyon Publications, 2010); The Time Traveler´s Almanac (Tor Books, 2014); y Sisters of the Revolution: A Feminist Speculative Fiction Anthology (PM Press).

La antología se abre con el relato ganador: “La Terpsícore” de la autora argentina Teresa P. Mira de Echeverría. La historia se centra en el viaje de su protagonista, la capitana Stephana Yurievna Levitánova, en una nave cuyo cerebro artificial está reencarnado en el cuerpo de un adolescente muerto. El viaje se realiza sin que la nave se mueva de San Petersburgo, el escenario de la narración, sino reuniendo en su interior versiones de la capitana procedentes de otras dimensiones. Este encuentro múltiple plantea varios dilemas éticos a los que Levitánova debe enfrentarse y que reflejan unas inquietudes existencialistas muy en consonancia con la trayectoria profesional de Teresa, que es Doctora en Filosofía. Su trabajo como docente universitaria e investigadora acerca de la relación entre ciencia ficción, filosofía y mitología le ha conducido de manera natural a proponer su propia visión de la realidad en forma de relatos de ciencia ficción, alguno de los cuáles han aparecido en las revistas “Próxima”, “Axxón”, “NM”, “Valinor” y “Opera galáctica”. Muchos recordaréis su cuento “Memoria” que apareció en la antología Terra Nova de Sportula (tanto en la edición española como en la inglesa) y que fue finalista de los premios Ignotus 2013. Podéis visitar su blog para conocer más sobre su trayectoria literaria y sus intereses personales. El cuento se alzó con el premio de la convocatoria por el alcance de las ideas que propone, así como por reunir todos los elementos necesarios –en términos de trama, personajes, escenario y estilo- para provocar el sentido de la maravilla en el lector.

Felicidad Martínez es ingeniera técnica en diseño industrial y la autora del segundo relato de la antología: “La plaga”. Con un estilo muy ágil, en el que alterna la primera y la tercera persona, la valenciana nos sumerge en una space opera al más puro estilo militarista. El agudo teniente Rosenbaum, derrochando franqueza y humor, relata los avatares de una misión que se complica cuando los habitantes de una colonia lejana son atacados por los insectos autóctonos. A pesar de considerarse una escritora amateur, Felicidad cuenta con una producción propia enmarcada en su universo spaceoperístico UC-Crow, desarrollado también como juego de rol. Su novela corta La textura de las palabras apareció publicada en la antología Akasa-Puspa de Aguilera y Redal y con ella fue finalista a los Premios Ignotus 2013. Traducida al inglés, esta historia apareció en la antología Terra Nova y, en español, en Terra Nova 2. Su primera novela, Horizonte Lunar, salió publicada hace pocos meses en Sportula, y sus relatos forman parte de varias antologías dedicadas al género.

“La tormenta”, de la argentina Laura Ponce, es la tercera historia de esta colección. Ambientada en el pequeño planeta Arkaris, se trata de una space opera con aromas a Stanisław Lem, en el que se exploran los efectos del medio ambiente arkariano en el destino del ser humano, de la mano de dos militares de carrera. La autora construye con gran credibilidad un mundo en el que predomina un modo de vida sencillo pero en el que el desierto guarda secretos inesperados que influyen en sus habitantes. Laura es escritora, editora y directora de “Revista Próxima” y Ediciones Ayarmanot y articulista para “Amazing Stories”, donde publica una columna mensual dedicada a las mujeres y la ciencia ficción. A su labor como colaboradora en programas de radio y en publicaciones tradicionales y online, se suma su producción literaria en forma de cuentos que han aparecido en diversas revistas y antologías de Argentina, Perú, Cuba y España. Forma parte del Centro Argentino de Ciencia Ficción y Filosofía junto a su compatriota Teresa P. Mira de Echeverría, con la que ha impartido talleres y charlas sobre el género.

Yolanda Espiñeira, la autora de “El método Schiwoll”, ha creado un thriller ciencia-ficcional escrito a dos velocidades: en una, Mariana es una mujer es sometida a un interrogatorio; en la otra, conocemos detalles de su vida en un gueto de lujo en el planeta Talití, que nos llevarán poco a poco a entender las razones detrás de dicho procedimiento. Esta historia refleja la pasión de la lucense por la novela negra, desplegando todos los tropos propios del thriller pero aplicándolos a la ciencia ficción. Precisamente el gran acierto del relato es utilizar una estructura circular, alternando la primera y la tercera persona, para convertir al lector en espectador y en cómplice de la trama. Yolanda es licenciada en Filología Hispánica y especialista en la obra de José Ángel Valente. Actualmente combina su labor como profesora con su pasión por la Filosofía, la lectura y una incipiente producción literaria, que desarrolla a través de reseñas y artículos en el blog El almohadón de Plumas, en el magazine online sobre literatura fantástica El Fantascopio y en la revista Prosa Inmortal.

El quinto relato de la antología es “Casas Rojas” de Nieves Delgado. Esta gallega, licenciada en Física y docente de educación secundaria en la comunidad autonómica que la vio nacer, siente predilección por la ciencia ficción que explora la influencia de la tecnología sobre la sociedad. Su incipiente obra, circunscrita por el momento a los relatos, ya ha alcanzado importantes reconocimientos, pues no en vano su obra “Dariya”(en Ellos son el futuro / Web Ficción Científica / Revista Terbi nº 7) está nominada a los premios Ignotus 2014 que concede anualmente la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT). Sus historias suelen incluir elementos que ahondan en los límites del ser humano y cuestionan la esencia misma de esa humanidad. En “Casas Rojas” una comisión gubernamental investiga a la poderosa empresa de CorpIA, que comercializa androides para uso sexual. Los fallos de funcionamiento de los sexbots, que han comenzado a atacar a sus propietarios, sirven como excusa para poner de manifiesto el impacto de las inteligencias artificiales en la sociedad y viceversa.

Lola Robles es activista feminista, pacifista y queer, y la autora de “Mares que cambian”, el sexto relato de la antología. Esta filóloga hispánica y escritora imparte desde 2006 el taller “Fantástikas”, de lectura y debate de obras de ciencia ficción y fantasía, y especialmente dedicado a las mujeres como escritoras y personajes literarios. Ha publicado tres novelas de ciencia ficción: La rosa de las nieblas, El informe Monteverde y Flores de metal, el libro de relatos Historias del Crazy bar, en colaboración con Mª Concepción Regueiro, y la obra realista, Cuentos de Amargarita Páez, así como relatos y artículos de ensayo en diversas antologías e Internet. “Mares que cambian” es una space opera transgénero que propone una sociedad con una multiplicidad de géneros sexuales. En el planeta Jalawdri la intersexualidad (hermafroditismo) es una realidad normativa más que organiza un sofisticado entramado social. Uno de los atractivos de este relato es que el narrador/a utiliza adjetivos masculinos para referirse a sí mismo/a, rompiendo voluntariamente las tradicionales reglas gramaticales de concordancia del género.

“Techt”, el relato de la madrileña Sofía Rhei, es una distopía semiótica con un toque ciberpunk que recuerda a Fahrenheit 451 y a 1984. La aparición de una versión condensada del lenguaje tiene implicaciones culturales y sociales insospechadas. El giro ciberpunk del final de la historia coloca esas implicaciones en una nueva perspectiva, más inquietante, y empuja al lector a plantearse la utilización de la tecnología como forma de escapismo existencial a través de la experiencia del protagonista, Ludwig. Sofía es escritora, poeta experimental, editora y traductora. Como poeta ha publicado Las flores de alcohol (La bella Varsovia), Química (El gaviero) y Otra explicación para el temblor de las hojas (Ayuntamiento de granada), Alicia Volátil (Cangrejo Pistolero), libro de poesía en 3D, Bestiario Microscópico (Spórtula), y La simiente de la luz (Lapsus Calami). Su obra ha aparecido en publicaciones internacionales y ha sido traducida a varios idiomas, recibiendo numerosos reconocimientos. Su narrativa se desarrolla por una parte en el ámbito de la fantasía infantil y juvenil, con adaptaciones de leyendas populares para Anaya y Santillana, series como Krippys (Montena) o El joven Moriarty (Fábulas de Albión), libros independientes como Olivia Shakespeare (Edelvives) o La calle Andersen, escrito junto a Marian Womack (La Galera) y novelas como Flores de sombra (Alfaguara) y su secuela, Savia negra. Por otra parte, escribe relatos de ciencia ficción y fantasía oscura, como los aparecidos en las revistas Casatomada, Calle 20, y en las antologías Más allá de Némesis (Spórtula), Presencia humana (Aristas Martínez), Crónica de Tinieblas (Spórtula), Retrofuturismos (Fábulas de Albión) y TerraNova 3 (Fantascy).

Layla Martínez firma “Bienvenidos a Croatoan”, un relato de viajes en el tiempo y terror. Layla es licenciada en Ciencias Políticas y graduada en Sexología. Además de mantener su blog, trabaja como traductora y redactora para distintas revistas y webs, y colabora habitualmente con publicaciones como “Culturamas” y “Diagonal”. Su experiencia como editora, correctora y traductora para distintos fanzines y publicaciones alternativas le han llevado a embarcarse en la coordinación de propio sello de fanzines, Antipersona. En su primer poemario, El libro de la crueldad (LVR Ediciones, 2012), mezcla poemas en prosa con falsas biografías y poemas en verso. Algunos de sus textos y poemas han sido publicados en diferentes antologías, como Sangrantes (Origami, 2013), Serial (El Gaviero, 2014) o Réquiem por Lolita (Fundación Málaga, 2014). “Bienvenidos a Croatoan” tiene como escenario una ciudad subterránea, paralela a Madrid, en un futuro que se presiente post-apocalíptico. El consumo de una droga, la dextralina, consigue romper las reglas de la física conocida en este contexto, provocando consecuencias inesperadas en la integridad física y mental de Hakim, el protagonista. El terror llega de la mano del sentimiento de culpa y del amor exacerbado hacia su hermana, como motores de la desintegración paulatina, en un sentido literal, de la persona.

“Black Isle” de Marian Womack es un relato de sabor CliFi (Climate Change Fiction), que profundiza en la influencia recíproca de la tecnología en el medioambiente y, como consecuencia, y el impacto de esa relación en el ser humano, concretizado en el doctor Andrew Hay. La obra también cuestiona el control del ser humano sobre el medio que lo rodea, y propone una posible respuesta reactiva de la naturaleza. Marian es una escritora, traductora y editora gaditana educada en las universidades de Glasgow y Oxford. Ha publicado las novelas Memoria de la nieve (Tropo, 2011) y la obra juvenil La calle Andersen (La Galera, 2014) a cuatro manos con Sofía Rhei. Ha co-editado el libro Beyond the Back Room: New Perspectives on Carmen Martín Gaite (Peter Lang, 2010) y sus relatos, definidos como “un nuevo gótico extraño”, han aparecido en antologías como Akelarre (Salto de Página, 2010), Presencia Humana3 (Aristas Martínez, 2014), o Steampunk. Antología Retrofuturista (Fábulas de Albión, 2012). Ha escrito prólogos y postfacios para libros de género y es la prologuista de la primera edición inglesa de La torre sin fin de Silvina Ocampo. Como traductora ha realizado selecciones de los cuentos de fantasmas de Charles Dickens o Mary Shelley, además de ser traductora de Lord Dunsany, Gladys Mitchell, Henry James o Daphne du Maurier, entre otros. En su labor como editora ha publicado los primeros libros en español de autoras clave de la literatura fantástica extraña europea en Ediciones Nevsky.

El último relato original del Alucinadas es “Memoria de equipo” de la catalana Carme Torras, que mantiene un blog dedicado a sus inquietudes literarias. Esta doctora en informática y profesora de investigación en el Instituto de Robótica (CSIC-UPC), compagina la literatura con la investigación científica. Ha publicado libros y artículos sobre modelos neuronales, visión por computador, inteligencia artificial y robótica, y ha sido reconocida con diversos premios y reconocimientos. En el ámbito científico ha publicado las novelas Pedres de toc (Columna, 2003) y Miracles perversos (Pagès, 2011), que merecieron los premios Primera Columna y Ferran Canyameres de intriga y misterio. Su novela de ciencia-ficción La mutació sentimental (Pagès, 2008), traducida al castellano (Milenio, 2012), obteniendo los premios Manuel de Pedrolo 2007 e Ictineu 2009. Algunos de sus relatos sobre máquinas, como “Zac i el rellotge de l’ànima”, “La vita e-terna”, “Una arítmia silenciada” y “El joc de jocs” han sido recogidos en las antologías Els fills del capità Verne (Pagès, 2005), la revista Catarsi (2013), Elles també maten (Llibres del Delicte, 2013) y Científics lletraferits (Universidad de Valencia, 2014). También ha publicado un ensayo sobre la influencia de la ciencia-ficción en el debate ético: Robbie, the pioneer robot nanny (Interaction Studies, 2010). “Memoria de equipo” es una historia enmarcada en la tradición ciberpunk que analiza la utilización, en el ámbito legal, de la tecnología inmersiva en realidades virtuales. Esta narración colectiva se articula entorno al esclarecimiento de un crimen atribuido al pivot de un equipo de baloncesto universitario, cuestionando la capacidad de la mente humana para gestionar sus recuerdos.

El último relato está firmado por la escritora Angélica Gorodischer y se trata de una obra fuera del concurso convocado por la antología. Considero “A la luz de la casta luna electrónica” como una deferencia de la argentina hacia nuestro proyecto, proporcionándonos un apoyo muy necesario con su talento y nombre. Por este motivo, todos los que hemos intervenido para hacer realidad esta antología le estamos muy agradecidos. La bonaerense es una de las escritoras de ciencia ficción más importantes en lengua española. Entre sus novelas destacan Opus dos (Minotauro, 1966), Kalpa Imperial (Minotauro, 1984 y Emece Editores, 2001), Floreros de alabastro, alfombras de bokhara (Emecé, 1985), Jugo de Mango (Emecé, 1988 y Emecé Editores, 1995), Fabula de la virgen y el bombero (Ediciones de la Flor, 1993), Prodigios (Lumen, 1994), La noche del inocente (Emecé, 1996), Doquier (Emecé, 2002), Tumba de jaguares (Emecé, 2005), Tres colores ( Emecé, 2008), Tirabuzón (Editorial Fundación Ross, 2011), y Las señoras de la calle Brenner (Emecé, 2012). Ha escrito numerosos libros de relatos como Cuentos con soldados (Club del Orden, 1965), Las Pelucas (Sudamericana, 1969), Bajo las jubeas en flor (Ediciones de la Flor, 1973), Casta luna electronica (Andrómeda, 1977), Trafalgar (El Cid, 1979), Mala noche y parir hembra (La Campana, 1983), Las Repúblicas (Ediciones de la Flor, 1991), Técnicas de supervivencia (Ed. Municipal de Rosario, 1994), Como triunfar en la vida (Emecé, 1998), Menta (Emecé, 2000), y Querido amigo (Edhasa 2006). Ha participado en antologías, ha cultivado el ensayo y el género biográfico, y su obra ha sido adaptada a la gran pantalla. Varios de sus trabajos se han traducido a otras lenguas: la propia Ursula K. Le Guin tradujo al inglés Kalpa Imperial en 2003. A lo largo de su carrera ha obtenido numerosos premios y reconocimientos internacionales, culminando con el World Fantasy Award que en 2011 le concede la World Fantasy Convention en reconocimiento a su trayectoria literaria. Quienes desconozcan las peripecias del comerciante intergaláctico Trafalgar “Traf” Medrano, podrán hacerlo de la mano de “A la luz de la casta luna electrónica”, a través de una historia que utiliza un humor sutil e inteligente para cuestionar la actualidad social: las relaciones entre los géneros y las clases sociales, el rol de la mujer en la sociedad o las costumbres ancladas en el patriarcado. En este caso, el accidentado encuentro sexual del protagonista con una alta representante de un planeta gobernado por un aristomatriarcado desencadenará una cadena de acontecimientos que darán al traste con sus planes comerciales.

Para seguir abriendo el apetito, la editorial Palabaristas ha convocado una segunda edición de la antología, de la que podéis consultar las bases en la web de la propia editorial. La edición en ebook sigue estando disponible a través de Lektu. Como veis la ciencia ficción hecha por mujeres sigue despertando el interés del público la crítica.

La revista SuperSonic sale a la venta en Lektu

Hoy tengo que compartir con todos vosotros una gran alegría: por fin está a la venta, a través de la plataforma online Lektu, el primero del que espero sean muchos números de la revista SuperSonic. Portada supersonic1 A un precio muy asequible, solo 2,99 euros, esta revista os acercará a todas las novedades, los relatos y las reseñas más interesantes de la mano de un equipo editorial formado por blogueros, traductores, editores y autores que os mantendrán al tanto de la actualidad en el ámbito de la ciencia ficción, la fantasía y el terror.

La fantástica portada de la ilustradora Marina Vidal sirve de magnífica carta de presentación para unos contenidos que, aunque son en su mayoría en español, también esconden sorpresas en inglés.

Podéis encontrar una entrevista exclusiva al autor y traductor de ciencia ficción Ken Liu, realizada por Elías Combarro, así como un encuentro con los escritores de fantasía épica Joe Abrecrombie y Saladin Ahmed de la mano de una servidora (ambas en inglés y español). Se incluye un artículo en el que Miquel Codony analiza los rasgos más representativos de la fantasía épica, esta que suscribe hace un repaso por las antologías de ciencia ficción en España y Alexander Páez examina el anime japonés Ghost in Shell. Si Leticia Lara profundiza en la obra y el estilo del autor Iain M. Banks, Elías Combarro comenta los mejores relatos de ciencia ficción aparecidos en inglés en el último trimestre, y Xavi del blog Dreams of Elvex descubre los cuentos premiados en el certamen Ignotus. Mariano Villareal expone las iniciativas españolas en materia de género que se están traduciendo al inglés actualmente, mientras Manuel de los Reyes despliega una tribuna abierta para tratar temas relacionados con la traducción y James Womack indaga en la vida del editor de una editorial emergente.

En cuanto a ficción, se incluye el cuento “Monsters” del escritor Lavie Tidhar, que también se ofrece traducido al español, así como el relato “Dancing in the Shadow of the Once” de Rochita Loenen-Ruiz. Marian Womack firma “Black Isle”, la traducción al inglés del relato del mismo título que aparece en la antología Alucinadas. Asimismo, la revista propone una serie de relatos inéditos inscritos en el proyecto “Desahucio en Marte”, coordinado por Santiago Eximeno, con obras del propio Eximeno (“Last Exit for the Lost”), de Ricardo Montesinos (“Números rojos, planeta rojo”), Juanfran Jiménez (“Hutus y Tutsis”) y de nuevo, una servidora (“Hambre”). La tanda de obras de ficción se cierra con la obra ciberpunk “El crujido de la cereza al romperse” de Sofía Rhei y con “Gloria de España”, un relato weird-folckórico de Weldon Penderton. El Nº1 se cierra con una rueda de reseñas de las novedades editoriales, realizadas por el equipo editorial, con la adición de Josep María Oriol (que es también el proveedor de imágenes fotográficas de la web de la revista).

Esperamos que no dejéis pasar esta ocasión y os suméis a la comunidad de SuperSónicos.

OUGH YEAGH!!!

Barcelonapunk

Hoy tenemos ración cuádruple: cuatro reseñas simultáneas de la misma novela, La República Pneumática de Jaume Valor Montero. Los blogs Fantástica Ficción de Leti Lara, La Biblioteca de Ilium de Miquel Codony y El Voracilector de Josep María Oriol se unen a este para opinar sobre una obra que hemos leído casi al mismo tiempo. Espero que os guste la iniciativa.

La República Pneumática es uno de los lanzamientos más esperados de la temporada literaria, respaldado por el sello Fantascy. Se presenta como una ucronía situada en la Barcelona de la época romana, y en la que la aparición de la tecnología de vapor muchos siglos antes de su llegada durante la Revolución Industrial, da lugar a un Imperio Romano muy diferente al que fue testigo la Historia.

Jaume Valor Montero

Esta obra marca el debut en la narrativa larga en español de Jaume Valor Montero, un arquitecto y profesor universitario. Me parece muy significativo que Valor sea arquitecto porque, desde mi punto de vista, la verdadera protagonista de la historia es la ciudad de Barcelona, descrita en una línea temporal alternativa no solo con extremo cuidado sino, yo diría, que con enorme afecto. Se puede apreciar la profesión de Valor no solo en las detalladas descripciones de los distintos escenarios, prácticamente todos urbanos, sino en la propia “arquitectura” (entendida como “estructura”) de la novela: partes perfectamente diferenciadas que marcan fases distintas en la trama.

La República Pneumática (1. Baile de Serpientes) es la primera entrega de una trilogía que narra las aventuras y desventuras de un muchacho llamado Marcus Novus. Es una clara bildungsroman, una historia de paso de la edad infantil a la adulta, en la que el personaje transita por una época repleta de conflictos que le ayudan, precisamente, a conformar su carácter. En este sentido, y también por tener como escenario la ciudad de Barcelona, es imposible no pensar en La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón, que además también se desarrolla en la época de la Revolución Industrial, algo que se repite en La República Pneumática.

Aparte de tratarse de una novela de iniciación y de contar con un protagonista adolescente, la historia se presenta como un thriller de aventuras, con un asesinato que desencadena la sucesión de hechos necesaria para que Marcus emprenda su viaje iniciático: hay un momento de conflicto muy grave; seguido por una huida; más tarde por el encuentro con un maestro (una maestra en este caso) que le instruye; la pérdida del maestro y el comienzo de una fase de dura supervivencia callejera; el encuentro con un benefactor que le ofrece cobijo y la oportunidad de conocer gente poderosa; la resolución del grave conflicto del comienzo; la vuelta a casa, interrumpida por una nueva aventura que deja la puerta abierta a la segunda entrega de la serie.

La historia está narrada en tercera persona desde el punto de vista de Marcus, pero gracias a su inseparable compañero Hoc –el pequeño autómata de hojalata- podemos conocer el pensamiento del protagonista. Este es un recurso inteligente por parte de Valor y que recuerda a Nono, el robot compañero de Telémaco en la serie de dibujos animados Ulises 31. El uso de un compañero de viaje iniciático que funciona frecuentemente como la conciencia del protagonista es una técnica empleada desde el Sancho Panza de El Quijote. Como digo, me ha parecido un recurso inteligente, aunque a veces creo que el autor ha abusado un poco de él, haciendo que Marcus “escuchase” a su “yo-desdoblado” en situaciones de acción donde su atención seguramente estaría en otros menesteres. Además de la intrigante trama, la colección de personajes secundarios que se pasean por la vida de Marcus, junto con la multiplicidad de escenarios urbanos, aportan los elementos necesarios para dotar de agilidad a la acción. Sin embargo, en algunos casos la caracterización responde, en mi humilde opinión, a arquetipos tremendamente explotados, como ocurre con el retrato dickensiano de los niños de la calle, con la caracterización a lo Pat Morita de la maestra de artes marciales Jiàn o el rol de padre-héroe desplegado por el praetor Caius Verus.

Me ha parecido muy interesante la cantidad de personajes femeninos que aparecen en la novela y creo que forma parte del esfuerzo del autor por retratar una dimensión menos patriarcal de la Historia. Quizás en la Historia con mayúsculas las mujeres suelen ser invisibles, pero la historia con minúscula, entendida como los sucesos de la vida cotidiana que no siempre se recogen en los anales y en las crónicas, está repleta de ellas. En cuanto a los diálogos, a veces no hacen realmente justicia a las situaciones, y pareciera que todos los personajes hablan con la misma voz. Sin duda se trata de un aspecto que Valor mejorará en las próximas entregas porque es posiblemente una de las tareas más difíciles en cualquier producción literaria.

Las descripciones de los escenarios y el universo steampunk de la Barcelona romana son los grandes puntos fuertes de la novela. En muchas ocasiones era posible imaginar cómo serían las vías de la ciudad, la polución que reinaría en el aire, los edificios adaptados a la nueva tecnología, etc. Habría mucho que discutir sobre la atmósfera steampunk de la novela, de la misma manera que se debate sobre el propio sub-género: si hablamos de una estética en la que se envuelve a las novelas; o si va más allá y define algo más profundo, en tanto en cuanto propone un tratamiento particular de los temas, enfocados hacia la influencia de la tecnología en sociedades en las que el desarrollo social no acompaña ese crecimiento técnico. Un debate apasionante. Personalmente creo que la faceta steampunk de la novela viene más bien condicionada por su adscripción a la temática de historia alternativa. Valor no solo explora las repercusiones de los avances tecnológicos, sino que ahonda en las vertientes económica, política, educativa, cultural y social de la civilización que describe, a través de las escenas en la calle, en el acuartelamiento, en la escuela o en el bar de Jiàn. Como thriller juvenil, es una novela que consigue enganchar a atención del lector –aunque sea adulto- a través de una prosa correcta, fluida y de un ritmo vertiginoso.

Es una obra muy entretenida, con un woldbuilding bien conseguido y con muchas posibilidades en cuanto a desarrollo de trama que compensan de sobra los puntos menos fuertes.

Habrá que leer la segunda entrega y ver la evolución de la serie.

Convocatoria de “Lectures d’ailleurs”: Se busca ciencia ficción española para traducir al francés

Aunque pueda sorprender a algunos, la ciencia ficción en español interesa en países con otras lenguas. Este es el caso de la Universidad de Poitiers, que lleva desde hace algunos años realizando traducciones al francés de narrativa breve -fantástica y de ciencia ficción- de autores que escriben en español. Caroline Lepage (catedrática de la citada Universidad) y Carmen Rosa Signes Urrea (editora de la revista miNatura) han unido sus fuerzas para coordinar nueva iniciativa que detallamos a continuación:

Convocatoria Lectures d’ailleurs/tradabordo España CF

Para todos los escritores y escritoras de Ciencia ficción españoles:

La propuesta Lectures d’ailleurs/tradabordo, dedicada a la traducción de cuentos de escritores latinos al francés por parte del alumnado de la Universidad de Poitiers (proyecto dirigido por Caroline Lepage, Catedrática de dicha universidad) continúa una labor de varios años editando los volúmenes del trabajo de traducción realizados, un total de 23 libros de descarga gratuita que se pueden encontrar reflejados en http://fr.calameo.com/accounts/2617799. En esta ocasión, lanza una nueva propuesta para la creación de un volumen especial dedicado a España con textos de ciencia ficción.

Portada del volumen dedicado a micro-ficción española de CF y Fantasía

Las bases son las siguientes:

1. Todos los cuentos deben estar escritos en castellano y no exceder las 3000 palabras.
2. El tema tendrá que pertenecer exclusivamente a la Ciencia ficción o cualquiera de sus variantes (Hard, Ciberpunk, Space Opera, Steampunk, etc.)
3. Los autores deben tener la nacionalidad española.
4. Sólo se admitirá un cuento por autor.
5. Los textos deben enviarse a la siguiente dirección de correo electrónico:
monellecoghan@yahoo.com en documento adjunto en cualquiera de los siguientes formatos: .doc, d.ocx. Tamaño del papel Din-A4 en Time New Roman, puntaje 12.
6. Los cuentos enviados serán traducidos por un equipo de alumnos de la Universidad de Poitiers, dirigidos por el profesorado.
7. El material recibido, una vez traducido, formará parte de un volumen especial de Lectures d’Espagne dedicado exclusivamente a la Ciencia ficción.
8. Los autores no perderán los derechos de autor de sus obras en castellano. En cuanto a los derechos de la versión traducida éstos permanecen en manos del editor y solamente podrán ser utilizados bajo la autorización del mismo.
9. La edición de este libro (online-de descarga gratuita), al igual que los ya editados, no generará beneficio alguno, por lo que los autores que envíen material se supone que conocedores de dicha premisa, ceden la publicación de sus cuentos para la creación de dicho volumen, sin compromiso económico por parte de los editores.
10. El plazo de admisión comenzará en el momento de la difusión de la siguiente convocatoria y finalizará el 1 de enero de 2016.

La France, on y arrive!

“Alucinadas”, publicada en papel por Sportula antes del verano

Hay proyectos en los que uno se embarca casi por casualidad, por un cúmulo de circunstancias caprichosas quizá, pero que acaban trascendiendo los objetivos originales para volverse símbolos de un avance. Sinceramente, Alucinadas se ha convertido en eso, una iniciativa de comienzos modestos que ha ido ganando a todo el que ha entrado en contacto con ella, y que ahora es muestra de la imaginación y del entusiasmo de un puñado de autoras de ciencia ficción que escriben en español. Para todos los que hemos trabajado en la edición de esta antología, supone una enorme satisfacción que esté cosechando buenas críticas y que despierte el interés del mercado.

Alucinadas

Gracias al éxito alcanzado, Alucinadas ha atraído la atención de una editorial emblemática del género en nuestro país: Sportula. En unos meses, probablemente antes del verano, la antología verá la luz en papel –edición en rústica-, tan solo unos meses después de aparecer por primera vez como ebook a través del sello Palabaristas.

El director de Sportula, Rodolfo Martínez –editor y escritor de dilatada y reconocida trayectoria- comenta al respecto: “Lo que me atrajo de Alucinadas fue, básicamente, que era una excelente antología de relatos. De hecho, cuando la vi publicada por Palabaristas pensé que era una pena que un proyecto así se me hubiera escapado, porque la calidad media era más que envidiable y encajaba perfectamente en el espíritu de Sportula.”

Este tipo de iniciativas no son nuevas en el catálogo de la editorial, que lleva años apoyando antologías, desde las inspiradas en los universos de autor, hasta las que recopilan relatos de un mismo escritor o las que hacen explorar a varios autores una premisa desde distintas perspectivas. “Confieso que el hecho de que fuera una antología totalmente “femenina” me resultó bastante irrelevante a la hora de plantearme su edición” afirma Martínez. “Como editor, me importa más bien poco si lo que publico lo escribe un hombre, una mujer, un robot, un alienígena o un agujero negro autoconsciente. Me importa la calidad, que me parezca bueno, que me resulte interesante, que, y perdonad mi francés, “me la ponga dura” literariamente. Y en este caso fue así desde el principio.”

El responsable de Sportula es, sin duda, apasionado y contundente. Y Alucinadas no podía haber encontrado mejor hogar para encarnarse en tinta y papel. En cuanto tengamos fecha definitiva de la publicación os lo haremos saber con todo detalle.

 

 

“The Three Body Problem” de Liu Cixin: carta de amor a la ciencia

Esta reseña sale paralelamente con la de Miquel Codony en el blog La Biblioteca de Ilium, la de Josep María Oriol desde el blog Voracilector, y la de Pedro Román desde el blog Leemaslibros. Los cuatro hemos leído The three body problem de una manera cuasi-simultánea y tenemos opiniones muy diferentes respecto a la novela. Sirva este ejercicio para proporcionar un espectro de puntos de referencia a quienes estén interesados en la ciencia ficción que se está realizando actualmente.

The three body problem de Liu Cixin es una de las novelas que suenan con fuerza de cara a las nominaciones de los premios Hugo. Traducida al inglés por el escritor norteamericano Ken Liu y publicada el año pasado, apareció originalmente de forma serializada en 2006, alcanzando una gran popularidad en el mercado chino. Se trata de la primera novela de una trilogía de ciencia ficción que muy pronto estará disponible en inglés en su totalidad, un cambio de paradigma con respecto a la tradición anglocéntrica. Desde hace algún tiempo, las revistas del género acogen en sus páginas más autores procedentes de otras culturas: asiática, sudamericana, africana, etc. El hecho de que un escritor que comienza a ser reputado y conocido como Ken Liu haya firmado la traducción seguro ha ayudado a dar a conocer la novela, aunque Cixin es probablemente el autor chino más conocido fuera de su país.

La trilogía, en sus ediciones originales en chino

Contacto 

The three body problem es un libro sobre contactos inter-especies: la humanidad entra en contacto con los Trisolarans, seres inteligentes que viven en un planeta aquejado por un gran problema, que da título al libro y por el que se conoce a la trilogía en su conjunto. Cixin cuenta una toma de contacto entre humanos y Trisolarans muy alejada de la que estamos acostumbrados a ver: no hay conflicto bélico inmediato, ni siquiera hay voluntad de contacto en un primer momento. El auténtico conflicto surge cuando las acciones de una sola persona, la científica Ye Wenjie -hija de la Revolución Cutural china-, cambian el curso de la historia.

Cixin focaliza la trama sobre Ye y sobre el ingeniero en nanotecnología Wang Miao y, en general, sobre la ciencia. La premisa de la que parte es una de las más atractivas que he leído en mucho tiempo en una novela de ciencia ficción: una oleada de suicidios entre miembros prominentes de la comunidad científica. A partir de un comienzo que bien podría atribuirse a un thriller, se va generando una novela que mezcla la filosofía de la ciencia con el ciberpunk. Wang Miao es el “vehículo” del que se vale Cixin para introducir al resto de personajes, los escenarios y la historia de contacto alienígena. A través de su mirada llegamos hasta Ye, la verdadera protagonista, el elemento sobre el que pivota la historia y que articula el conflicto. El lector aprenderá que hay un movimiento secreto que apoya una invasión de la Tierra por parte de los extraterrestres y que esta organización emplea un extraño videojuego para reclutar a sus miembros. Dentro de dicha organización hay distintas facciones, desde la más moderada a la más extremista, que las instituciones gubernamentales y sus aliados intentarán controlar y/o desactivar.

Una de las cosas que más llama la atención de esta novela es que se hace una referencia constante a los Trisolarans, pero no se revela casi nada de ellos. Tan solo en la parte de la trama que cubre el videojuego, se llega a conocer el desarrollo de su pensamiento científico por proxy, es decir, a través de una simulación que utiliza personajes históricos (científicos casi siempre) y otros fantásticos que parecen sacados de una historia de Lewis Carrol. No soy especialista en juegos inmersivos, pero las situaciones del juego me parecían más surrealistas que típicas de un game. Y, francamente, no veo cómo podría el juego, tal y como está planteado, atraer tanto la atención de un jugador, por mucho que este fuera un científico teórico.

Ilustración escogida para la portada de la traducción al inglés

En cuanto a la estructura, creo que refleja en cierto modo el problema orbital referido en el título. La trama está contada desde tres ángulos: el pasado de Ye, el presente terrestre que se despliega de la mano de Wang y el presente de los Trisolarans. Cada uno de estos ángulos orbita alrededor del otro, con un comportamiento aparentemente aleatorio e imposible de predecir. Por su parte, la mayoría de los personajes carecen de profundidad psicológica, a excepción de la propia Ye y del pintoresco policía Shi Quiang, aunque Cixin consigue armar la historia sin ese elemento. ¿Cómo lo hace? Ofreciendo ideas sorprendentes, giros inesperados en la trama y una forma original de abordar la ciencia ficción.

Videojuegos, casualidades y predicciones

Miquel me pregunta sobre cuáles creo que son las principales virtudes de la novela y porqué no me gustó, a una filósofa aficionada como yo (no sé de dónde sacó eso), la parte del videojuego. Mi respuesta es que, precisamente, el juego parece cualquier cosa menos un juego. Se trata, más bien, de una simulación terracéntrica del mundo de los Trisolarans y probablemente sería equivocado juzgarla desde los parámetros terrestres. Sin embargo, en mi humilde opinión, desde cualquier parámetro el juego es un aburrimiento en el que no se gana nada, ni se conquista nada. Tan solo hay personajes extraños que hablan y hablan y hablan. Proponen ideas interesantes, eso sí, pero se trata de una especie de juego de rol en el que uno debe encontrar la solución a un problema de física orbital. Apasionante, ¿verdad? Quizás, el problema esté en que mis conocimientos de física no son lo suficientemente profundos como para comprender la belleza del problema en todo su esplendor. A pesar de que entiendo su complejidad y la manera en la que gobierna el destino de los Trisolarans, no acierto a comprender por qué Cixin no ha diseñado un videojuego más interesante. La primera regla de un videojuego, a no ser que yo me haya perdido algo ¿no es ser entretenido? Dudo mucho que por muy científico teórico que uno sea pueda entretenerse con un conjunto de escenas oníricas en las que no hay lógica, ni recompensas, ni curso de acción. En cuanto a las referencias a la filosofía de la ciencia que existen en el juego, creo que podría haberse desarrollado de una manera más amena. Es como si uno estuviera en el módulo de realidad virtual de la Enterprise: se siente fake.

El autor chino Liu Cixin

Josep María me pregunta si pienso que Cixin abusa demasiado de las casualidades. No me fijé en las casualidades cuando estaba leyendo la novela, si soy sincera, y sí en que el autor “cuenta” mucho y “muestra” poco. A pesar de los infodumps, que creo que podían haberse resuelto de mejor manera, la novela funciona porque narra una historia con los suficientes elementos de sorpresa y originalidad que consiguen atrapar al lector. De vuelta a las casualidades, el encuentro entre Ye y Evans y su relación posterior es, cuando menos, peculiar. La gente no va al encuentro de otros que han conocido brevemente solo porque les manden una escueta postal. Bueno, a lo mejor en China, sí. También resulta extraño que Evans sea un millonario, porque su padre le deja toda la fortuna familiar –aunque sea el hijo pródigo- y porque muere muy convenientemente en medio de la narración. Y podría seguir, pero a riesgo de contar más detalles de la historia. En resumen, Cixin abusa bastante de las casualidades, sobre todo al final, pero no parece importarle mucho.

Pedro quiere saber cuáles son mis predicciones sobre la historia para los siguientes libros. Después de acudir a mis fuentes de información (véase el blog Sense of Wonder de Elías Combarro), y después de que éstas no soltaran prenda al respecto, supongo que no me queda nada más que elucubrar. En el segundo libro, me gustaría a los Trisolarans camino de la Tierra, contactando de vez en cuando con el gobierno chino y con los principales canales de información, probablemente a través de otra simulación. El secreto de su viaje se haría público y cundiría la alarma social. Ye se convertiría en papisa de un nuevo sistema de creencias y la ciencia pasaría a ser una nueva religión. Para el tercer libro, los Trisolarans llegarían a la Tierra. El problema para Cixin será crear una especie inteligente que nos sorprenda. Una opción lógica sería hacerlos antropomorfos, pero eso también sería la solución más fácil. Otra posibilidad, sería que adoptaran la forma que el interlocutor quisiera, tratándose de seres polimorfos (un poco como los marcianos de Bradbury). También cabe la posibilidad de que no se les muestre nunca. Quizás estén delante de nosotros y no les veamos, después de todo. No sé si Cixin optará por incorporar otras especies inteligentes que hayan interceptado los mensajes de la Tierra. El conflicto se desatará sin duda cuando lleguen y quieran colonizar nuestro planeta. Quiero creer que el autor no optará por la solución más evidente y que nos sorprenderá y, por los pocos datos que tengo, creo que así será.

En resumen, este es un libro que recomiendo a los amantes de la ciencia ficción, sobre todo de la ciencia ficción dura, por sus ideas y su planteamiento alejado de lo que estamos acostumbrados en occidente. Tiene ciertas lagunas, en materia de personajes y estructura, pero creo que esas cuestiones se ven superadas con creces por la desbordante imaginación de Cixin y el buen hacer como traductor de Liu. The three body problem no solo ha conseguido engancharme desde el principio sino que ha logrado que desee leer la siguiente entrega. Al final, lo que me queda claro, es que esta trilogía es una declaración de amor a la ciencia en toda regla.