Reseña de “Estar Uars: El Despertar de la Fuerza”

(Esta reseña es un pequeño homenaje a Ángel Sanchidrián y sus divertidísimas Sinopsis de Cine)

Bueno, pues he ido a ver Estar Uars: el Despertar de la Fuerza y os voy a contar un poco. La peli va de un chiquín que se presenta al casting de Mujeres, Hombres y Viceversa pero que no le cogen porque el traje le queda chico, los zapatos le aprietan y suda mucho. Nacho Montes, que va de look metalizado que parece la fea de las Abba, le dice que, aunque el blanco le hace resaltar el color de la cara, la ropa se nota que se la ha comprado en las rebajas de los chinos porque es de muchos brillos, y la tela es sintética que suelta pelotillas, que mejor se busque una chupa de cuero, y ahí va el hombre a ver de dónde manga una. Cuando le preguntan su nombre, como lo dice en gallego y nadie lo acaba de entender, lo bautizan “Fin”, que es una gran putada porque, que cada vez que lo llaman, todos se van porque se creen que se termina aquello.

El chiquín se hace amigo de una tronista de nombre “Rey”, porque ella es monárquica pero más feminista que la que más, y dice que por qué no va a llamarse así si le da la gana, que el patriarcado es el que distingue el género de los títulos y tal. La pobre no ha tenido tiempo de ir de tiendas y se viste con la sábana del hotel, como si fuera a una fiesta toga, pero sin bebidas, que les dan medio botellín de agua para toda la semana de grabación, que Vasile dice que hay que ahorrar. A todo esto hay un chiquín que se hace su amigo porque es un actor que trabajó en una película seria seria en la que hacía de científico que fabricaba cerebros con bladiblu y se tiraba a todos los robotes que se le ponían por delante. El colega, que se llama “Po” como uno de los TeleTubies, se hace el polígrafo del Sálvame Deluxe, y Conchita, la polígrafa, se las hace pasar canutas con las preguntas sobre un mapa del Metro de Madrid, que parece que le ha dado un apretón de los gordos y no le sale el zurullo.

También aparece Manuela Carmena, pero del futuro, todavía en el Ayuntamiento, que se lo destrozan unos de la oposición que van en busca del concejal Jan Solo, que no sabe una por qué se llama así porque nunca va solo sino con un amigo que se llama Txubaca y que es de Bilbao, que no ha visto unas pinzas de depilar en su vida y que siempre tiene dolor de muelas, por eso no se le entiende cuando habla, que parece que gruñe siempre, pero es que los de Bilbao aguantan el dolor con dos pares y hablan euskera.

También sale Mercedes Milá con unas trenzas enroscadas en la cabeza, y vestida de camuflaje para irse de senderismo, que se queja a Jan Solo de que ella fue madre y padre para su hijo que, mientras él se largaba con Txubaca al txoco con los amigos, ella tenía que ir a todas las reuniones de padres y que cómo no va a haberles salido el niño de la Real Sociedad en vez del Athletic.

La Carmena lleva unas gafas de culo de vaso y por guardar guarda hasta los posavasos de cuando vinieron los Bitels a España, y Rey le dice que le gusta mucho una batidora que tiene del año que inventaron la polka y la Carmena le dice que la batidora le sienta muy bien, que la llama y tal y, que se la lleve a MasterChef, que seguro que gana.

Conchita, la del poli Deluxe, necesita dinero para comprarse el abono del Metro ahora que tiene el mapa, y dice que ella también se presenta al MasterChef, que tiene otra batidora más chula. Total, que se retan a ver quién hace mejor el gazpacho. Fin, que es un querer y no poder, lo intenta el pobre, pero no se sabe la receta y le da un parraque, y Rey le dice “trae pa´ acá, que ya lo hago yo” y, aunque tampoco se sabe la receta, se le presenta Karlos Arguiñano por Skype y le sopla lo que tiene que hacer. Total, que su gazpacho gana, pero lo dejan todo manga por hombro.

El final es muy bonito, aunque no sale Fin, sino Rey llevándole la batidora a Karlos Arguiñano, que ya está muy cascado y que, contra todo pronóstico, no cuenta ningún chiste ni dice nada, sino que se la queda mirando con el caserío de fondo.

La banda sonora es preciosa, que es de la tía Mónica de Londres, unos villancicos muy sentidos en plan tachán, tachán y no chunda, chunda y que es lo que le da calidad a la película.

La recomiendo si te gustan los villancicos en plan tachán, tachán o si eres del Athletic.

 

 

 

Anuncios

Entrevista a Tsuneo Sanda, ilustrador oficial de la saga Star Wars

Desde que el blog volviera de viaje, mi vida es una parodia: Darth Vader ha invadido mi casa. Tenemos una tostadora negra con el logo de la saga que te tuesta el pan dejando la máscara del personaje, un acuario dentro de un R2-D2 de tamaño natural, unos palillos chinos con forma de espada láser (vienen en tres colores) y hasta condones de Star Wars. Estos son algunos de los ejemplos menos embarazosos… vuestra imaginación puede rellenar los huecos de los más humillantes, estoy segura.

El blog se ha traído un cargamento de productos, después de acudir a una convención de los fans del universo inventado por George Lucas. Tengo que reconocer que no todo es hortera: hay unos posters alucinantes que no me importaría enmarcar y colocar en las paredes. Los firma un tal Tsuneo Sanda y me falta tiempo para Googglear su nombre. La vida, infectada de coincidencias, me pone en contacto con él cuando el director de la revista digital de sci-fi miNatura me pide que le haga una entrevista. El artículo acaba de salir en el último número dedicado a Stephen King http://www.servercronos.net/bloglgc/index.php/minatura/ y los de miNatura han accedido muy amablemente a que comparta mi conversación con Tsuneo con vosotros. El blog, flipa.

De la acera al lienzo

Nacido en Osaka (Japón) y afincado en Tokio, mencionar el nombre de Tsuneo Sanda es hablar de la iconografía de Star Wars, una saga que le ha permitido unificar dos de sus grandes pasiones: el dibujo y la ciencia ficción. Autor de innumerables posters, ilustraciones y material gráfico para la franquicia norteamericana, Sanda dispone de una galería online https://www.sandaworld.com así como de una página en Facebook https://www.facebook.com/tsuneo.sanda?fref=ts en la que se pueden encontrar sus creaciones. Hoy nos atrevemos a llamar a la puerta de su estudio de trabajo para hacerle unas preguntas.

Cristina Jurado: ¿Cómo pasa un niño pequeño de dibujar con tiza en las aceras a convertirse en un ilustrador famoso?

Tsuneo Sanda: Siempre he dicho que mis orígenes se encuentran en aquel niño que hacía dibujos a tiza en la calle. Estimulaba mi imaginación pasando el tiempo solo, viendo películas de ciencia ficción y fantasía, y leyendo libros. Al crecer fui encontrando mucha gente y empecé a incorporar esas experiencias en lo que pintaba. El mundo era duro pero aprendí a dibujar lo que salía de mis pensamientos por mí mismo, creo que sin tener ninguna habilidad especial. Se puede desarrollar la capacidad de dibujar gracias a la tecnología, el poder expresivo y con una buena orientación. Personalmente, escogí tomarme mi tiempo para lograr lo que yo considero como una buena obra.

Poco a poco fui siendo capaz de dibujar imágenes justo de la manera que quería y la alegría no dejó de crecer en mi interior. Fui avanzando en mi carrera sin tirar nunca la toalla y pintando mis imágenes favoritas, lo que para mí ha supuesto un sueño hecho realidad. Convertirme en ilustrador no creo que haya sido un sueño. Mi sueño siempre ha sido ser capaz de plasmar mi pensamiento a través de mi arte.

CJ: En otras entrevistas ha mencionado que admira artistas como Rembrandt, Magritte, Warhol, Bob Peak o Paul Davis. Rembrandt es famoso por sus retratos y sus ilustraciones religiosas; Magritte lo es por poner a prueba la percepción de la realidad del observador; las legendarias composiciones de Peak forman parte de los posters de cine más elogiados; el simbolismo y expresionismo de Davis captura la imaginación de la gente mediante sus creaciones gráficas. ¿Cómo describiría la influencia de estos artistas en su trabajo?

TS: Estos artistas son muy diferentes y mundialmente reconocidos. Para mejorar el nivel de mi trabajo siempre he aspirado a las espléndidas ideas y al poder expresivo de cada uno de los artistas que admiro. Aprendí a desarrollar mis retratos a partir del uso de la luz y las sombras de Rembrandt. Creo que Magritte, en el que imaginación y realidad coexisten, expresa el subconsciente de forma maravillosa. De los colores vibrantes de Bob Peak aprendí la luminosidad y la atención a los detalles de un artista vinculado al mundo del cine. Paul Davis, que destaca a la hora de expresar conceptos, me ayudó a desarrollar un estilo descriptivo desde un punto de vista relajado y emotivo.

CJ: Como artista japonés trabajando para franquicias tan icónicas como Star Wars o Disney ¿qué cree que aporta su herencia oriental a dichos universos occidentales?

TS: El idioma es irrelevante en el mundo del arte. Lo importante es la sensibilidad que obtengo a través de mi percepción visual y no a través de un país o una cultura. Cuando me enfrento a mi trabajo, utilizo la misma aproximación psicológica que cualquier otro fan. Por ello, no creo que exista  distinción alguna entre Oriente y Occidente.

LucasFilm regenerará el mundo de Star Wars”

CJ: La atención al detalle en sus ilustraciones es legendaria. ¿Cómo afronta cada nuevo encargo? En otras palabras ¿cuánto tiempo le lleva completar una ilustración? ¿qué materiales utiliza y cómo se desarrolla su proceso creativo?

TS: En cuanto a los encargos, tengo que decir que la mayoría de mis ilustraciones parten básicamente de mí mismo. Me considero un artista que se inspira a través de la sugestión. Generalmente necesito un mes para acabar cada trabajo. En todos ellos sigo el mismo proceso: primero realizo el boceto conceptual de la imagen; después abordo los detalles; luego aplico el color; más tarde me dedico a los acabados; entonces me tomo un tiempo para contemplar la ilustración y verificar el conjunto: y, por último, remato la obra.

Lo que más valoro de este proceso es que me tomo bastante tiempo en la fase en la que dibujo los detalles en el tablero de ilustración, esbozando los volúmenes al lapicero. Aplico el color con un aerógrafo de manera que las líneas del boceto que componen los detalles no desaparezcan. Las líneas se fijan con pintura acrílica. Después aplico el resto de la pintura hasta que el boceto desaparece y repito esta operación para espesar gradualmente la base del color.

La luz es un elemento clave en sus composiciones, especialmente la forma en que se refleja en las superficies. ¿Cómo describiría su estilo en este sentido?

La impresión tridimensional de cualquier cosa –incluyendo una persona- se consigue con el juego de luces y sombras. Desde que concibo la imagen que quiero dibujar, pienso continuamente en la posición de la luz y de las sombras.  ¡El objetivo es conseguir una composición más dramática!

CJ: Su trabajo para Star Wars es tan popular y ha recibido tantos reconocimientos que su nombre casi se ha convertido en sinónimo de la saga de LucasFilm. ¿Qué importancia ha tenido su relación con Star Wars tanto a nivel profesional como personal?

TS: Empecé a realizar ilustraciones cuando era fan de la saga, lo que me ayudó a orientar mi trabajo en la buena dirección. LucasFilm me dio la oportunidad de desarrollar mi labor con total libertad, no solo colmando mis expectativas sino dándome la oportunidad de crecer como artista a través de Star Wars. Me siento agradecido a George Lucas, que me ofreció las condiciones en las que he podido ponerme a prueba a mí mismo.

CJ: Ha dicho que le gustan por igual todos los personajes del universo Star Wars y que ninguno le resulta más difícil de dibujar que otro. No queremos hacerle elegir entre sus “creaciones” pero nos gustaría saber qué ilustración de la saga le supuso más desafíos y por qué.

TS:¡Darth Vader! Es un personaje que representa la saga Star Wars con un encanto misterioso y que encaja en mi trabajo en cualquier situación. Sin embargo, no se trata de un personaje que me sea difícil dibujar. En este sentido creo que “La Fuerza” –la Fuerza invisible- es lo que quiero dibujar ahora. ¡Espero que os guste!

CJ: ¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?

TS: Pensar en lo próximo que voy a dibujar.

CJ: Estamos impacientes por conocer su opinión de la reciente compra de LucasFilm por parte de Disney? ¿Qué le parece?

TS: Creo que LucasFilm regenerará el mundo de Star Wars con la ayuda de Disney. Pienso que la manera en la que Disney entiende el negocio mediático es perfecta para la compañía que fundó George Lucas. Al principio LucasFilm estableció ciertas convenciones sobre la saga que fue creciendo en número de fans. Me preocupa que el universo de Star Wars cambie muy rápido y muy deprisa con respecto a la visión original. Espero con impaciencia las futuras películas de Star Wars en 2015.

 

CJ: Y ahora, me gustaría que nos contestara a algunas preguntas de respuesta rápida:Star Wars o Disney?

TS: Mis trabajos para Star Wars representan la labor de mi vida.

 

CJ: ¿Comida rápida o casera?

TS:¡Adoro los platos que cocina mi mujer!

 

CJ: Si tuviera que ser el personaje de una película ¿cuál elegiría?

TS: ¡Rick Deckard de Blade Runner!

 

CJ:¿Puede decirnos el título del peor libro que haya leído?

TS: No compro libros malos porque solo adquiero aquellos que me interesan y, entonces, los leo.

 

CJ:¿Cuál es el mejor libro que ha leído?

TS: Me gusta el novelista Shinichi Hoshi [1] que escribe relatos de ciencia ficción.

 

CJ:¿Qué tipo de música suele escuchar?

TS: Música clásica, pop, bandas sonoras, tango, baladas japonesas enka [2]. ¡Cualquier tipo de música con la que me sienta cómodo!

 

CJ: Cine 3D ¿si o no?

TS: El 3D cinema está bien.

 

CJ: Si tuviera que elegir poseer un super-poder ¿cuál elegiría?

TS: Un cuerpo completamente sano.

 

TS: Agradezco enormemente esta entrevista ¡Arigatou!

El blog me ha ayudado a traducir la entrevista. Pero tengo que confesar que solo lo hizo cuando le soborné. Ahora tiene en su habitación un poster de Darth Vader firmado por Sanda.

 

[1] Uno de los escritores más influyentes de la ciencia ficción japonesa, sus microcuentos son conocidos como verdaderos haikus de la ciencia ficción. Entre sus novelas más populares se encuentran Koe no Ami (Voice Net, 1969 y Buranko no Mukode (The Other Side of the Swing, 1971)

 

[2] Estilo de música japonesa consistente en una mezcla de sonidos tradicionales japoneses con melodías occidentales, principalmente de influencia estadounidense. Inicialmente se creó dentro de la Era Meiji y la Era Taishō, como una forma de música de protesta