España: el nuevo patio de recreo de la literatura fantástica

(Este post es la traducción al español de un artículo publicado en el blog de la autora británica Anne Charnock, a la que agradecemos desde aquí su interés sobre el estado de la literatura de género en España, a petición suya. )

Si España fuera el título de una película reciente de fantasía sería La desolación de Smaug. El país ha estado sometido a tal estrés económico en los últimos años –un desempleo cabalgante, numerosos escándalos financieros y bancarios, descontento popular ante las decisiones del Gobierno- que parece un territorio arrasado por poderosos depredadores. Ya no queda nada del milagro  español consecuencia del boom de la construcción.

A los españoles les está costando volver a levantarse y el panorama cultural presenta el mismo aspecto demacrado que el económico: impuestos elevados (21% de IVA en productos culturales tales como los e-books y las películas), paro y recortes en las subvenciones. Aunque el Partido Popular ha anunciado no hace mucho su intención de reducir los impuestos, la gente es escéptica.

Menos libros pero más fantasía  

La crisis económica[1]  ha influido en la escena literaria de muchas maneras, no solo porque las ventas de libros han caído de manera generalizada, sino porque también se están publicando menos títulos. Según el estudio Panorámica de la edición española de libros 2012, 104.724 libros fueron publicados en 2012, un 6,4% menos que el año anterior. Los últimos datos disponibles sobre los ingresos totales del sector corresponden a 2011 y muestran una caída del 4,1% en comparación con 2010.

La escritora y periodista Laura Fernández

Contrastando con esta situación preocupante, la literatura fantástica –que incluye la ciencia ficción y el terror- está experimentando un notorio florecimiento, como la periodista y escritora Laura Fernández señala en un artículo para Hoy.es. Fernández indica que los títulos fantásticos se encuentran a la cabeza de los best-sellers en el mercado español. Si 50 sombras de Grey vendió 300.000 copias en España, Patrick Rothfuss ha vendido 800.000 de la Crónica del asesino de reyes y Canción de Hielo y Fuego de G.R.R. Martin (célebre por la serie de TV Juego de Tronos) ha alcanzado las 1200000 copias. Según un estudio de la Asociación Española de Editores, el ya mencionado Martin y la escritora de fantasía juvenil Suzanne Collins (autora de la Los Juegos del Hambre) ocupan la 2ª y 3ª posición en el ranking de los best-sellers en España en 2012.

Antonio Navarro, Presidente de AEFCFT (Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror), es algo más cauto a la hora de hablar sobre este supuesto fenómeno. “Cierto es que hay títulos o autores cuyas ventas son enormes, como los indicados en el artículo de Laura Fernández. Cierto es que hay series fantásticas de TV que alcanzan un gran renombre y éxito entre el público. Cierto igualmente que el cine fantástico no ha perdido ni un ápice de su brillo, y hay muchos títulos que se estrenan año tras año con gran éxito de taquilla. Pero de ahí a decir que hay un boom en la literatura de género, creo que media una cierta distancia. Ojalá me equivoque… ¡no me importaría los más mínimo reconocer mi error! Sí estoy de acuerdo en un factor indicado en el artículo de Laura. Y creo, además, que es un factor realmente significativo e importante de cara al futuro del género. Mucho más importante que el actual nivel de ventas y/o consumo. Y ese factor no es otro que el de la normalización de la literatura de género. Creo que leer literatura fantástica está adquiriendo un grado de normalidad, de cotidianidad que antes no tenía. Hay un público joven que cada vez más se acerca de un modo natural al fantástico, en todas sus expresiones (cine, TV, literatura) y en todos sus géneros y subgéneros. Y creo que esto que antes era más normal para el cine y la TV, no lo era tanto para la literatura. “

Elías Combarro @odo es responsable del blog bilingüe Sense of Wonder (dedicado a la literatura de fantasía y ciencia ficción), es miembro del podcast Los VerdHugos y forma parte del quipo de editores de las antologías Terra Nova. Conocedor del género en nuestro país y en el extranjero, opina: “Estoy bastante de acuerdo, aunque con matices. Hay ciertas ideas del género (viajes en el tiempo, batallas espaciales, dragones, magos…) que forman parte ya de la cultura popular y resultan muy atractivas para todo tipo de públicos, no sólo para los aficionados más acérrimos a la literatura fantástica. De algún modo, se ha normalizado su uso. Pero también creo que, como decía antes, el “boom de lo fantástico” se debe más bien a la moda de algunas series en concreto, como Harry Potter, Canción de hielo y fuego o Crepúsculo. Me explico: no creo que haya realmente un mayor interés por la literatura fantástica en general, sino por ciertos libros o autores en particular. Mi impresión es que hay mucha gente que es fan de, digamos, Martin que luego no se acerca a un libro de Abercrombie, por ejemplo. No le interesa realmente el género; le interesa Juegos de Tronos y todo el universo creado a su alrededor.”

Para Rodolfo Martínez, escritor y director de la editorial Sportula dedicada al género fantástico, a la ciencia ficción y a la fantasía: “Mi visión del asunto posiblemente no sea nada representativa. Sportula es una editorial muy pequeña (a veces la llamo, medio en broma, micro-editorial o, mejor que “small press”, “tiny press”) con una distribución, en lo que se refiere al libro impreso, totalmente artesanal, en el sentido de que se hace “a mano”, contactando directamente con las librerías y con una cuota de mercado, no ya pequeña, sino ridícula […] Creo que el factor fundamental ha sido que todos esos chavales que, con toda naturalidad, leían género fantástico, han seguido haciéndolo, con la misma naturalidad, al llegar a la edad adulta. Como supongo que sabrás, mientras que en literatura para adultos la ciencia ficción nunca ha sido hegemónica, es sin embargo uno de los géneros más populares en novela juvenil. Era cuestión de tiempo que algo como eso pasara. Cuando yo tenía veinte años (allá por el pleistoceno) decir que leías ciencia ficción (no digamos ya que la escribías) era respondido inmediatemente con un alzamiento de cejas y una mirada de “Jo, otro raro con sus marcianitos”. Decirlo hoy en día provoca la misma respuesta que si dices que lees novela negra o histórica. Se ve normal. Esa diferencia supone un mundo.”

No existen datos oficiales que describan la situación actual del género en España, lo que no significa que no haya datos. Mariano Villareal @literfan, un veterano de la escena fantástica en nuestro país, ha publicado recientemente las conclusiones de su propio estudio. Villareal administra Literatura Fantástica (un portal con información y reseñas sobre el género), es miembro de Terbi – Asociación Vasca de Ciencia Ficción, ha trabajado estrechamente con la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT) a la hora de organizar los premios Ignotus (los Hugo “españoles”), y ha editado numerosas antologías de relatos como Terra Nova.

Mariano Villarreal, administrador de la web “Literatura Fantástica”

Lleva desde 2005 –con un hiatus de 3 años- compilando información sobre los títulos publicados dentro del género en nuestro país y hace unas semanas publicó sus conclusiones sobre el año pasado. “Simplemente, recopilo cuanta información dispongo de fuentes accesibles y que has citado: multitud de boletines editoriales periódicos, correos con información sobre novedades de parte de editoriales y autores, visitas a blogs con post sobre novedades de género, a webs editoriales, a la imprescindible tienda Cyberdark y un largo etcétera. Cada tres o cuatro semanas dedico tiempo a esta tarea, y con ella elaboro un boletín informativo de novedades que, si bien es muy mejorable a nivel estético, creo que recoge bastante bien las novedades aparecidas durante ese periodo. Además, actualizo el Catálogo de Publicaciones que ordeno por editoriales, con el fin de disponer de un repositorio de información que permita al lector, aficionado o, simplemente, curioso, conocer los títulos aparecidos, fecha de publicación, temática, colección, etc., datos que luego pueden dar lugar a otros artículos y estudios.”

Villarreal estima que solo un 3% de los libros han escapado a su catalogación, por lo que cree que su estudio presenta interesantes reflexiones sobre el estado actual del género. “Si hablamos de obras juveniles mi desconocimiento es mayor, y suelo ir actualizando el Catálogo con cierto retraso, una vez reviso algunas publicaciones online específicas; así que el margen de error será superior, quizá del 10-15% aunque, como indico, se suele ir reduciendo con el paso del tiempo y estas nuevas incorporaciones. Y si hablamos de autoedición, principalmente en Amazon, la cifra es incalculable y, francamente, no creo que merezca la pena bucear más en una realidad tan evidente; en este caso, me he limitado a citar los títulos más punteros y aquellos publicados en mi muro de Facebook, una vez hechas las comprobaciones pertinentes respecto a fecha de publicación, temática, etc.”

Aunque Villareal no maneja información sobre ingresos totales o ventas en el mercado español de la fantasía, ciencia ficción y terror, su estudio saca a relucir algunas tendencias. Los datos gritan con fuerza. El número de títulos de género publicados en España se ha reducido un 35% en 2013 con respecto a 2009 (el último año de datos compilados). Esta tendencia hubiera aumentado de no haber sido contrarrestada de alguna forma por el “efecto Amazon”, que por sí solo aportó 100 títulos nuevos.

Las novedades de fantasía publicadas han caído casi un 50%, cuando era considerado el género que lideraba la terna en el mercado español. Por su parte la ciencia ficción ha experimentado un crecimiento del 50% en novedades publicadas, alcanzando un tercio del mercado total del género, mientras que el terror se une al descenso sufrido por la fantasía. Como señala el propio Villarreal: “No dispongo de datos para asegurar eso; lo que sí he constatado ha sido una fuerte reducción de las novedades de fantasía aparecidas durante 2013, tanto a nivel de obras inéditas como reediciones. La razón puede obedecer a un cierto hastío de la temática pero también, imagino, estar muy condicionada por la actual situación de crisis económica, que no permite vender las tiradas en los ritmos anteriormente acostumbrados y los libros siguen estando disponibles en librerías y almacenes. La ciencia ficción, en cambio, suele manejar tiradas más reducidas y cuenta con un público fiel y estable, quizá por ello se explique el aumento de novedades experimentado.”

Navarro cree que el descenso de las obras de fantasía en favor de las de ciencia ficción responde a un ciclo natural. “El cambio en la proporción de temáticas preferidas por las editoriales para su publicación en 2013 respecto a 2009 habría que enmarcarlo en la natural y tradicional rotación cíclica que las tres temáticas han mostrado desde hace décadas. Y volverá a producirse. […]me preocupa más la reducción en el número de títulos publicados, que según el estudio de Mariano ha llevado a una reducción de un tercio en 4 años. Y todos sabemos de la desaparición durante este periodo de editoriales que llevaban años publicando material, algunas de ellas centradas en publicaciones de autores que escriben en español o cualquiera de los otros idiomas oficiales de España. Esto hace que los escritores patrios tengan un poco más complicado dar salida a su creatividad. Y que el margen de opciones de lectura que tenemos los lectores de género se haya reducido igualmente en ese tercio antes indicado. Por supuesto, seguimos teniendo muchas opciones de lectura, pero no deja de ser preocupante.”

Rodolfo Martínez, escritor y director de Sportula

Para Martínez, “Si echas un vistazo a la historia editorial del género fantástico en nuestro país (y ahí incluyo ciencia ficción, terror y fantasía), ves que los dos últimos géneros han ido a remolque de modas, podríamos decir, de autores mediáticos que han propiciado pequeños mini booms editoriales (lo que a su vez ha motivado que los escritores se lanzaran a esos géneros) como pueden ser King, Tolkien o más recientemente Martin. Eso en la ciencia ficción no ha pasado. Ha habido ciertos autores que vendían más pero la historia editorial de la ciencia ficción en España siempre ha sido más estable, en el sentido de que no ha dependido tanto de modas. Así que sospecho que lo que ha pasado no es que se escriba más ciencia ficción o se publique más ciencia ficción, sino que el terror y la fantasía han dejado el “pico” y están cayendo en el “valle”, mientras que la ciencia ficción sigue como siempre.”

En palabras de Combarro: “El aumento de las antologías sí que lo había notado (y es algo que me alegra y espero que se consolide, porque prefiero el relato a la novela) pero que la fantasía ceda terreno este año me parece una cuestión anecdótica. En cuanto se publiquen algunos libros más de Brandon Sanderson, George R.R. Martin y compañía seguro que la cosa repunta. Además, entiendo que se habla de títulos publicados y no de ventas. En tema de ventas sospecho que no habría color. En cualquier caso, creo que, como en todo, hay ciclos y modas. Hay épocas en las que un cierto género tiene más éxito, casi siempre impulsado por uno o dos autores punteros, para luego desaparecer un poco del mapa. Recuerdo, por ejemplo, cómo hubo hace tiempo una colección que estaba dedicada en exclusiva a Orson Scott Card, escritor que ahora está un poco de capa caída (aunque el estreno de la película de El juego de Ender puede devolverle cierto protagonismo).”

El alza de las antologías y de los nuevos sellos especializados

El número de antologías ha aumentado y, a pesar de la desaparición de algunos sellos y colecciones especializadas, existen otras interesantes iniciativas: las editoriales Fata Libelli, Nevsky, Satori Ficción,Palabras de agua o Kelonia; colecciones como Fantascy; la web con relatos traducidos y gratuitos Cuentos para Algernon; y publicaciones como Presencia Humana Magazine. Para Navarro: “Respecto al aumento de las antologías, lo cierto es que estoy muy contento con ello, ya sea como presidente de la AEFCFT o como lector de género. En mi opinión (completamente discutible), los relatos son la piedra de toque de los autores, especialmente los que empiezan. Son una forma de mostrar de qué madera están hechos los noveles: de mostrar qué saben hacer, con una menor inversión de tiempo que una novela, de una manera más rápida de llegar a los lectores, con mayor facilidad de publicación, etc.“

Martínez opina que: “Sí que he notado que, en los niveles en los que me muevo, las antologías (y especialmente las antologías con cierto eje temático y multitud de autores) son bien acogidas y al lector parecen gustarle. Y, por otro lado, las recopilaciones de relatos de un autor individual funcional igual de bien que las novelas. Siempre se nos ha dicho que eso no pasa, que los relatos venden peor que las novelas. Puede que sea cierto en el “gran mundo”, pero en mi pequeño rincón, la experiencia no es esa. Por otro lado, no veo en Sportula que los títulos de CF se vendan más que los de fantasía: en realidad, no veo más ventas en este género o en el otro, sino predilección, o no, de los lectores por este autor o aquel.”

“Hace unos años las antologías experimentaron un gran descenso; los editores aseguraban que no vendían, o vendían menos que las novelas, lo cual por mi experiencia en el sector creo que puede ser cierto con matices, pues hay antologías que venden bastante más que muchas novelas,” afirma Villareal. “Por otra parte, es relativamente sencillo buscar colaboración de otros autores y lanzar un nueva recopilación, apoyarse en ellos y multiplicar el efecto dinamizador, de presentaciones, incluso de ventas. Las antologías suelen implicar más trabajo y un reparto menor de beneficios por cabeza, incluido el correspondiente al editor, de ahí que a algunos sellos no les interese, pero en mi opinión es una oferta con mucho potencial, sobre todo si tenemos en cuenta un tercer factor: un relato es muy cómodo de leer en un lector de libros digitales, y aunque los e-books todavía representan un 5% de la facturación, es un factor muy interesante a tener en cuenta.”

Sobre la aparición de pequeños sellos editoriales, Villareal piensa que: “Siempre han estado ahí, apareciendo nuevos al tiempo que desaparecían otros, pero manteniendo un número relativamente constante en torno a la treintena, con sus diferencias. Antes luchaban contra los problemas endémicos de la pequeña distribución y ahora por hacerse un hueco en el mercado, codo con codo con gigantes. Merece la pena alabar ese esfuerzo.”

Los datos del estudio revelan que las colecciones han reducido sus novedades a la mitad, ralentizándose el ritmo de publicación. El descenso en el número de libros publicados ha dado lugar a una mejora de la cualidad en términos de edición, diseño y traducción (salvo algunas excepciones), así como un esfuerzo continuado por estabilizar los precios apoyándose en las ediciones en rústica. “Es una apreciación subjetiva”, explica Villareal. “Quería incluir una nota de optimismo en un panorama de cifras a la baja. No aporto datos pero es una realidad constatable para muchos lectores encallecidos como yo, curtidos en una época donde menudeaban escasas novedades, malas traducciones y ediciones bastante mejorables en general. Ahora el lector es mucho más exigente y la editorial que no ofrece un producto atractivo y de calidad no tarda en sentir su rechazo. “

Auto-publicación y e-books: los nuevos del barrio

No hay datos oficiales que reflejen la influencia de la auto-publicación n las ventas totales en España, pero la tendencia en otros mercados sugiere un movimiento al alza. Bowker, la agencia oficial ISBN para EE.UU y Australia, estimó en la Feria del Libro de Frankfurt del año pasado que las ventas totales de e-books aumentaron un 60% en EE.UU con respecto al 2011. Si se tiene en cuenta que miles de libros se han publicado sin ISBN (como en la tienda Kindle de Amazon) el crecimiento en 5 años que se ha calculado en un 422% podría quedarse bastante corto.

Para Navarro, “yo creo que la labor de editores, correctores, maquetadores y traductores (cuando procede) dentro del proceso de publicación de un libro es crucial, y sigue teniendo su sentido. Por eso, un libro publicado sin pasar por estos filtros tiene una mayor probabilidad de llegar al mercado con carencias ya sea en lo referente a su contenido (historia, personajes, trama, desarrollo, etc.) como en sus aspectos formales (ortografía, estilo, maquetación, puntuación, etc) que aquellos que sí han pasado estos filtros. Y esto, sin duda, no es bueno. Se dice que no hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión. Y con la autoedición, los autores noveles tienen más  probabilidades de resultar dañados que beneficiados. Ahora bien, la mera existencia de más títulos y autores, con sus propuestas, sus historias, sus visiones, especialmente si no presentan las carencias a las que antes hacía referencia, se convierte en una muestra de dinamismo, de fuerza y de vida del género. Lo cual es positivo.”

Elías Combarro, administrador del blog "Sense of Wonder"

Elías Combarro, administrador del blog “Sense of Wonder”

Combarro dice tener sentimientos contradictorios con respecto a la auto-publicación. “En algunos aspectos es beneficioso y en otros… no tanto. Desde luego, es innegable que hay mayores oportunidades para los autores y eso puede ser positivo si hace que buenos escritores que de otro modo no hubieran sido publicados consigan salir a la luz y encontrar lectores. También es una gran noticia que autores consagrados puedan recuperar los derechos de obras que están descatalogadas y publicarlas de nuevo fácilmente. Eso hace unos años era impensable. Pero también pienso que la auto-publicación añade mucho ruido al panorama editorial. Cada vez es más difícil separar el grano de la paja, porque hay menos filtros. Para mí es muy importante que siga habiendo editores que seleccionen las obras realmente buenas, que creen colecciones dotadas de una marcada personalidad, que respalden a los autores verdaderamente interesantes. Ya se sabe que el 90% de todo es basura, como decía Sturgeon, pero la mayor parte del 10% restante me temo que no está en el lado de los autores auto-publicados.” 

 “Respecto a la auto-publicación. Confieso que no tengo nada claro si beneficia a perjudica al género, o a la edición en general,” señala Martínez, “Sospecho que, como suele pasar, tras un periodo de caos y exuberancia, se volverá a uno en el que las cosas se tranquilicen y el mercado se estabilice. Siempre que una nueva tecnología pone fácil hacer las cosas, se producen estos fenómenos. Ahora mismo editar un libro es tan fácil y tan barato que tenemos el mercado saturado de títulos. Eso, evidentemente, hace que haya mucho ruido mezclado con la verdadera información. Así que sí, el periodo es caótico, pero sospecho que no muy distinto de otros parecidos donde una nueva tecnología permitió la creación más rápida y más económica de libros. Con el tiempo, la tormenta se calma y el panorama se limpia… Eso sí, creo que las cosas van a cambiar y creo que tanto editores como escritores van a tener pasar por unas reconversiones bastante fuertes. Eso ya ha pasado antes, cuando se pasó del sistema de mecenazgo al de cobrar directamente de tus lectores. Y seguro que muchos se lamentaron del cambio, de una situación que ahora vemos normal.”

El número de usuarios de e-books en 2012 alcanzó el 58% para lectores españoles mayores de 14 años, lo que significa que el porcentaje ha crecido un 5,3% con respecto al año anterior. Aunque el estudio no aporta información sobre la cantidad total de e-books de género publicados en España, Villareal señala que se trata de un formato que está comenzando a despegar, estimando que más del 50% de las novedades se publican en formato tradicional además de en e-book. Sin embargo, hay importantes editoriales dentro del género como Alamut/Bibliópolis, Gigamesh o Valdemar que aún no ofrecen ese formato.

G.R.R. Martin en el Festival Celsius 232 de Avilés

Queda claro que existe una necesidad evidente de contar con datos oficiales que permitan analizar la situación de una manera adecuada. El estudio de Villareal es un primer paso y trata de abrir el camino. La escasa información muestra, sin embargo, que el género está finalmente encontrando su puesto en el mercado literario español, a pesar de la crisis económica. Celsius 232, el Festival Internacional de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror de Avilés, atrae cada año a más público, con reclamos tan famosos como el propio G.R.R. Martin. No solo los títulos fantásticos están copando los primeros puestos de las listas de best-sellers, sino que editoriales generalistas están apostando por el género y por autores nacionales para ampliar su catálogo. Random Mondadori ha creado recientemente el sello Fantascy, en el que autores como Concepción Perea, Jesús Cañadas, Ismael Biurrún, Rodolfo Martínez o Juan Miguel Aguilera se codean con escritores de talla internacional como Terry Pratcher, China Miéville o Brandon Sanderson. Aunque es cierto que el ritmo de publicación se ha ralentizado, los títulos de género están generando una buena parte de los ingresos del mercado. Algunas editoriales especializadas han desaparecido, pero la escena se renueva con iniciativas “indies”. Por ejemplo, Cuentos para Algernon ofrece traducciones gratuitas de relatos (con el consentimiento de los autores), Fata Libelli es una compañía que publica exclusivamente antologías de relatos traducidos en formato e-book, o la editorial Nevksy que ofrece traducciones de clásicos de la ciencia ficción soviética así como títulos de fantasía, weird y ficción especulativa.

Todo lo anterior muestra el creciente dinamismo del mercado literario de género en España, en un momento en que algunos de sus títulos han alcanzado gran popularidad entre los lectores que no suelen decantarse habitualmente por este tipo de literatura. Los editores se han dado cuenta de su potencial en términos de ingresos y de oportunidades de negocio. Esperemos que no se trate de una moda pasajera sino la consolidación lógica de un fenómeno natural.


[1] En un estudio realizado por la Federación Europea de Editores (FEP) España está únicamente por detrás de Reino Unido y Alemania en cuanto a producción de títulos nuevos, y es 4ª en el ranking de países europeos cuanto a ingresos netos totales. La Asociación Internacional de Editores (IPA) coloca a España en la 7ª posición en la clasificación de ingresos netos totales a nivel mundial en el sector editorial.

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5 pensamientos en “España: el nuevo patio de recreo de la literatura fantástica

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  3. Felicitaciones para Anne y para ti que nos compartes tan interesante artículo. Disfruté cómo la autora reúne distintas voces y brinda un panorama tan completo, además la oportunidad de leer opiniones de quienes son referentes para muchos que nos interesamos por estos géneros.

  4. Pingback: El auge de la literatura fantástica | Palabras de papel

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