“Crónicas de las Tinieblas” de Eduardo Vaquerizo: ser moderno, siendo antiguo

Los anglófonos pueden leer esta misma entrada en inglés en el estupendo blog Sense of Wonder http://sentidodelamaravilla.blogspot.com/2013/09/cristina-jurados-blog-interviews.html. El capitán de la nave, Elías Combarro, siempre nos abre las puertas para que nos instalemos y le demos a la tecla y nunca le agradeceremos lo bastante su amabilidad.

La Historia, no se escribe sola, al contrario de lo que muchos piensan. La forjan sus protagonistas, un ser humano por cada vida. Pero a veces, se puede cambiar el rumbo de esa Historia que comienza con mayúscula. Eduardo Vaquerizo lo ha hecho y sospecho que lo seguirá haciendo durante mucho tiempo. Más le vale. Porque no se puede escribir Danza de Tinieblas y Memoria de Tinieblas http://www.sportularium.com/?page_id=1544&serie=Crónica%20de%20Tinieblas (editado en España por Sportula) y dejarnos así, a la expectativa de que habrá más ingenios nuevos en la alterno-historia que propone. Y no, este post no lo escribe la innombrable –la Jurado-. Me he librado temporalmente de su yugo y soy yo, el blog, el que suscribe estas líneas.

Cuando escucho tonterías como que “la literatura fantástica en España no está a la altura de la anglosajona”, me hierven los pixeles. Quien lo dice me temo que no ha leído la duología de Vaquerizo. Pues debería. Cambiaría de opinión, sin duda alguna. Porque inventar fantasías no está reñido con ofrecer un argumento sólido tramado por una prosa rotunda y sonora. Es curioso pero la frescura de las historias de la serie de las Tinieblas, sobre un pasado que nunca ocurrió, se basa precisamente es un lenguaje que recupera expresiones antiguas y vocablos olvidados. Lo antiguo se transforma en lo nuevo gracias a un glosario sólidamente trabajado, cuidadosamente acoplado a un argumento repleto de aventuras y escenarios inventados pero coherentes. La Historia de España se reescribe para gloria de un Imperio que termina convirtiéndose en una bestia desmedida, una monarquía extrañamente anárquica al mismo tiempo y en decadencia, sobre todo en Memoria de Tinieblas. La locura preside los pasos del protagonista –Alonso Castañeda-, una suerte de James Bond castellano, aunque Eduardo diga de él: “Desde luego Castañeda no es James Bond, o sí, pero sin camuflar su enfermedad mental con un traje de héroe intachable y patriota. Al final, la mayor parte de los héroes son villanos desde otro punto de vista y locos casi siempre.”

He oído a la Jurado quejase del final abierto ¿qué sabrá ella de estas cosas? Si el desenlace encaja con la estructura argumental ¿qué importa que los interrogantes se multipliquen? El lector no es una criatura pasiva. A veces, también piensa y puede sacar sus propias conclusiones. Vaquerizo se dirige a ese lector con el respeto que se merece y no lo defrauda. En esta serie hay calidad, la fantasía nunca estuvo reñida con ella, por mucho que la Jurado no esté de acuerdo. Las Tinieblas de Vaquerizo saben a poco… alguna pega deberían tener. Espero desde aquí sumarme a los muchos –entre humanos y seres virtuales- que piden al madrileño que no se detenga y que expanda su universo.

No me extenderé más con esta reseña porque he tenido la suerte de toparme a través de las redes con el autor y, tras algunos mensajes implorantes, he conseguido que respondiera a mis preguntas. Aquí está el resultado de nuestra charla. Quiero agradecerle que me permitiese penetrar en su mente y compartir mis descubrimientos con vosotros.

“Soy un escritor de brújula”

Blog: ¿Cómo afrontas el proceso de creación de una historia? Hay autores que escriben esquemas, otros fichas de personajes o ambas cosas… ¿cuál es tu método, si es que lo hay?

Eduardo Vaquerizo: He sido y soy un escritor de los que Marías decía de brújula, de esos que se enfrentan al texto con machete gramatical en la mano y mucha sed de aventuras. Eso siempre me ha funcionado para los relatos. En las novelas no se puede hacer así, no al menos en toda su extensión; no, al menos, en las novelas que me interesan. Uno entiende las novelas de Marías (Javier), que no tienen una estructura clara, suelen ser un paseo, muy interesante, pero un paseo sin un objetivo claro. En los textos largos lo que se impone es un esquema, un mapa, siquiera sucinto, para no perderse. Eso en cuanto a la estructura. En los personajes me confieso intuitivo más que deductivo. El personaje surge de un diálogo entre la historia y un germen inicial, y se depura en los primeros capítulos de la novela. Por eso, al principio, voy muy lento, menos de 500 palabras por sesión. Estoy tomándole el pulso a la historia, al ambiente, a los personajes, y luego la cosa se acelera y comienzan a pasar cosas muchas cosas. 

La consecuencia de esa forma de trabajar: que tienes que volver atrás con frecuencia y usar el machete de forma brutal y sangrienta con tus propios retoños textuales, cosa que siempre da mucha pena. 

Blog: ¿Con qué autores de tu tiempo, sean españoles o extranjeros, te sientes identificado?

EV: ¿Autores contemporáneos? Es complicado, sobre todo porque es fácil confundir “sentirse identificado” con “me gustaría escribir igual”. Creo que me identifico con Cotrina, en algunos aspectos con Aguilera, con Daniel Mares, con el mismo Marías, en cuanto a que me gusta mucho su río narrativo, muy fluido. Reverte me gusta, o me gustaba cuando era más de aventuras y tiene técnicas que me encantaría saber utilizar como él. Santi Eximeno tiene algunas formas de tratar los temas parecidas a las mías y Sergio Parra tiene una imaginación con la que me siento muy identificado. Extranjeros?  China Miélville me gusta por lo exuberante y retorcido, Stross y Watts, por lo hard que son. A bote pronto no se me ocurren más. Bueno, sí, pero son más viejos.   

“El personaje con voz propia se consigue con coherencia psicológica”

Blog: Dices ser un autor más intuitivo que deductivo en cuanto a la construcción de los personajes. Hay un tema que me obsesiona en este sentido, es el de dar voz propia a cada personaje. ¿Cómo consigues eso?

EV: En principio hay que saber qué significa “voz propia”. Entiendo eso como “independencia” del creador. El personaje con voz propia es, primero, distinguible del resto de personajes y, segundo, distinto de la voz del autor. Eso se consigue, en mi opinión, con coherencia psicológica. Un método es el deductivo, saber como actúa alguien conociendo su personalidad. Es el método que usan los actores ingleses, aprender técnicamente como se ríe para reproducir la risa. El mío es más el sistema de Stanislawsky, sentirte como el personaje y reír cuando él lo haría. Es más una cuestión de forma de ser que de idoneidad. Ambos métodos producen buenos resultados y ambos tienen problemas. El analítico es más trabajoso y a poco que te equivoques es personaje queda frío, irreal, exagerado. El otro es más inmediato, sigue procesos inconscientes de trabajo, pero tiene la pega de que hay que estar muy centrado y muy seguro para seguirlo hasta sus propias consecuencias. Con frecuencia, viendo las noticias o leyéndolas, me sorprendo intentando pensar como asesinos, violadores, megalómanos, políticos y pederastas. El problema es que, muchas veces, lo consigo  y da miedito. Eso de “no puedo imaginarme como la gente hace eso” no sirve para los escritores, me temo. 

Blog: En Danza de Tinieblas y Memoria de Tinieblas presentas una historia alternativa en la que la tecnología toma derroteros totalmente distintos a los actuales. ¿De qué manera preparas tus invenciones? Me explico ¿qué premisas sigues para inventar artilugios tecnológicos alternativos como el volatero, el autocoche, el teletrópico, etc?

EV: Es sencillo. La tecnología no es más que un camino que se sigue en la aplicación práctica de descubrimientos científicos. Muchas veces no hay otro, el camino de máxima eficiencia termina por descubrirse. De ahí, por ejemplo, la evolución convergente de delfines y peces en formas hidrodinámicas. Otras, sin embargo, son caminos que la historia ha tomado por determinadas circunstancias. Eso es lo interesante y por ahí introduzco yo las variaciones. Por ejemplo: en el mundo de Crónica de Tinieblas (así he llamado al universo)  no hay caballos, murieron todos los equinos en una peste terrible. Eso propicio la aparición temprana de motores de combustión. Los motores que aparecen en mi ucronía se mueven no por vapor o gasolina, sino por polvo de hulla, una tecnología que se uso al principio del desarrollo de los motores de combustión interna y que se descartó frente a la abundancia de petróleo. Como en el imperio español el petróleo, en principio, no apareció de forma fácil, se desarrollaron los motores basado en la extracción y pulverizado de la hulla, de la que sí había en abundancia. En Memoria de Tinieblas, novela en la que el imperio se ha expandido mucho, y hay necesidad de motores más eficientes y potentes (para los volateros) se ha comenzado a desarrollar los motores de bencina. Los volateros son otro ejemplo. En Crónica de Tinieblas los materiales no han evolucionado tanto como en nuestro mundo y los aviones más pesados que el aire son parecidos a los de la primera guerra mundial, madera y tela. ¿Cuál es la evolución que la tecnología ha tomado en ese mundo? suplementar la poca fuerzas de los motores y lo endeble de las estructuras con sustentación por helio o hidrógeno. Eso aparece en los volateros pequeños, capaces de detenerse en el aire, y en los grandes, que son como dirigibles pero con formas aerodinámicas, aviones huecos y muy grandes (se llaman galeones) capaces de pesar muy poco (por el hidrógeno u helio) y de volar por sus formas aerodinámicas. En eso el mundo de CT está mas adelantado que el nuestro. Esa es una tecnología aún en desarrollo a día de hoy pero con cosas muy interesantes desde el punto de vista del ahorro de combustible. 

Podrí seguir hablando de la tecnología informática (cabalística) de las técnicas de apagado de incendios (sopleros) pero me alargaría demasiado. 

Blog: Hablando de la voz propia de los personajes (como te dije se trata de un tema que me obsesiona): me ocurre con frecuencia que, cuando leo un libro, tengo la sensación de que los personajes hablan todos de la misma forma, se expresan prácticamente igual. Me gustaría saber más concretamente qué técnicas pones en práctica para evitar esto…: ¿cambios de registro? ¿cambios en la estructura de las oraciones? ¿acentos distintos?

EV: Si fuera un escritor menos intuitivo, supongo que intentaría usar estructuras y construcciones propias de cada personaje. Como no lo soy, intento que todo eso salga del desarrollo del personaje, que es una vía diferente. Las dos son válidas, a mi modo de ver, para evitar caer en personajes demasiado planos. El truco de los dejes e interjecciones es muy útil, igual que forzar el acento de dialectos o idiomas, lo que pasa es que hay que hacerlo muy bien para que no quede chusco. 

Con los diálogos me pasó una cosa muy curiosa. Al principio mis textos eran sobre todo narrativos. A me gusta es la narración, la descripción, los escenarios más grandes que la vida. Eso dejaba un poco fuera a los personajes y a sus diálogos. Como me lo afearon, intenté mejorarlo, me fije en como habla la gente, lo interioricé y lo reproduje en los textos. Me dijeron que mis diálogos se habían vuelto incomprensibles, confusos, sucios, poco claros.  Lo estuve estudiando y llegué a la conclusión de que lo había hecho demasiado bien: mis diálogos eran demasiado realistas, reproducían las vacilaciones, las repeticiones constantes y las muletillas de una transcripción de una conversación. En definitiva eran tan auténticos que no eran literarios. Así que tuve que llegar a un término medio. Como siempre pasa, la realidad no es literaria, y el lenguaje oral, salvo algún poeta o académico de la lengua, no es reproducible directamente en un texto. 

Blog: En la Crónica de Tinieblas tu elección de los acontecimientos que cambian para dar paso a la historia alternativa ¿a qué obedece?

EV: Rudy, el editor, propuso llamar al corpus Crónica de Tinieblas y a mi me pareció bien. 

Sobre qué puntos Jumbar (El punto Jumbar fue enunciado por el profesor Geoffrey Hawthorne de la universidad de Cambridge, y consiste básicamente en un punto de inflexión que determina que algunos sucesos transcurran de diferente manera al real histórico. extracto de http://www.ciencia-ficcion.com/glosario/p/puntjumb.htm) dan lugar a mejores o peores ucronías hay mucha discusión. Personalmente creo que un solo punto Jumbar sería incapaz de desencadenar una ucronía. La historia son grandes mareas, no pequeñas corrientes. Y aunque es cierto que las avalanchas comienzan con un solo copo de nieve, el copo en sí es indiferente, cualquier vale para desencadenarlas. 

En Crónica de Tinieblas no hay solo un punto Jumbar, sino varios. El principal, el más literario, es la pervivencia del hermano bastardo de Felipe II. Lo elegí para construir un imperio mejor mojigato y católico que el real, menos abocado a defender privilegios y más a la revolución burguesa-industrial. Eso me obligó a construir una España protestante y muchas otras cosas, la avalancha. Pero no es el único factor ucrónico. También está la no expulsión de los moriscos y judíos, la extinción de los equinos y alguna otra cosa que ya me sacaré de la manga cuando sea conveniente para el siguiente libro de la saga. 

 

“El fandom, pasado determinado nivel, no sirve para mejorar como escritor”

Blog: Esta pregunta se la realizo a todos los autores ¿qué te parecen las nuevas fórmulas editoriales (crowfunding, auto-edición, co-edición) en nuestro país? Me gustaría también conocer tu opinión sobre el fandom en el género, tanto en España como a nivel internacional.

EV: Aún tiene que madurar mucho la cosa. Yo siempre he dicho que el problema de la edición y creación literaria, y sobre todo de género, en España es el problema del número de lectores. El número de lectores no da para mantener casi nada profesional. Si hubiera más lectores o el mercado se ampliara de una vez a todos los hispanohablantes, la cosa sería muy diferente.

La venta de género, además, tiene condicionantes que se dan de tortas con los parámetros de la comercialización de la producción literaria: pocas ventas explosivas y una gran pervivencia de la compra continua, lo que llaman los anglosajones “the long tail” haciendo referencia a la gráfica de ventas y a la larga cola de ventas pequeñas pero muy  constantes. Ese tipo de ventas es justo lo contrario por lo que apuestan las editoriales tradicionales, sistemas de distribución y venta, pero sin embargo es ideal para la venta en electrónico. Si no que se lo digan a Amazon. Si el modelo fructifica  se puede esperar que los beneficios vengan  de tener unos cuantos libros editados, que consigan repercusión y ventas entre los nuevos aficionados, que se conviertan en un must-read para los aficionados. 

El crowfunding, la auto-edición, co-edición no son más que formas de acceder al mercado, pero por si mismas no resuelven nada. Han democratizado la edición y permiten que si uno cree mucho en su producto y no recibe apoyo editorial, aún así pueda intentarlo. El problema sin resolver es lo que hablábamos antes; como selecciona el lector el texto. Creo que accedes como accedas con tus libros al mercado lo que tienes que tener es, primero, un producto digno, de calidad tanto en lo literario como en la cuestión editorial y, segundo, que si el producto merece la pena, haya algún sistema de selección y filtro que permita al público interesado llegar a él. Ahí, en el segundo punto, es dónde más falla todo esto. Seguramente con el tiempo ese sistema se desarrolle, pero ahora mismo no está muy claro. Por un lado la crítica especializada no existe y la aficionada no sirve para la selección por muchos motivos, falta de imparcialidad,  de constancia, etc. 

Sobre el fandom tendría mucho o poco que decir, depende del tiempo que estemos hablando. Como escritor, ya lo dije en cierta ocasión, el fandom es una madre muy cariñosa. Cuando empiezas te lo pone mucho más fácil que en otras actividades; hay sitios dónde publicar, aficionados entusiastas que te comentan fallos y aciertos, etc. 

El problema es el de las madres muy posesivas, que cuando uno crece es difícil salir de su abrazo. El fandom, pasado determinado nivel, no te va a servir para mejorar como escritor, tienes que buscar otros espejos dónde compararte. O, al menos, que no sea tú única referencia, sino que puedas mirar a fuera y leer otras cosas y ver otras formas de escribir y enfrentarse a los textos, otras sensibilidades. Todo eso es enriquecedor y no desmerece, en absoluto, al fandom. Dicho de otro modo, los nacionalismos de género no son buenos, lo mejor es viajar de vez en cuando. 

Blog: ¿En qué proyectos te hayas sumergido en estos momentos? ¿Piensas continuar la saga de la Tinieblas o se quedará en una trilogía?

EV: Proyectos? tengo pendiente de publicación una novela con Saco de Huesos que es una mezcla de terror-novela negra-ciencia ficción con chupasangres que espero no tarde mucho en salir; otra novela terminada, de ciencia ficción-fantástico- realismo que esta en proceso de lectura en varias editoriales,  lo cual es como no decir nada;  otra novela de fantasía juvenil con magia y chavales en la cual tengo puestas muchas esperanzas y que es mi intentona en el mundo del juvenil y en estos momentos estoy empezando a montar el argumento de una novela de Ciencia Ficción “cinco minutos en el futuro” y ciberpunk que, si todo va bien, debiera estar terminada para principios del año que viene. 

En cuanto a una continuación de la saga de Crónica de Tinieblas, me lo estoy empezando a plantear. Y, como suele suceder, ha sido planteárselo y ya tengo más o menos una idea de en que tiempo estaría ambientada: creo que escribiría sobre la guerra de sucesión que llevo al trono a Juan de Austria. Por supuesto sería una precuela y la tecnología que aparecería sería mucho más antigua, seguramente steam-steam, para que los puristas del Steampunk no se me quejen. 

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4 pensamientos en ““Crónicas de las Tinieblas” de Eduardo Vaquerizo: ser moderno, siendo antiguo

    • Gracias por pasaros por aquí a comentar. Esto, más que una entrevista, es una charla sobre el oficio, tipo anuncio Banco Sabadell, pero más molona 🙂

  1. Me ha gustado muchísimo la entrevista, especialmente la reflexión sobre el trabajo que cuesta que los diálogos suenen naturales y la paradoja de que cuanto más se parecen al habla real menos vivos parecen. Me parece que refleja muy bien lo que es la literatura y, de hecho, el arte en general. La naturalidad es un artificio como otro.

    Gran entrevista, grandes preguntas y grandes respuestas. Ya estaba convencido de leer el libro, pero ahora más.

    • Gracias por comentar Miquel. Creo que Vaquerizo aporta una voz propia a la ciencia ficción, alejada de los modelos anglosajones, y mira que a mí la CF y la fantasía anglosajonas me gustan mucho. Pero creo que es saludable apartarse de la copia e intentar algo nuevo. Creo que tanto Danza como Memoria de Tinieblas te gustarán 🙂

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